Elimina dos tercios del siglo XIX

"Por el rey y por la ley": las banderas de Cataluña que no entran en Selectividad

De nuevo, el adoctrinamiento se impone en una Comunidad Autónoma que lleva años reinterpretando su historia en clave nacionalista.

Somaten de Verdú: Por el rey y por la ley
"Con el rey y con la ley": las banderas de Cataluña que no entran en Selectividad
Ángel Martínez | Somaten de Verdú: Por el rey y por la ley

Hace unos días, tras la aprobación de la 'ley Celáa' de educación se comprobó que en Cataluña la asignatura de Historia eliminaría de un plumazo en secundaria todo lo relativo a la Edad Media o los Reyes Católicos y que en Selectividad, sencillamente, el siglo XIX quedaría reducido a los años que transcurren entre 1876 y 1900. De nuevo, el adoctrinamiento se impone en una Comunidad Autónoma que lleva años reinterpretando su historia en clave nacionalista.

Pero, ¿por qué exactamente los futuros universitarios catalanes se saltarán más de dos tercios del siglo XIX? Podría parecer hasta casi anecdótico, dada la reciente obsesión de los últimos años de los nacionalistas con los borbones desde Felipe IV y el mito de 1714, hasta el actual Felipe VI, dado que coincide, precisamente, con la Restauración Borbónica tras el Sexenio Democrático. Sin embargo hay una intención muy clara bajo esa premisa.

Lo explica a La Información el profesor de Universidad de Lleida y presidente de la Asociación Anton de Campany, Óscar Uceda: "Hay un momento clave, que es precisamente la formación de las naciones modernas, que se produce a principios del siglo XIX y más adelante, con la idea de la soberanía del pueblo y los futuros estados-nación y eso choca directamente con la asunción falsa de una nación catalana milenaria como ya comenzó a enarbolar el expresident de la Generalitat, Jordi Pujol".

La vieja historia de la formación de la supuesta nación catalana a partir de Guifredo el Velloso y la célebre leyenda del escudo dorado y las tres barras a partir de la sangre del héroe del siglo XI, un invento que ya se demostró como falso en el siglo XVI y que más adelante el gran medievalista catalán Martí de Riquer refutaría atribuyéndola a la "manía de buscar orígenes místicos en la heráldica" y, en concreto, a una crónica de 1555 del valenciano Pere Antón Beuter, que a su vez se habría inspirado en otro relato del castellano Hernán Mexia.

Pero lo más llamativo es la omisión del comienzo del siglo que daría forma a la nación española y que coincide con la Guerra de Independencia -1808-1814- contra Napoleón y en la que precisamente las provincias catalanas tuvieron un peso importantísimo"Básicamente uno de los lugares de España donde se demostró más patriotismo español e incluso un protonacionalismo español fue en Cataluña, donde hay además una gran cantidad de ilustres personajes olvidados por la historia, catalanes que participaron de forma muy activa en la guerra".

Uno de los lugares de España donde se demostró más patriotismo español e incluso protonacionalismo español en la Guerra de Independencia fue en Cataluña

"De hecho cuando las tropas napoleónicas están asediando Cádiz", prosigue Uceda, "con toda la Península ya ocupada, Cataluña, aunque están en retaguardia, era el único sitio donde se conservaba un ejército español entero. Un ejército que se refugiaba en una zona que es ahora muy independentista como es Vic y que se mantuvo activo gracias fundamentalmente al apoyo popular".

En efecto, en Cataluña de hecho se produjeron algunos de los hitos más remarcables, narrados como heroicos durante un siglo como el del Tambor del Bruc (la leyenda le atribuye a un joven tamborilero la gesta de haber tocado su tambor entre las rocas de Montserrat haciendo parecer al ejército español mucho más numeroso de lo que era en realidad). Se sabe también que el mayor número de voluntarios para formar ejércitos que lucharan contra el francés se produjo en lo que es ahora Cataluña, como el que lucho en la segunda Batalla del Bruc: 4.000 hombres en apenas dos semanas.

Eran provincias muy agresivas con el invasor y el peor lugar al que podían enviar a un soldado francés, que temía la dura resistencia en esta zona. Es más, en donde ahora hay esteladas se conservan algunas de las primeras banderas de los rebeldes, que rezan: "Por el rey y por la ley".

El Tambor del Bruc
"Con el rey y con la ley": las banderas de Cataluña que no entran en Selectividad
El Tambor del Bruc

Así, se consolida la idea de la nación española con la Guerra de Independencia cuando de hecho se ejerce la soberanía popular, porque no queda más remedio al no existir ya un rey, y se hace a través de las ‘juntas’, que surgen de hecho con mucha fuerza en Cataluña. Fueron de abajo arriba, desde juntas locales a juntas corregimentales y, de ahí, hasta la Junta Suprema. Es más, se creó la Junta de Cataluña entremedias: si hubiera habido algún sentimiento independentista, habría sido el momento justo.

Es una de las claves que explica por qué a partir de 1876, que coincide la Restauración Borbónica, se retoma el temario de la Historia de España.  Coincide con el germen del proto nacionalismo catalán político a partir de los ‘Joc Florals’ -Los Juegos Florales- y la Renaixença, que reivindican primero la lengua catalana y a las que, poco a poco, se acaba sumando la burguesía catalana, desencantada y desvinculada de alguna forma del proyecto de España.

En gran parte por acontecimientos como el desastre del 98 y la pérdida de las colonias, en las que existían grandes intereses comerciales que se habían conseguido precisamente gracias a la nueva dinastía borbónica, ya que es a partir de 1714 cuando Felipe IV no solo no perjudicó a la Corona de Aragón, sino que la hizo partícipe del proyecto de América en el que antes solo estaban realmente los castellanos.

Esa sí es una historia que interesa contar porque, en efecto, aunque antes del desastre del 98 la Cámara de Comercio de Cataluña era la más reacia a proporcionar una autonomía a Cuba -lo que podría haber sido una forma de salvar los lazos y evitar la guerra-, poco después de producirse la pérdida de las colonias comenzaron a reclamarla para sí mismos. Es en definitiva a finales del siglo XIX cuando surge ese nacionalismo catalán que los futuros universitarios sí estudiarán para superar la Selectividad.

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