Sábado, 21.09.2019 - 20:09 h
El supervisor se enteró por la prensa

El BdE, tras saber que Bankia reformuló las cuentas: "¿Pero qué ha pasado aquí?"

El exdirector de inspección Pedro González admite que cundió la "ansiedad y preocupación" en el supervisor por los estados de 2011. 

Bankia
Bankia recibió una inyección de 22.400 millones de euros, según Guindos/ EFE

La situación de crisis interna que se vivía en Bankia el primer trimestre del año 2012 y que culminó con la reformulación de las cuentas en mayo de ese año pilló por sorpresa al Banco de España, que se enteró de este movimiento por la prensa. De acuerdo con la versión prestada por el exdirector del departamento de inspección Pedro González en el juicio por el caso Bankia, la presentación de los estados a la CNMV sin el visto bueno del auditor externo provocó una "ansiedad importante". "¿Pero qué ha pasado aquí?", se ha llegado a preguntar en su segundo día de testifical en la Audiencia Nacional. 

González ha confesado que la reformulación de las cuentas relativas al ejercicio de 2011 le pilló "por sorpresa" y que no había tenido noticias por parte de la entidad de este cambio que se achacó a modificaciones normativas, en concreto a la aprobación del 'segundo decreto Guindos'. De hecho, ha asegurado que la sensación de ansiedad se dejó sentir "en todo el mercado" y que la conclusión de lo ocurrido fue de "preocupación" toda vez que la reformulación dejó a BFA con un patrimonio negativo de 4.489 millones de euros.

González ha reconocido que aunque en 2011 sí mantuvo reuniones con el socio auditor de Deloitte Francisco Celma, en lo que respecta al año siguiente los encuentros disminuyeron hasta el punto que la reformulación de los estados, presentados a finales de marzo ante la CNMV sin el visto bueno del auditor, la conocieron a través de los medios de comunicación, de la misma forma que la dimisión de Rodrigo Rato el 7 de mayo de ese año. Al respecto González ha insistido en que, entre las funciones del Banco de España, no se encuentran ni el análisis ni el visto bueno de los estados, pese a que a menudo "se confunde" este extremo.

"Nosotros no opinamos sobre la reformulación de cuentas. Nuestra misión es inspeccionar los ajustes. Un supervisor siempre que le ponga más cobertura o seguridad va a decir que sí porque el primer interesado en que una entidad vaya bien es el gestor pero los segundos somos nosotros, sin duda", ha manifestado González a preguntas de la fiscal Anticorrupción, Carmen Laúna. No obstante, ha apuntado que ya con la llegada de Ignacio Goirigolzarri a la presidencia de la entidad, el supervisor "colaboró" con el nuevo equipo gestor.

"Calma en medio de un huracán"

González, que se ha remitido en numerosas ocasiones a su superior entonces, el director de Supervisión, Jerónimo Martínez Tello, ha vinculado la celeridad de la presentación del bautizado como plan Rato II con la difusión del FMI en abril de ese año de sus conclusiones sobre la mala situación la banca española, especialmente de Bankia. Las mismas se tenían que haber publicado dos meses después sin embargo se adelantaron a petición expresa del Ejecutivo de entonces, de acuerdo con la auditoría externa del organismo internacional que el tribunal ha incorporado a la causa a petición de la defensa de Rodrigo Rato.

Al respecto ha reconocido que el Banco de España mantuvo contacto directo con el FMI por este asunto aunque se ha desvinculado de la decisión del organismo de adelantar su análisis sobre las diez entidades más vulnerables del país en plena crisis económica. "Estamos hablando de estar en una situación de calma en medio de un huracán. Y hay que actuar de manera diferente a una situación de normalidad", ha apuntado González para matizar que el desencadenante del panorama que alertó al supervisor fue la presentación de las cuentas sin auditar a finales de marzo de ese ejercicio y la salida de Rato de la entidad. 

Las partes del juicio que acoge la Audiencia Nacional por el presunto maquillaje de las cuentas con las que la entidad salió a bolsa han puesto el foco también en las reuniones que mantuvo González y otros altos cargos del supervisor, como José Antonio Gracia, con la cúpula del banco en abril de ese año. Sobre este punto concreto, González ha asegurado que en dichos encuentros participaron el exconsejero delegado Francisco Verdú Pons y otros miembros de la entidad de los que ha dicho que no recuerda. Los inspectores les trasladaron que confiaban en el plan Rato I que se iba a aprobar pero que tenían que que incrementar en 6.000 millones de euros más las provisiones.

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