Bergós implica a Gemma Montull en la falsificación de facturas del Palau

  • Barcelona.- El abogado y ex secretario del Palau de la Música Raimon Bergós ha negado hoy cualquier implicación en la falsificación de facturas para enmascarar el desvío de fondos de la entidad y ha responsabilizado de esa trama a la ex directora financiera Gemma Montull.

El abogado Raimon Bergós declara ante el juez por las facturas falsas del Palau
El abogado Raimon Bergós declara ante el juez por las facturas falsas del Palau

Barcelona.- El abogado y ex secretario del Palau de la Música Raimon Bergós ha negado hoy cualquier implicación en la falsificación de facturas para enmascarar el desvío de fondos de la entidad y ha responsabilizado de esa trama a la ex directora financiera Gemma Montull.

Bergós ha declarado hoy como imputado ante el juez que investiga el desvío de fondos del Palau de la Música, junto a dos colaboradores de su despacho, el también letrado Santiago Llopart, que se ha acogido a su derecho a no contestar, y el economista Edmundo Quintana.

Según fuentes judiciales, el letrado, a quien los ex responsables del Palau Fèlix Millet y Jordi Montull implicaron en sus declaraciones en la fabricación de facturas falsas que justificaran el desfalco, ha negado hoy haber urdido el engaño y ha añadido que se limitó a recibir el encargo de asesorar al Palau de la Música de cara a unos requerimientos recibidos de la inspección de Hacienda.

En este sentido, ha explicado que las facturas falsas entregadas a Hacienda en el año 2008 para justificar salidas de efectivo de las cuentas del Palau de la Música fue la propia Montull quien se las proporcionaba y que las empresas que las firmaban no tenían relación alguna con el despacho jurídico, sólo con la institución cultural.

En su declaración judicial Raimon Bergós se ha visto también obligado a dar explicaciones sobre la fotocopia de una carta, incluida en la causa, que él remitió en 2005 a Jordi Montull para describirle una estrategia destinarla a "dejar fuera a alcance" de Hacienda temas de "imposible justificación fiscal".

El imputado ha admitido que la redacción de esa carta puede ser desafortunada y dar pie a malentendidos, pero ha insistido en que en ningún momento se refirió a un posible desvío de fondos sino a la obligación de responder ante Hacienda sobre algunos asuntos contables que podrían resultar dudosos.

Uno de esos asuntos, según Bergós, eran dos salidas de efectivo por importe de 25 millones de euros que el Palau de la Música atribuía a un convenio de colaboración con la Fundació Espai Catalunya vinculada al actual dirigente de CDC Angel Colom.

Según Bergós, Gemma Montull le dijo que ese convenio con la Fundació Espai Catalunya era verbal y él le advirtió de que debía certificarse por escrito, por lo que se encargó de redactar un borrador del mismo y de enviárselo a la ex directora financiera, y desconoce qué sucedió posteriormente con el acuerdo.

Otro de los asuntos sobre los que Bergós ha sido interrogado es la certificación que dio al acuerdo de la junta del Palau que daba a Millet y a Montull derecho a cobrar unos "bonus" extraordinarios en reconocimiento a su gestión al frente del Palau de la Música.

De acuerdo con la versión del imputado, la certificación la llevó a cabo porque Gemma Montull le pidió que lo hiciera, ya que era un documento que le requerían los auditores, y para ello la imputada le aportó una fotocopia del libro de actas de la junta en que se acordó ese suplemento salarial y un borrador del propio certificado.

Bergós ha asegurado que tiene en su poder el segundo libro de actas de la Fundación Palau de la Música, pero que el primero, hasta ahora desaparecido y en el que se basaban los "bonus" de Millet y Montull, lo tenía Gemma Montull.

En gran parte de sus respuestas, el abogado imputado ha desviado su responsabilidad en su predecesor como secretario del Palau de la Música, Joan Segura.

Por su parte, Santiago Llopart se ha acogido a su derecho a no declarar y ha presentado un escrito de alegaciones ante el juez en el que argumenta que su relación con el Palau de la Música se limita al encargo de responder a los requerimientos de la Inspección de Hacienda, sin ninguna vinculación con las facturas falsas.

En la misma línea de defensa se ha situado el economista Edmundo Quinta, que ha alegado que él era un colaborador externo del bufete Bergós al que éste subcontrató en 2008 como experto fiscalista para dar respuesta a esos requerimientos de inspección.

Mostrar comentarios