Castro tratará de aclarar el nivel de conocimiento de la infanta sobre Aizoon

    • El interrogatorio del juez irá previsiblemente dirigido a aclarar si la Infanta fue alertada del proceder de su marido o bien si pudo ser responsable de rectificar las liquidaciones supuestamente defraudatorias.
    • Castro también intentará aclarar si se colocó a la hija del Rey en la mercantil para que ésta gozase de un trato especial por parte de la Agencia Tributaria.
El juez Castro se siente "perfectamente bien" de cara a la declaración de la Infanta
El juez Castro se siente "perfectamente bien" de cara a la declaración de la Infanta

El interrogatorio que realizará este sábado en su despacho de los Juzgados de Palma el juez José Castro a la Infanta Cristina se centrará previsiblemente en conocer si la hija del Rey conocía o prestó su consentimiento en relación con las actividades presuntamente defraudatorias desplegadas por Aizoon, la sociedad en la que participaba al cincuenta por ciento con su marido Iñaki Urdangarín y que ingresó casi un millón de euros procedentes del Instituto Nóos.

La hija del Rey, que está imputada por delito de fraude fiscal y de blanqueo de capitales, se defenderá á respondiendo únicamente a las preguntas que le formulen el titular del Juzgado Central de Instrucción número 3, la Fiscalía Anticorrupción y sus propios abogados.

Según indicó el juez Castro en su auto de imputación el pasado 7 de enero, a su juicio en Aizzon se generó un doble efecto fiscal defraudatorio. Sus beneficiarios no tributaran en el IRPF disfrazando el reparto de beneficios como gastos de explotación (autoalquiler de dependencias) y además buscaron minorar la base imponible del impuesto de sociedades y, con ello de la cuota a ingresar.

Por ello, el interrogatorio del juez irá previsiblemente dirigido a aclarar si la Infanta fue alertada del proceder de su marido o bien si pudo ser responsable de rectificar las liquidaciones supuestamente defraudatorias de Aizoon y facturar a ésta servicios personales que nada tenían que ver con la actividad de la mercantil, con el objetivo de reducir su tributación en la declaración del IRPF.

También se intentará aclarar si su posición en Aizoon obedecía a lo apuntado por Miguel Tejeiro, exasesor fiscal del Instituto Nóos, quien indicó que se colocó a la hija del Rey en la mercantil para que ésta gozase de un trato especial por parte de la Agencia Tributaria.

Y es que los ingresos menores obtenidos inicialmente por Aizoon provenían del alquiler de inmuebles, por un importe anual de 30.576 euros en 2007 y 27.329 en 2008, "notoriamente inferiores" a los importes facturados apenas un año después por la supuesta actividad de asesoría desplegada por Iñaki Urdangarin y por la que la mercantil ingresó 645.453 euros en 2007 y 494.156 un año después.

Otro de los argumentos para interrogar los obtiene el juez de los diferentes informes aportados por Hacienda, que señalan que entre 2008 y 2011, Y dejando a un lado las amortizaciones de sus créditos hipotecarios, la Infanta Cristina únicamente realizó compras por importe superior a 3.005,06 euros "con cargo a su propio peculio", las dos en un comercio de ropa de vestir y sin ninguna relación con la decoración del Palacio de Pedralbes. La mayoría de los gastos invertidos en el hogar matrimonial corrieron a cargo de Aizoon.

Siendo varias de las facturas correspondientes a la organización de efectos de "incontestable afección personal", tales como la comunión de uno de sus hijos o fiestas de cumpleaños, Castro considera que si Cristina de Borbón no los abonó de su propio peculio debiera saber que tampoco lo hizo su marido y no pudo pasársele por alto que lo fueron por la entidad mercantil participada por ambos, y presumiblemente preguntará sobre este punto.

También considera el juez que merece una explicación en relación con servicios de "coaching" (6.672 euros) facturados en septiembre de 2007 en los que se menciona que fueron "especialmente para Cristina" y el por qué de que este gasto se cargara a la sociedad Aizoon. Igualmente, el juez podría preguntar a la infanta sobre los pormenores de la contratación de los empleados en el hogar familiar, en los que intervino la Infanta conociendo su situación irregular, según los testigos.

Seguramente también se le cuestionará sobre si conocía que de ser contratados se les abonarían sus salarios en "negro", accediendo a documentar las relaciones solo cuando éstos lo solicitaron para obtener permiso de residencia pero haciendo figurar como empresa contratante a Aizoon.

El interrogatorio también versará sobre las facturas emitidas por la propia Infanta que corresponden al 50 por ciento de los alquileres de Aizoon de lo que se dice que eran unas oficinas situadas en el propio palacete, cuyo importe se ingresaba en la cuenta de la que era titular su marido pero en la que ella tenía firma autorizada.

Para saber si tales defraudaciones traspasaron el umbral de los 120.000 euros y constituyen delito contra la Hacienda, Castro deberá comprobar si exceden de dicha cantidad en cada ejercicio, lo que en atención a los importes que se barajan el propio juez reconoció que era "escasamente probable". Respecto de los gastos de carácter personal, Cristina de Borbón y su esposo cargaron a Aizoon adquisición y montaje de hasta 72 muebles y elementos del hogar como estanterías, butacas, sofás, mesas y cortinas de lujo para su uso personal.

El matrimonio compró a Rosa Cerveto Marta Mas S.L., a través de su empresa, una estantería de 5.895 euros, un sillón giratorio por 1.552, una mesa de alumnio por 2.665, una alfombra 'little flowers' por 3.450, un 'pouf' de cuero por 968, diez sillas 'masai' de piel por un total de 9.550, dos sofás por 10.143, un mueble-bar por 6.298 y dos cortinas de estilo japonés por 5.580, entre otros numerosos artículos.Sushi y celebraciones

Además, de la documentación intervenida también se desprende que la Infanta pagó a través de Aizoon servicios de 'coaching' por un total de 6.672 euros, mientras que su marido abonó por su parte 707 euros por un curso de salsa y merengue. En concreto, la factura relativa al curso de baile está fechada el 2 de julio de 2007 y en ella consta que la formación duró entre el 13 de junio y el 1 de julio.

En lo que a las clases de asesoramiento y 'coaching' se refiere, la encargada de las sesiones explica que "Cristina fue la persona que me llamó" y adjunta a su respuesta, atendiendo a los requerimientos de la Policía, un resumen del tiempo que dedicó a ello la Infanta: 29 horas y media de 2005 a 2007 y una hora por parte de Urdangarin en 2006.

En esta misma línea, el Grupo de Delincuencia Económica hace constar el dinero que destinó Aizoon a otro evento festivo: el cumpleaños de Urdangarin. En concreto, la empresa Gestió Integral d'Events percibió 338 euros por la decoración con globos del domicilio de los Duques, más conocido como el palacete de Pedralbes. El encargo fue realizado por Cuquerella, y la factura es del 13 de mayo de 2008.

También el cumpleaños de la Infanta figura entre las facturas del informe, entre las que se incluye una fechada el 13 de junio de 2007, si bien sin importe alguno. La Policía indica que, tras ponerse en contacto con la empresa que organizó la fiesta, Kate-Sima Nagata, desde el departamento de contabilidad informaron de que no poseen la factura en la actualidad sino tan sólo un apunte contable, y que "con toda seguridad" lo que se contrató fue un 'catering' para ser servido fuera de su local.

Igualmente, los documentos policiales hacen referencia a una factura librada el 10 de julio de 2008 por un importe de 217,5 euros para el alquiler de distintos elementos técnicos durante tres días. Más en concreto, se trata de varios cables de señal, un pie de micrófono con jirafa, un micro 'shure' con pinza, un cable 'mini-jack', un pedestal, una maleta, una caja 'Behringer' y una mesa. Desde la empresa proveedora, Sonostudi Audiovisuals, señalan que el pago fue realizado en efectivo y Cuquerella fue quien se responsabilizó del material alquilado.Reforma en Predalbes

Además, el juez deberá tener en cuenta las declaraciones de Marc Viader, arquitecto que reformó parte del palacete de Pedralbes y que ademitió ante agentes de la Policía Nacional haber facturado por estas obras 20.000 euros a través de Aizoon por orden de Urdangarin, concretamente en el año 2005, a pesar de que la factura se correspondía a nivel privado con el encargo de rehabilitación, reforma y ampliación del domicilio particular que el matrimonio posee en la calle Elisenda de Pinós de Barcelona.

Además, la Policía también apunta en sus informes que Urdangarin utilizó Aizoon para alquilar tres estufas de jardín, cuya instalación en su vivienda de Pedralbes coincidió con la celebración del 40 aniversario del yerno del Rey. En concreto, la instalación corrió a cargo de la empresa Torres Servicios Técnicos, que cargó una factura a la mercantil de los Duques por 242 euros. Finalmente, otra de las factura cobradas a Aizoon y analizadas por la Policía hacen referencia a Bodegas Baigorri, que facturó a la sociedad de los Duques hasta un total de 6.599 euros por la compra de diferentes cajas y botellas de vino con dirección en la calle Elisenda de Pinós.Sobre el presunto blanqueo

Por otro lado, Castro ya manifestaba en su auto de imputación que si se suman todos los ingresos obtenidos por arrendamientos, única actividad lícita que le reconoce la Agencia Tributaria a su sociedad Aizoon, "no bastaría" para cubrir el pago de las mensualidades de los préstamos hipotecarios contraídos por los Duques de Palma. Por ello es previsible que realice alguna pregunta a la infanta en relación con el modo en el que han financiado sus adquisiciones inmobiliarias.

En esta misma línea, abundando en torno a la presunta comisión de un delito de blanqueo de capitales por parte de la Infanta, el juez preguntará previsiblemente a la Duquesa si intervino de manera directa en la contratación del personal del servicio doméstico, al que "anunció que, si superaban el periodo de prueba les serían pagados sus salarios 'en negro', para luego ser contratados por la entidad Aizoon".El juez se siente "perfectamente bien"

El juez instructor del caso Nóos, José Castro, ha asegurado sentirse "perfectamente bien" de cara a la declaración, este sábado, de la Infanta Cristina como imputada en el caso Nóos. El magistrado ha respondido así a las preguntas de la treintena de periodistas que le han abordado a su llegada a los Juzgados de Vía Alemania, en torno a las 10:35 horas.

El instructor del caso Nóos ha hecho acto de presencia en las dependencias judiciales por la puerta trasera de las mismas, descendiendo en moto la rampa que da acceso a los Juzgados y por la que descenderá la hija del Rey don Juan Carlos. Una vez abajo, el juez los numerosos medios de comunicación que aguardaban su llegada le han rodeado para preguntarle cómo afronta la comparecencia de la Duquesa de Palma.

"Estoy perfectamente bien", se ha limitado a responder el magistrado, quien, ante la aglomeración de cámaras y redactores ha aconsejado que tuvieran cuidado puesto que podían "caerse". Finalmente, al ser preguntado sobre si prevé que la Infanta baje la cuesta andando o en coche, el juez ha manifestado que esta cuestión no entra en sus competencias, sino que "depende del juez decano".

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