Sábado, 14.12.2019 - 13:39 h
Quería más poder en la cúpula 

Andrea Orcel pidió a Botín que todas las unidades de negocio reportasen ante él

Solicitó un sistema "en cascada" según el cual él respondería ante la presidenta y todos los demás directivos reportarían directamente a él.

Andrea Orcel ha hecho oficial su amenaza de demandar al Banco Santanderdemandará a Ana Botín ante los tribunales
Andrea Orcel pidió a Botín que todas las unidades de negocio reportasen ante él. BS.

Andrea Orcel quería galones al frente de Banco Santander. Por ello, en los días previos a que la entidad anulara su fichaje como consejero delegado, el banquero italiano demandó a la presidenta del grupo, Ana Botín, que todas las unidades de negocio de Santander reportasen ante él, según publica este lunes el diario 'Financial Times'.

De acuerdo con el rotativo británico, Orcel, que reclama más de 110 millones de euros a Santander después de que su fichaje se frustrase el pasado mes de enero, habría sugerido a Botín la instalación de un sistema "en cascada", según el cual él respondería ante la presidenta y todos los demás directivos reportarían directamente a él.

"Mi ejecución pero tus decisiones", dijo Orcel a Botín en un intercambio de mensajes realizado el pasado 20 de diciembre a través de la aplicación de mensajería encriptada Signal, revelados por FT y que recoge Efe. En la actualidad, hasta siete unidades de negocio(Estrategia, Secretaría General y RRHH, Comunicación, Presidencia y Banca Responsable, Santander Digital, Santander Universidades y Openbank) reportan directamente a Botín.

El ejecutivo italiano señaló además en la correspondencia que la compañía debía de "mejorar la disciplina y la eficiencia en la ejecución" para aumentar el precio de sus acciones, que han disminuido considerablemente su valor en Bolsa en los últimos tiempos.

Santander anunció en septiembre de 2018 que Orcel había sido elegido como nuevo consejero delegado del grupo, pero a principios del pasado enero dijo que las relaciones entre ambas partes se habían roto y que Orcel ya no iba a incorporarse al grupo financiero.

El italiano asegura ahora que tenía un contrato firme y que fue despedido de forma irregular, pero el banco español mantiene que su contratación no tenía el visto bueno del consejo y que su remuneración era excesiva.

Según el Santander, el banquero se comprometió a conseguir que su antigua compañía, UBS, pagara parte de la prima de 35 millones de euros que le adeudaba, mientras que Orcel sostiene que la entidad española incumplió un preacuerdo que le ofrecía una bonificación de fichaje de 17 millones de euros y un sueldo de unos 10 millones al año.

De acuerdo con las nuevas informaciones del rotativo británico, Botín decidió despedirlo días después del intercambio de mensajes porque tenía dudas sobre el poder que Orcel estaba exigiendo, el perfil público que tendría como nuevo consejero delegado y los objetivos que pretendía establecer en la entidad.

Estas conversaciones juegan un papel esencial en la demanda que Orcel ha presentado contra el Santander, en la que exige que se le otorgue el cargo de consejero delegado o, en su defecto, una compensación de 112 millones de euros.

"Esta correspondencia no tiene nada que ver con el caso y cualquier conexión con la decisión de la junta (de directores) de no proceder con el nombramiento del Sr. Orcel no se ajusta a los hechos", dijo un portavoz del Santander al FT.

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