Carod vende en Euskadi la vía pacífica y democrática para la independencia

  • Barcelona.- El vicepresidente catalán, Josep-Lluís Carod-Rovira, ha considerado hoy en una conferencia en el País Vasco que la vía pacífica y democrática es "imprescindible" para alcanzar la independencia, una actitud "invencible" ante la que nadie "puede tener miedo", ni puede ser "atacada internacionalmente".

Carod vende en Euskadi la vía pacífica y democrática para la independencia
Carod vende en Euskadi la vía pacífica y democrática para la independencia

Barcelona.- El vicepresidente catalán, Josep-Lluís Carod-Rovira, ha considerado hoy en una conferencia en el País Vasco que la vía pacífica y democrática es "imprescindible" para alcanzar la independencia, una actitud "invencible" ante la que nadie "puede tener miedo", ni puede ser "atacada internacionalmente".

En una ponencia en el Palacio Miramar de San Sebastián, acompañado por la portavoz del grupo parlamentario de Aralar en el País Vasco, Aintzane Ezerrano, el dirigente republicano ha subrayado que "no hay fuerza más invencible que un pueblo expresándose democrática y pacíficamente".

Mediante dicha vía, "el medio forma parte del fin, lo conforma, lo identifica y lo hace inatacable internacionalmente. ¿Quién tiene miedo a la democracia?", ha dicho Carod, que ha sentenciado: "La democracia es un ingrediente imprescindible de este proyecto nacional".

Para el republicano, "ya no valen las excusas, ni nos detienen las amenazas externas, de paisano, con toga o de uniforme", ya que "podemos ser el país que queremos ser", siempre que se tenga en cuenta "la increíble fuerza de una nación democrática".

En una intervención a la que ha asistido también el coordinador de Aralar, Patxi Zabaleta, así como representantes del mundo político y social vasco, Carod ha reiterado que Cataluña, libertad y democracia "son la misma cosa, porque los enemigos de una lo han sido también de las otras".

Para Carod, el Estado español "parece obstinarse en demostrar que no hay la más mínima grieta para el respiro nacional de nadie que no estuviera previsto en su visión unitaria y monolítica", e incluso "cuestiona" que el Parlamento catalán diga que Cataluña es una nación.

"Es esta rigidez, este anquilosamiento del proyecto nacional, el que hace de muchos de los estados actuales un proyecto nacional caduco, que ya ha pasado de moda", ha subrayado.

A modo de ejemplo, ha opinado que el "éxito nacional de la Cataluña futura depende mucho más del millón y medio de inmigrantes llegados durante los últimos años que de los centenares de miles que lo han ido haciendo décadas atrás".

Por ello, ha apostado por "sumar" tanto a los que se sienten "solo" catalanes, como a los que se sienten catalanes "también": "Lo que cuenta no es la identidad, sino la identificación".

Mostrar comentarios