De la vega dice en su despedida del grupo socialista que el proyecto de zapatero tiene "mucho recorrido"


La que fuera vicepresidenta primera del Gobierno hasta la pasada semana, María Teresa Fernández de la Vega, se despidió hoy del Grupo Socialista del Congreso de los Diputados, al que pertenecía, afirmando que el proyecto de José Luis Rodríguez Zapatero "todavía tiene mucho recorrido".
De la Vega renunció a su acta de diputada y cerró su etapa política en el Partido Socialista con una intervención ante el Grupo del Congreso plagada de agradecimientos y emotiva.
Flanqueada por el presidente de la Cámara Baja, José Bono; por el portavoz del Grupo, José Antonio Alonso, y por el secretario general, Eduardo Madina, De la Vega se dirigió a los diputados para animarles a seguir trabajando y agradecerles su respaldo durante los últimos años.
"En estos años mi vida ha cambiado, ha crecido y se ha moldeado gracias a vosotros y a esos millones de personas que he tenido el honor de representar", reconoció.
De la Vega se confesó "afortunada, muy orgullosa y muy agradecida" a toda toda la familia socialista y, en concreto, a los más 1.500 miembros del partido que han ocupado un escaño y que "han recogido millones de ilusiones y esperanzas".
También se declaró "muy orgullosa y agradecida de haber podido participar en el proyecto del presidente Zapatero. Un proyecto que tiene todavía mucho recorrido" porque los socialistas "somos reformistas por vocacion y por convicción".
Insistió en que el PSOE es "el partido del progreso", el único que puede impulsar un verdadero "avance social" y el que "más se parece a los españoles".
Esa es precisamente la tarea que impulsa el trabajo de los socialistas, dijo. "De eso se trata. No se trata de vosotros ni de mí, sino de todo lo que hemos hecho y de todo lo que podemos hacer juntos. Se trata de ideales compartidos y lograr esos ideales merece el trabajo de un vida entera".
Por ello, pidió a los han sido sus compañeros de escaño que sigan "trabajando juntos con honradez" porque "el futuro no está escrito".
"Yo sé que no se puede ser socialista a medias", dijo De la Vega en referencia a su condición de independiente, y por ello "renuncio con gran pena a mi acta de diputada, pero no voy a renunciar a ninguno de vosotros, al proyecto socialista, a los valores que lo sustentan y a los principios y valores que nos guían. Siempre estaré ahí", garantizó a los presentes.
Al borde de las lágrimas la ex vicepresidenta recibió una ovación cerrada del Grupo Socialista y acabó fundida en un abrazo con Miguel Angel Moratinos que también salió del Ministerio de Asuntos Exteriores en la última remodelación del Gobierno.

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