Jueves, 27.02.2020 - 16:30 h
En sus encuentros con Villarejo

Corrochano se escudó en González para justificar los encargos: "¡Es FG, coño!"

El jefe de seguridad del BBVA insistió ante el agente que le mantuviera al día de los encargos porque tenía que reportar periódicamente al presidente.

Fiscalía Anticorrupción pide la imputación de Francisco González en el 'caso Villarejo'
El banquero insiste en desligarse del asunto y acusa de "falta de rigor" a los fiscales. 

"¡Olvídate de Julio, osea, es FG cojones!". Con esta frase Julio Corrochano, el exjefe de seguridad del BBVA, zanjó una de las muchas conversaciones mantenidas con José Manuel Villarejo por los trabajos de espionaje que se encargaron a sus empresas desde el banco. El policía le insistía en sus encuentros que era necesario que le fuera reportando acerca del avance de las pesquisas encargadas a Cenyt porque el entonces líder del banco estaba pendiente de conocer el estado de las mismas. Fue en ese contexto en el que Villarejo le dijo: "Pero Julio, objetivamente..." y éste le espetó: "Es FG, coño". 

Aunque González se ha desligado por completo de estos encargos que serían constitutivos de delito de cohecho por encontrarse el agente en activo en la Policía Nacional, lo cierto es que en las conversaciones mantenidas entre los protagonistas del caso se hace alusión continúa al banquero a quien Corrochano se refiere en ocasiones como 'el presi' o el 'cherif'. Sin embargo, aunque el policía le mencionaba en numerosas charlas, nunca se prestó a organizar una comida entre éste y el comisario jubilado.  

"Esas cosas se tienen, pero no se saben, porque no se ve el origen de ningún sitio, ni en... ningún papel que aparezca ni FG ni nada, ni no sé qué, ni no sé cuántos... total toda su obsesión", dijo Corrochano a lo que Villarejo terminó la frase contestando: "Es no aparecer él para nada". En respuesta, Corrochano le insistió: "que no aparezca en nada que pueda identificar la entidad...". "Entiendo, entiendo, entiendo", asestó el comisario jubilado. Se refería el responsable de seguridad a la "obsesión" del banquero porque no figurara el nombre de la entidad en estos documentos que redactaba Cenyt y por los que el banco llegó a pagar un total de 10,3 millones de euros entre los años 2004 y 2017. "Eso le da un auténtico terror de la hostia", apostilló. 

La cadena de mando

A falta de conocer si Corrochano realmente reportaba a FG de todos estos encargos o de si simplemente se escudó en su presidente para lograr celeridad en los trabajos, lo cierto es que la Fiscalía Anticorrupción sí ha llegado a concluir que el banquero habría dado "órdenes directas" de contratación con Villarejo. Las diligencias practicadas en esta pieza novena del caso Tándem habrían acreditado que el expresidente de la entidad estaría al tanto de estos asuntos y habría sido el que encargó darle a las empresas de Villarejo los trabajos relativos a investigaciones patrimoniales y otros asuntos "de naturaleza ilícita". 

Así lo plasmó Anticorrupción en el escrito en el que solicitó al magistrado instructor Manuel García Castellón la imputación en el procedimiento del expresidente por el conocimiento que pudo tener de los encargos. De acuerdo con la documentación aportada por la propia entidad y que obra en el sumario de la causa, en esos cerca de 14 años de vínculo laboral se efectuaron trabajos consistentes en espiar a importantes periodistas, empresarios y políticos implicados en operaciones que serían perjudiciales para la entidad (como el intento de Sacyr de entrar en el capital) o que acumulaban deudas con la misma. 

Los deudores del banco

En este último grupo se encontrarían Fernando Martín o Luis Portillo, quienes fueron objetivo de los proyectos 'Fish' y 'Gate', respectivamente. De acuerdo con la investigación practicada desde la apertura de la pieza a principios de diciembre de 2018, el presidente de Martinsa tendría contraídas deudas con el BBVA de 50 millones de euros mientras que en el expresidente de Colonial sería de 60 millones. A este listado habría que añadir el espionaje, rastreo de llamadas y acciones de boicot que desde Cenyt se emprendió con actores de la talla de Luis del Rivero, Emilio Botín, Juan Abelló o el exministro Miguel Sebastián. Solo en el caso de este último se le intentó 'pinchar' el teléfono hasta en 14 ocasiones, lo que le llevó a reportar al entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Según Anticorrupción, el 63% de facturas con las que se abonaron todos estos servicios se emitieron fuera del circuito legal del banco. Tan solo un 37% de las giradas a Cenyt habrían sido regularizadas por el Área de Compras, de acuerdo con las pesquisas de los investigadores, los cuáles también han acreditado que muchos de los pagos a Cenyt se habrían ocultado en conceptos de primas de éxito y honorarios que, en algunos casos, superarían los dos millones de euros. Al respecto, la causa suma las conclusiones plasmadas por PwC en su 'forensic' según el cual las facturas de investigación patrimonial encargadas a Villarejo no siguieron los cauces automatizados del banco.

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