Miércoles, 19.12.2018 - 15:18 h
Son artefactos de precisión

Borrell defiende que las bombas para Arabia no causan efectos colaterales

El Gobierno ha tenido que cumplir con un contrato firmado por el Ejecutivo de Rajoy y reconoce que el caso de Navantia ha influido.

Josep Borrell: "Los países afectados por la crisis están a punto de perder una década"
Borrell defiende que las bombas para Arabia no causan efectos colaterales. / EFE 

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Josep Borrell, ha confirmado este jueves que el Gobierno enviará a Arabia Saudí las 400 bombas láser del Ejército vendidas en virtud de un contrato en 2015, y ha defendido que se trata un "armamento de precisión", guiado por láser, que "no produce efectos colaterales en el sentido de que da en el blanco que se quiere con una precisión extraordinaria".

En declaraciones a Onda Cero, recogidas por Europa Press, ha señalado que el Gobierno ha decidido entregar las bombas para "honrar un contrato que viene de 2015, del anterior Gobierno, y en el que no se ha detectado ninguna irregularidad que permitiese no ponerlo en práctica", confirmando así una información adelantada por 'El Periódico', según la cual el ejecutivo comunicó a Riad ya este miércoles que las bombas serían entregadas.

La semana pasada el Ministerio de Defensa dijo que iba a paralizar este contrato pero el viernes rebajó el anuncio a una declaración de intenciones y señaló que aún lo estaba estudiando, después de que los trabajadores de Navantia hicieran público que el Gobierno saudí había amenazado con cancelar el multimillonario contrato de construcción de cinco corbetas en los astilleros de San Fernando (Cádiz).

Preguntado si Arabia Saudí llegó a advertir al Gobierno español sobre el contrato de Navantia, Borrell ha replicado que las cosas no se plantean con esa "crudeza" pero ha admitido que "Arabia Saudí considera las relaciones comerciales en materia de armamento como un todo".  El ministro ha detallado que el contrato para la venta de las bombas ha pasado tres veces por la JIMDDU, la comisión interministerial que autoriza las ventas de armamento y, tras una semana de "intenso trabajo" y de contactos por parte de varios ministerios, el Ejecutivo no ha "encontrado ninguna razón para no cumplirlo".

En cuanto a si el Gobierno ha recibido garantías de que no se usarán contra población civil, ha respondido que se trata de armamento "de precisión", destinado a objetivos militares de "alta resistencia y alta precisión" mientras que son las bombas menos sofisticadas las que pueden producir de manera más frecuente y más probable "dramas humanitarios".

"Garantizar cuál va a ser su uso" 

En ese sentido ha explicado la nota emitida el pasado agosto por su Ministerio -días después de un bombardeo en Yemen en el que murieron niños- según la cual se van a revisar los criterios con los que se conceden las autorizaciones de exportación de armas "para poder hacer un trazado y garantizar cuál va a ser su uso".

A su modo de ver, lo que sucedió en este caso fue que el Ministerio de Defensa ha estado revisando todos los contratos, teniendo en cuenta también lo que sucede en escenarios bélicos como Yemen, y en ese concreto "alguna circunstancia debió de llamarle la atención", por ejemplo el hecho de que no sea una venta de una empresa de armamento, sino de stock del Ejército español, y por eso "lo puso en análisis". Con todo, no ha querido "polemizar" con su colega de Defensa, Margarita Robles, ni valorar si ha quedado desautorizada por la gestión de ese asunto.

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