Jueves, 27.02.2020 - 15:37 h
Busca una senda menos exigente

Calviño ultima con Bruselas flexibilizar el objetivo de déficit al 1,8% para este año

El compromiso que logró Sánchez con la UE en abril fue situarlo en el 1,1% del PIB. Supondría un margen de entre 8.500 y 9.500 millones de euros.

La ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño, durante su asistencia a la Coalición de Ministros de Finanzas para la acción climática. /EFE
Calviño negocia con Bruselas flexibilizar el objetivo de déficit al 1,7-1,8% en 2020 / EFE

El Gobierno de coalición está negociando con Bruselas una flexibilización de los objetivos de déficit para no tener que hacer ajustes y disponer de un mayor margen fiscal. Las conversaciones son intensas y las está capitaneando Nadia Calviño. Las cifras que se están manejando en las mismas pasan por conseguir un objetivo del 1,7 o del 1,8% del PIB para este mismo año, según indican fuentes cercanas a las negociaciones. Ello supondría disponer de un margen de unos 8.500 o 9.500 millones más para poder desarrollar las políticas pactadas entre PSOE y Unidas Podemos.

El objetivo del equipo capitaneado es conseguir suavizar aún más la senda de estabilidad que fue fijada antes de la convocatoria de elecciones y poder confeccionar los Presupuestos Generales del Estado con menos presión. Las conversaciones se han acelerado en los últimos días y se esperan cerrar a corto plazo, añaden desde el entorno del Gobierno. Existe, además, cierto optimismo en el equipo económico del Ejecutivo respecto a que las negociaciones fructifiquen y puedan disponer un mayor margen para abordar un proyecto con destacadas políticas sociales, tal y como se han comprometido públicamente Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Sánchez viene trabajando con el objetivo de déficit que pactó el Gobierno de Mariano Rajoy desde que llegó a Moncloa. Si consigue que esta negociación con Bruselas llegue a buen puerto, podrá poner fin a la etapa del PP (el legado de Cristóbal Montoro aún permanece) y trabajar con su propia senda para los próximos años. Las cifras actualmente en vigor sitúan el objetivo en el 0,5 para este año, porcentaje muy alejado del que realmente podrá alcanzar el Ejecutivo, según las fuentes consultadas por este diario. La otra pata para dejar atrás la 'herencia' del anterior Ejecutivo es la aprobación de unos Presupuestos, algo que aún no han conseguido en Moncloa.

Desde la moción de censura el Ejecutivo socialista ha intentado suavizar en varias ocasiones ese objetivo de déficit. Pero no ha tenido éxito. Primero intentó aprobar un senda que fue rechaza en el Senado por la mayoría absoluta con la que contaba entonces el PP (ahora el PSOE ha presentado una proposición de ley para acabar con ese derecho a veto en la Cámara Alta). Más tarde, en abril, el Ejecutivo socialista reflejó en su Programa de Estabilidad un compromiso del 1,1% para 2020. Y en octubre, en el último Plan Presupuestario el Gobierno, ya hablaba de un objetivo de déficit del 1,7% del PIB, similar al que está negociando ahora.

La Comisión, por cierto, calcula que España incumplirá una vez más los objetivos de déficit y cerrará 2019 en el 2,3%. Para 2020 calcula un 2%. En 2018, nuestro país cerró un objetivo del 2,2% y acabó en el 2,7%. 

Un CPFF clave

Este mismo viernes la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha convocado al primer Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) de la legislatura donde tiene previsto comunicar a los consejeros de las comunidades autónomas cuál es el objetivo de déficit con el que podrán empezar a trabajar para elaborar sus cuentas públicas. La cita se presupone como el primer gran duelo económico entre el Gobierno central y los autonómicos. Sobre la mesa se encuentra la polémica con las entregas a cuenta y el IVA, asuntos por los que Madrid, Andalucía, Murcia y algunas comunidades del PSOE darán la batalla. Y que estará marcado por la ausencia de Cataluña, que pese al acercamiento entre Gobierno central y Govern no mandará a la reunión al vicepresident económico, Pere Aragonès.

Hay que recordar que la negociación con Bruselas viene precedida de un cruce de declaraciones entre el Gobierno de Sánchez y la Comisión. El martes, el Ejecutivo aseguró tener ya cerrado un acuerdo para suavizar la senda de estabilidad. Sin embargo, el vicepresidente económico de la Comisión, Valdis Dombrovskis, lo desmintió asegurando que aún no se ha llegado a ningún pacto. Dombrovskis añadió que éste no llegará hasta que reciba el borrador de los Presupuestos Generales del Estado para 2020 y, en consecuencia, pueda pronunciarse: "Estamos en discusiones con las autoridades españolas sobre la senda de déficit revisada y la preparación del presupuesto de 2020. No tenemos ningún acuerdo en este momento".

El Gobierno de Sánchez tiene claro que no va a presentar sus Presupuestos hasta no tener los apoyos necesarios cerrados. Y esos apoyos pasan, precisamente, por ERC. Por eso Moncloa rectificó la semana pasada y cerró la reunión con Quim Torra que se celebró este jueves. Un encuentro en el que hay que tener en cuenta que Sánchez ha anunciado que habrá objetivos de déficit más asumibles para las comunidades. El calendario marcado pasa por aprobar el proyecto de ley en marzo y abril para que sea convalidado en el Congreso a principios de verano. Aunque las elecciones catalanas pueden retrasar este planteamiento, situando la votación definitiva prácticamente a finales del periodo estival.

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