Domingo, 09.12.2018 - 23:22 h
Restringen el DNS

Así consigue la Policía bloquear webs sin que las reabran en menos de tres horas

Los delincuentes consiguen eludir el cierre de páginas cambiando el nombre o la extensión del dominio de la web.

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Departamento de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil

Cierran una web ilegal y a las pocas horas vuelve a estar abierta. Es el drama al que se enfrentan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad a la hora de combatir el cibercrimen. Según explican fuentes policiales, la mayoría de los servidores de estas páginas se alojan en servidores extranjeros por lo que cerrarlas sería prácticamente imposible por los problemas con las diferentes jurisdicciones que existen en terceros países. Muchas de ellas intentan burlar la acción de la justicia comprando dominios muy similares, por ejemplo, cambiando un .com por un .co o una letra de la dirección.

Además, los administradores de estas webs centran su labor en esquivar la labor de los llamados 'trackers', que son unas herramientas informáticas del estilo de las que utiliza Google para indexar páginas web. Estos 'trackers' son los encargados de rastrear la red e busca de páginas con protocolos bitTorrent o P2P, los que habitualmente se emplean para descargar contenidos. Explicado gráfica y básicamente, los 'trackers' van en busca de determinados elementos que identifican esos protocolos, algo así como la banderas son indicativas de que estamos ante un edificio oficial. Bastaría, por ejemplo, con cambiar esas banderas, para 'despistar' a los 'trackers'.

Por ello, en lugar de clausurarlas, las Fuerzas de Seguridad optan por bloquear el DNS ('Domain Name Service'), tal y como hizo la Guardia Civil en la Operación Cascada contra páginas de descargas de contenidos piratas. Los nombres de las webs no existen en realidad en Internet, sino que están vinculadas a una serie de números, esto es, la dirección IP. El DSN aloja listas de nombres asociadas a estos números para que el usuario pueda teclear letras en lugar de números. Cuando los agentes bloquean el DNS lo que en realidad hacen es interceptar las llamadas a esos sitios web y requisar estas listas de nombres y números. De esta manera, la web continua operativa, no así el dominio, por lo que si se usa un DNS de fuera de España, se podrá acceder perfectamente al contenido.

En el caso de la Operación Cascada, los responsables de estas páginas utilizaban diversos métodos para evitar el cierre o bloqueo de las mismas, como ocultar la ubicación real de sus servidores y los datos de registro de los dominios contratados, llegando incluso al cambio constante de la ubicación de sus servidores en varios países. "Se han detectado casos en los que dominios previamente bloqueados judicialmente, eran reactivados en cuestión de horas, con nombres de dominios prácticamente idénticos o incluso cambiando únicamente la extensión de los mismos. De este modo, y aunque se realizasen varios bloqueos sucesivos, eran capaces de “levantar” nuevamente las páginas web en muy breve espacio de tiempo", explica la Guardia Civil.

Medidas más restrictivas

Según explican desde el Departamento de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, los responsables de la investigación se vieron obligados a implementar una serie de medidas tendentes a provocar un bloqueo total de las mismas que resultara eficaz y definitivo, encontrándose actualmente las páginas web inaccesibles o carentes de enlaces de descarga. En entre ellas, introduciendo algoritmos en el DSN que bloquee automáticamente todos los posibles dominios asociados a estas webs, así como los vinculados a los enlaces de descarga.

"Realmente cada vez es más complicado luchar contra delitos que se producen en Internet, en el sentido de que luchamos con leyes locales contra un delito global y deslocalizado. Hay que hacer esfuerzos para equipar legislaciones, agilizar los cauces de comunicación y fomentar la cooperación de manera global. Además, debemos concienciar a la población de que descargar contenido ilegal de Internet tiene una repercusión mucho mayor que lo que a primera vista parece. Es un delito. Solo así podremos luchar efectivamente contra esta lacra", concluyen estas fuentes.

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