Jueves, 27.02.2020 - 16:37 h
Señalado por todos como el nexo con Cenyt

Corrochano se cubre ante el juez y culpa a Villarejo: "Dijo que estaba en excedencia"

El exjefe de Seguridad del BBVA deslizó que siguió órdenes, que nunca recibió dádivas del agente y que hablaría cuando se levante el secreto.

Julio Corrochano
Julio Corrochano negó ante el juez que fuera a fugarse de España. / EP . 

Las declaraciones de los acusados en la investigación al BBVA por la contratación con José Manuel Villarejo no arrojan claridad acerca de quienes fueron las personas que dieron las órdenes concretas de contratar con el entramado del agente. Si Francisco González y el propio banco atribuyeron la responsabilidad al entonces jefe de Seguridad, Julio Corrochano, éste, por su parte, apuntó en sede judicial que "siguió órdenes" y que, si firmó los contratos con Cenyt, fue porque Villarejo le dijo que estaba en situación de excedencia de la Policía Nacional.

Pese a que el comisario se acogió a su derecho a no declarar, tanto su letrada como él mismo respondieron a las duras acusaciones que formuló la Fiscalía Anticorrupción en su contra. "Hay que puntualizar que Corrochano es el punto de contacto de la persona que da lugar a estas contrataciones de 2004 a 2017. Aunque no las firme, se producen gracias a su imprescindible cooperación", esgrimió el fiscal, el cual añadió que estos hechos serían constitutivos de delito de cohecho, revelación de secretos y corrupción en los negocios, toda vez que habría aceptado regalos del entramado de Villarejo a cambio de facilitar estos encargos por los que el BBVA pagó 10,3 millones de euros.

"De las actuaciones se desprende que no solo tiene conocimiento de que se vulnera la intimidad de miles de personas sino que él solicita que eso se produzca a la hora de efectuar perfiles, localización y búsqueda de información de terceros. Y no solo lo conoce y lo pide sino que aporta el número de teléfonos de múltiples personas para que se cocine un tráfico de llamadas por parte de otros compañeros de la Policía Nacional en activo para prestar servicios a BBVA como entidad", expuso el fiscal Ignacio Stampa durante la celebración de una 'vistilla' en la que el Ministerio Público solicitó la imposición de una fianza de 300.000 euros para evitar su entrada en prisión provisional.

"Capacidad económica extraordinaria"

Los fiscales insistieron en que la gravedad de los hechos que se le imputan al que fuera máximo responsable policial en Madrid junto con su "capacidad económica extraordinaria" y sus contactos en la Policía Nacional hacían que fuera necesario pedir esta caución para el comisario, la cual abonó a mediados de julio sustituyéndose la medida cautelar por retirada de pasaporte, prohibición de salir del territorio nacional y comparecencias periódicas en el juzgado. De hecho, se trata del único de todos los imputados en esta pieza novena del caso Tándem que ha tenido que hacer frente a la imposición de una fianza. 

La versión de Corrochano es clave en todo este asunto para dilucidar si firmó los contratos con Rafael Redondo (en nombre de Cenyt) por orden de la cúpula o bien gracias a su mediación en el asunto teniendo en cuenta que conocía a Villarejo de su etapa en activo en la Policía Nacional. Al respecto, y aunque FG delegó cualquier responsabilidad en el jefe de seguridad del banco, la Fiscalía Anticorrupción sostiene que el presidente habría dado órdenes directas de contratar con el entramado empresarial del agente encubierto. Además, el exdirectivo de Riesgos, Antonio Béjar, expuso en sede judicial que fue Francisco González el que avanzó que se contrataría con la empresa que dijera Corrochano.

Éste por su parte, prefirió guardar silencio tras su imputación el pasado mes de julio aunque avanzó que hablaría toda vez que el magistrado Manuel García Castellón levantara el secreto de sumario que pesaba sobre las actuaciones hasta este mismo lunes. "Colaboraré como siempre con la Justicia. Todo se va a explicar, pero en ningún caso he recibido ninguna dávida para nada. Se aclarará sin duda. En cuanto a la contratación tengo claro que seguí instrucciones ", dijo el comisario en la Audiencia Nacional. 

Autorizado por Interior

Sin embargo, los acusados en este macroprocedimiento de contratar a un policía en activo (lo que constituye delito de cohecho) comparten versión de defensa. Tanto el banco en su densa declaración de más de 14 horas repartidas en tres sesiones, como el propio Corrochano en dos apuntes breves dispararon en la misma dirección: el Ministerio del Interior había autorizado la doble condición de agente privado y público de Villarejo, el cual estuvo en excedencia de la Policía Nacional entre los años 1983 y 1993. Se trata de 11 años antes de la primera contratación con el BBVA por lo que para ese entonces ya llevaba muchos años reincorporado como en el cuerpo. 

"Me dijo que estaba en situación administrativa de excedencia y luego se ha demostrado con el tiempo que el propio Ministerio le tenía (otorgada) la compatibilidad de la actividad profesional pública con la privada. Yo cuando contraté no sabía que estaba en activo, sino todo lo contrario. Me dijo que había estado en activo pero las condiciones que le ofrecieron para volver al cuerpo no eran las mismas", expuso Corrochano. Diferente versión mantuvo el que fuera jefe operativo de la Policía Nacional entre 1987 y 1994, Agustín Linares. El agente expuso que la vuelta de Villarejo se produjo porque tenía "información fundamental" para la Policía y que ésta vino autorizada por el entonces ministro del Interior José Luis Corcuera. Con todo, este asunto es crucial en el afán de todos los acusados de la macrocausa de librarse del delito de cohecho que le imputa el magistrado Manuel García Castellón.

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