Martes, 24.10.2017 - 08:18 h

¿Cómo se convierten los alimentos en energía? Científicos españoles desentrañan el misterio de las mitocondrias

  • Investigadores españoles han dado nuevos pasos para conocer cómo funcionan nuestras células.
  • Su trabajo se ha publicado en Science y, según sus autores, hará modificar los libros de texto.
  • Ayudará también a comprender por qué hay personas que engordan más comiendo lo mismo.
Reconstrucción molecular del complejo de la mitocondria

(EFE) - Un grupo de investigadores españoles ha dado nuevos pasos en el conocimiento del funcionamiento de las células y en cómo éstas generan energía a partir de los nutrientes, un proceso "crítico para entender la vida", según los científicos.

En concreto, han reformulado el funcionamiento de las mitocondrias, una parte interior de las células que, entre otras funciones, se encarga de extraer y convertir la energía de los alimentos en formas utilizables por las células para sus propios procesos vitales.

El trabajo se publica en Science y, según sus autores, hará modificar "con toda probabilidad" los libros de texto.

El equipo está liderado por José Antonio Enríquez, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), y junto a él firman este artículo científicos de otros centros de Madrid, Zaragoza, Sevilla, Oviedo y Santiago de Compostela.

El consumo, digestión y asimilación de alimentos en el cuerpo tiene por objeto final alimentar a todas las células que lo constituyen, ha recordado el CNIC en una nota.

Cuando se ingieren alimentos, es necesario que exista un proceso en el que se desmenuzan y rompen los componentes de éstos en compuestos sencillos, como la glucosa de los azúcares, los aminoácidos de las proteínas y los ácidos grasos de las grasas.

Estos componentes desmenuzados pueden entrar en las células y ser procesados en sus mitocondrias para generar energía.

"Entender cómo se gestiona la energía en las células es crítico para entender la vida", ha constatado Enríquez.

En los 70 y 80 se consideró que "el misterio" de cómo la mitocondria realizaba esta tarea estaba resuelto y en los 90 se obtuvo "un increíble detalle" de las estructuras moleculares que lo conseguían.

Sin embargo, la descripción de las enfermedades mitocondriales cambió por completo la percepción de que la generación de energía era el proceso mejor comprendido de cuantos sucedían en la célula.

"Cuando empezaron a descubrirse las enfermedades mitocondriales pensábamos que iba a ser fácil entender lo que le pasa a la gente", pero no es así, según Enríquez, quien estos días explica este trabajo en un congreso científico en New Hampshire (EEUU).

Por ejemplo, una mujer con un defecto en el DNA mitocondrial, el cual afecta a la producción de energía en la célula, puede estar sana pero tener un hijo que muere en meses.

"No sabemos el porqué de estas diferencias", según Enríquez, para quien este trabajo "enriquece" lo expuesto hasta ahora.

Según se describe en este estudio, una vez ingeridos los alimentos, sus moléculas desmenuzadas se almacenan en la célula en forma de electrones en dos tipos de moléculas (las N o F).

Estas moléculas, que actúan como transportadores de energía, no pueden liberarla de forma fácil y universal para desarrollar los procesos necesarios, por ejemplo, para la división celular ni para su coordinación; y es ahí donde entra en juego la mitocondria.

Ésta, a través de "cinco máquinas moleculares", convierte la energía en una molécula utilizable (llamada ATP) por la célula.

Las moléculas N y F son como "cubos" que transportan electrones y hasta ahora se pensaba que los movilizaban por una única vía, pero este trabajo establece que, además, usan otras dos vías privadas.

Esto es importante porque en el caso de que haya un error en el proceso de generación de energía hay más posibilidades de atajarlo.

Este trabajo ayudará también a comprender por qué hay personas que comiendo lo mismo engordan distinto.

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