Argentina cerca de acordar con fondos, pero la prueba de fuego será el Congreso

  • La oferta por la deuda en mora está al borde de ser aceptada por fondos especulativos en Nueva York, pero el gobierno de Argentina deberá librar luego una batalla final por el acuerdo en un Congreso donde esta en minoria.

Matthew McGill, abogado de uno de los grupos más intransigentes, NML Capital, había anunciado esta semana un acuerdo. Pero Dan Pollack, mediador nombrado por el juez neoyorquino del caso, Thomas Griesa, le pidió silencio sobre tratos que son aún confidenciales. Lo cierto es que nunca estuvo tan cerca el entendimiento.

NML Capital forma parte del 7% de acreedores que rechazaron los canjes de la deuda de 2005 y 2010. El 93% restante aceptó una quita de 65%. Los litigantes ahora darían el OK a cobrar 6.500 millones de dólares con una quita de 25% sobre el total de deuda.

Griesa dejó en claro esta semana que si la oferta argentina prospera, será indispensable que obtenga luz verde parlamentaria. No podría ser de otra manera a la luz de la legislación argentina.

Bajo estas condiciones, levantará un castigo al país que impuso en 2014 por incumplimiento y acreedores que aceptaron el canje podrán cobrar unos 539 millones de dólares bloqueados en Nueva York.

El presidente Mauricio Macri, líder de una alianza de centroderecha, anunciará el martes en su discurso al Congreso el envío del proyecto para derogar una ley llamada Cerrojo que impide una operación como la que se negocia.

La norma establece que si cualquier acreedor recibe una oferta mejor, todos los acreedores del país deben ser beneficiados de igual modo.

Pero ¿tiene los votos Macri?. En el Senado sólo tiene 15 sobre 72 escaños. Será la cámara más dura de convencer. En Diputados Macri está mejor posicionado, con respaldo de peronistas de centroderecha.

"Sería 'kamikaze' que los legisladores rechacen un acuerdo para que Argentina salga de la lista negra mundial y vuelva a tener capacidad de financiamiento", dijo a la AFP el economista Fausto Spotorno, de la consultora Ferreres.

El país sudamericano está a punto de poner fin a un diferendo que fue una pesadilla para el anterior gobierno kirchnerista (peronismo de centroizquierda), puesto en jaque por fondos que los mercados bautizaron 'buitres'.

Los denominan así por comprar bonos en 'default' a precio vil de economías agonizantes, como la de Argentina en el 'default' de 2001, y apostar a un cobro vía judicial. Lo hicieron antes con Panamá y Perú.

"Los 'buitres' invirtieron mucha plata en el juicio. Más plata que la que pagaron por bonos muy baratos. Pero no hay alternativa. Ahora el juez los apura al acuerdo", dijo Spotorno.

Al contrario del macrismo, el kirchnerismo hizo de este caso una cruzada de soberanía. Logró que una mayoría de países aprobara su prédica en Naciones Unidas.

Un expresidente del Banco Central y peronista antiKirchner, Aldo Pignanelli, dijo que el principio de acuerdo encaminado esta semana "no es para celebrar ni para tirar mantequilla al techo".

"Vamos a ver si se hizo todo lo que se tenía que hacer", adivirtió. ¿Dónde radica entonces el respaldo al acuerdo?. "En los gobernadores provinciales", respondió Macri a la AFP en una entrevista esta semana.

Los mandatarios de 23 provincias y la capital, la mayoría de ellos peronistas y opositores, necesitan como el aire que respiran dinero para financiar sus déficits. Precisan colocar bonos y la única manera es que el país vuelva a los mercados si supera el conflicto.

"Los gobernadores van a presionar a sus diputados y senadores para derogar la ley Cerrojo", dijo Spotorno.

Pero el arreglo no parece exento de peligros. El diputado opositor de centroizquierda Carlos Heller dijo que "uno de los mayores riesgos potenciales del acuerdo es ¿qué va a hacer el otro 93% que aceptó el canje?".

Si adherentes a la reestructuración de la deuda le piden a un juez que lo justo es que ellos cobren lo mismo que los 'buitres', entonces "la propuesta en Nueva York es una bomba de tiempo", dijo Heller.

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