Viernes, 10.04.2020 - 05:26 h
Tributos al diésel, billetes de avión y plásticos

El Gobierno retrasa los nuevos impuestos verdes y ya plantea rebajas en otras tasas

El coronavirus ha torpedeado todos los planes tributarios de Hacienda. Los estímulos fiscales llegarán, pero cuando se supere la crisis sanitaria.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el presidente Sánchez
El Gobierno retrasa los nuevos impuestos verdes y explora rebajas en otras tasas. / EFE

La reforma fiscal del Gobierno tendrá que esperar. El coronavirus y el estado de alarma han arrasado con todos los planes tributarios que tenía diseñados el Gobierno de coalición para implementar de forma inminente. Los dos nuevos impuestos a los billetes de avión y a los plásticos y, especialmente, la subida del diésel han entrado en 'stand by' a la espera del alcance y profundidad de la crisis económica que va a provocar esta situación de 'shock', según explican a La Información fuentes del área económica del Gobierno. Ahora el objetivo del Ejecutivo de coalición es superar cuanto antes la crisis sanitaria para, a continuación, activar estímulos económicos.

El Ministerio de Hacienda sometió hace menos de un mes a consulta pública las dos nuevas tasas verdes y se dio el plazo de quince días para recibir las aportaciones de empresas y particulares. Pero el coronavirus ha echado por tierra todo el diseño de estos impuestos, que se han quedado parados en un momento muy inicial. De momento permanecerán en barbecho a la espera de que la situación crítica actual se vaya solucionando.

Algo similar ha ocurrido con la subida del impuesto al diésel. Antes de la llegada a España al coronavirus ya había debate en el Gobierno sobre esta decisión que hubiera afectado a toda la ciudadanía, incluidos los más modestos. Los ministros de Unidas Podemos pedían aplazar dicho incremento para priorizar la subida de los impuestos, primero, a clases medias y altas. Este tributo también ha quedado en un cajón a la espera de conocer cómo serán los Presupuestos de reconstrucción que ha anunciado Pedro Sánchez.

La situación en el Gobierno es ahora mismo de economía de guerra, tal y como ha repetido ya varias veces el presidente del Gobierno. Sánchez ya ha dado el visto bueno a la activación de factorías nacionales para la fabricación de material sanitario y no se descartan más decisiones en este ámbito. Cuando todo pase habrá que elaborar unas cuentas públicas que en nada se van a parecer a las que actualmente están en vigor (que llevan el sello de Cristóbal Montoro) o a las que presentó el Gobierno de Sánchez el año pasado y fueron tumbadas por los independentistas. 

En esas cuentas públicas había contemplados otros impuestos a las rentas altas y grandes empresas que tendrán que esperar hasta esos Presupuestos de reconstrucción. Se trata de la subida del Impuesto de Sociedades, del IRPF a los que más ganan, las medidas que afectarán a sicavs y socimis... Reformas fiscales, todas ellas, comprometidas por Sánchez e Iglesias. El Gobierno, por cierto, también tenía contemplada en sus Presupuestos de 2020 una rebaja del impuesto sobre Sociedades para pymes que ahora cobra especial relevancia con motivo de la crisis del coronavirus.

Con el coronavirus la recaudación se va a desplomar y las partidas de gasto van a tener que sufrir una catarsis. Antes, además, tendrán que llegar medidas urgentes. La estrategia del Gobierno pasa por, primero, intentar paliar los daños que ya están siendo reales en la economía y el empleo. Después, una vez controlada la crisis sanitaria, se está preparando la fase expansiva y ahí se contemplan ya algunos estímulos fiscales para que el crecimiento sea en forma de 'uve'. Es decir, la rebaja de determinados impuestos está pensada una vez se levante el estado de alarma. Aún quedan varias semanas para ello.

Pero, como se ha venido contando en La Información, Unidas Podemos quiere sacar esa 'munición' ya. Es también una batalla por la comunicación, por el control del mensaje. El ejemplo más claro de este pulso que se está manteniendo en el consejo de ministros se libró con la ya citada moratoria de las hipotecas. Iglesias fue duro, la ocasión lo requería, y consiguió que la congelación de los pagos se incluya en el decreto.

Las promesas de aplazamientos de impuestos que no llegan

El Gobierno ha aprobado ya algunos aplazamientos de impuestos, pero empresarios y trabajadores consideran que son insuficientes. La declaración del 'estado de alarma' y la suspensión generalizada de los plazos de los procedimientos administrativos abrió, efectivamente, la expectativa de que esto llevaría a una moratoria generalizada, pero nada de eso ha ocurrido.

El Ministerio de Hacienda aclaró en el marco del Real Decreto de medidas de emergencia -el segundo paquete de medidas económicas de contingencia aprobado por el Ejecutivo el pasado martes- que los procedimientos tributarios tienen una naturaleza especial y que dicha naturaleza impide aplazar el pago de los impuestos, lo que obligará a todas las empresas a presentar la declaración trimestral de IVA o el primer anticipo a cuenta del Impuesto de Sociedades dentro de los plazos establecidos. Sólo las que facturen menos de seis millones de euros podrán aplazar hasta seis meses ese pago, tres sin coste adicional.

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