Martes, 21.05.2019 - 13:43 h
Las historias tras el anuncio de la alcaldesa de Barcelona

Colau se escuda en fondos buitre... pero multa a dos familias por los pisos vacíos

Un edificio de oficinas con apenas tres viviendas de la propios descendientes en el centro de la Ciudad Condal, el foco de conflicto. 

Pau Claris
Edificio de la calle Pau Claris en Barcelona, uno de los multados. / Google Maps

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, anunciaba una multa de 2,8 millones de euros a dos "fondos buitres" por tener más de una veintena de pisos vacíos. Este titular ha copado portadas en la última semana. Pero, ¿quiénes son los propietarios de los 'problemáticos' edificios en el centro de la Ciudad Condal? Lejos de lo que pudiera parecer ni Blackstone, ni Lone Star, ni Cerberus, ni Apollo... ni rastro de los grandes conocidos como 'fondos buitre'. Tal y como ha podido saber La Información, estas propiedades, sitas en la calle Pau Claris 89-91 y Aragó 402 del centro de Barcelona respectivamente, pertenecen a dos familias diferentes -conocidas en la capital catalana- cuya situación dista "enormemente", como reconoce un portavoz de una de ellas, de la de uno de estos fondos. 

El caso de la primera de ellas es especialmente llamativo. La familia Nubiola Bellido es la actual propietaria de Pau Claris 89-91. Sus antepasados se hicieron con el edificio en los últimos momentos de la Guerra Civil, más concretamente en 1939. Desde entonces ha pasado por varias vidas hasta encontrar su uso como oficinas a finales de los 90.

Tal y como detallan sus propietarios, este fue el uso que se le dio a la mayor parte del edificio, ocupado hasta justo después del estallido de la crisis por una decena de empresas. Además de ello, en el inmueble existían tres viviendas "en las que vivían cada uno de los tres hermanos de la familia". Fue tras los peores momentos de la crisis cuando decidieron dar una vuelta de tuerca más a su propiedad y tratar de levantar un hotel para ayudar a "hacer que Barcelona creciese más"

Pero el proyecto se quedó parado en la fase de licencias. El Ayuntamiento de Barcelona tiró abajo esta idea cuando las empresas ya se habían cambiado de sede y los tres hermanos Nubiola Bellido habían comenzado a vivir en otro sitio. El tiempo pasó y el edificio que pretendía ser un hotel en pleno centro de la Ciudad Condal se quedó vacío y sin un uso concreto. 

Según ellos mismos sostienen, un día se encontraron con una comunicación en la que el consistorio les pedía 2,4 millones de euros a modo de multa por tener el edificio que consideraban de viviendas vacío. "No son pisos, son oficinas", esto es lo primero que quieren aclarar sus propietarios. Pero más allá de lo que consideran el primer gran error, quieren dejar claro que "no somos especuladores, ni un fondo buitre"

Colau se escudó en sus declaraciones en que las multas iban dirigidas a los llamados 'fondos buitre' a los que en numerosas ocasiones ha hecho responsables de la subida del precio del alquiler -la ciudad de Barcelona es una de las que más ha sufrido en cuanto a aumento del precio-. "En ningún momento nuestra intención ha sido especular ni hacer daño a nadie", señalan sus propietarios. "Queríamos abrir un negocio para hacer que Barcelona creciese y nos lo han impedido", se quejan. 

Al ser preguntados por su consideración como fondos buitre, señalan que "se han mezclado peras con manzanas". "Se está poniendo ahora el varemo de fondo buitre a una sociedad familiar", continúan, y detallan que ya han puesto la situación en manos de los abogados. Desde 1998 el edificio que según la propia Colau tiene ahora 17 viviendas vacías está gestionado por la sociedad Claris 89-91 SL, administrada por Andreu, Nuria y Oriol Nubiola Bellido. 

La conocida familia, que fue propietaria de Pigmentos Nubiola, también ha hecho otras pequeñas incursiones en el inmobiliario. Es el caso de Oriol, también consejero del Grupo Inmobiliario Nubiola, una empresa local que ha ayudado a impulsar varias parcelas en el 22@ -la zona tecnológica de la Ciudad Condal-. 

Aragó 402

Los otros multados por Colau tampoco son un 'fondo buitre'. En la calle Aragó 402, a solo unos pasos de la Diagonal se levanta un edificio construido en 1870 que no se encuentra a día de hoy en las mejores condiciones. Según la alcaldesa de la Ciudad Condal, en él hay siete pisos vacíos desde hace diez años. Por ello, ha decidido multar a su propietario. 

¿Blackstone, Cerberus, Lone Star...? Tampoco. El otro edificio de la discordia es propiedad de una sociedad que lleva el nombre de su ubicación y que administra Juan Soler Trillo desde 2014. Este empresario ligado a la industria jamonera también estuvo unido antes de la crisis a una promotora, pero desde entonces su actividad inmobiliaria se limita a la administración de este edificio. 

Pese a no encontrarse en las mejores condiciones como declaran sus propietarios, algunas de las ventanas están incluso tapiadas, Colau no ceja en su empeño de multar a la compañía. Además, según ella misma ha declarado, a la sanción por desocupación se le añade otra multa más por no mantener la finca en un buen estado de conservación, algo que considera "muy grave".

Multa o cesión

La ley catalana que atañe al derecho a la vivienda, fechada en 2007, permite sancionar a aquellos propietarios que mantengan un piso vacío injustificadamente durante más de dos años. Es en ella en la que se ampara Colau para sancionar a estas dos empresas familiares a las que ha tachado de 'fondos buitre'. En cambio, desde el consistorio, señalan que hay una opción para rebajar la multa: una cesión de estas viviendas para aumentar la oferta del parque público. 

Unas sin cédula de habitabilidad -según los propietarios- y otras que en realidad son oficinas... lo cierto es que la respuesta es "no, no habrá cesión". "No son pisos, son oficinas", se afanan en señalar los propietarios de Pau Claris, para terminar ratificando que "no somos un fondo buitre" y que lo único que quieren es llevar a cabo su proyecto familiar para el edificio. 

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