Domingo, 16.06.2019 - 23:41 h
El Gobierno se blinda tecnológicamente

Robles ficha a IBM y El Corte Inglés tras el ciberataque de una potencia extranjera

Recluta a medio centenar de profesionales tras detectar que 'hackers' extranjeros estuvieron infiltrados en la red del Ministerio durante meses.

Margarita Robles, ministra de Defensa
Defensa contrata a IBM y El Corte Inglés para hacer frente a los ataques de espías. / EFE

El Gobierno trabaja sin descanso para evitar una de sus principales amenazas externas: los ciberataques. Es una prioridad, más si cabe después de detectarse que unos 'hackers' lograron entrar en la red de comunicaciones del Ministerio de Defensa y pulular a sus anchas por ella durante varios meses. La solución para combatir a estos intrusos pasa por el sector privado, con la contratación de especialistas digitales capaces de blindar los sistemas por los que cada día circula información sensible. Por eso el departamento de Margarita Robles ha decidido echar mano de la externalización.

Tres empresas punteras en la materia colaborarán con Defensa en esta misión. Son IBM, El Corte Inglés y Wairbut. La multinacional americana lo hará a través de su firma en España, en un acuerdo económico que supone el desembolso de más de un millón de euros. La sección de informática de la firma presidida por Jesús Nuño de la Rosa, por su parte, trabajará con las Fuerzas Armadas tras sellar un contrato de casi 500.000 euros. Y la última firma, que ya colabora con otros ministerios, ha ganado el concurso por 660.000 euros. En total, el Gobierno invertirá has 5,7 millones en este objetivo a lo largo de los próximos meses.

¿Cuál será la misión de las tres compañías contratadas por Defensa? Colaborar en proteger los sistemas de la llamada Infraestructura Integral de la Información para la Defensa (I3D), que es el programa interno que permiten las comunicaciones entre todas las unidades de las Fuerzas Armadas, desde buques, bases, aviones, helicópteros, blindados o vehículos. Esta infraestructura depende del Centro de Sistemas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CESTIC), que es, precisamente, el departamento que detectó a los intrusos en la red castrense.

Blindar las comunicaciones del Ministerio de Defensa es una vieja aspiración que data de la etapa de Pedro Morenés y que no es posible realizar con medios internos. No se logró completar con María Dolores de Cospedal, que abanderó la búsqueda de una unidad de activistas externos. Y tampoco ha sido posible garantizar en esta etapa de Margarita Robles que llega a su fin el próximo 28 de abril, el menos de momento. Por eso hace un año Defensa contrató a Telefónica en un intento de establecer un primer muro de contención aún mayor contra los espías y ciberatacantes. Gastó un millón de euros.

En el acuerdo con IBM y El Corte Inglés, Defensa solicita la contratación de medio centenar de especialistas informáticos: técnicos de sistemas, operadores de soporte y coordinadores. Todos ellos trabajarán para garantizar la seguridad en las telecomunicaciones y evitar el acceso al intercambio de información que realizan los miembros de las Fuerzas Armadas. Estos cincuenta civiles estarán ubicados en la sede del CESTIC, en la madrileña calle Arturo Soria, a las órdenes del general de división José Luis Goberna.

La preocupante amenaza de los 'hackers'

Los ciberataques son una de las mayores preocupaciones de los jefes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y del Ejército. En el Informe Anual de Seguridad Nacional del 2017 se refleja un alarmante incremento de estas amenazas provenientes del extranjero y que ya provocaron más de un incidente serio en empresas del Ibex 35. Ese año se registraron 360.000 equipos afectados, situándose España en el puesto del ranking de afectados.

Para hacer frente a este peligro para los intereses nacionales, el Ministerio de Defensa durante la etapa de Cospedal ideó la creación de una reserva de 'hackers'. Es decir, hasta 2.500 activistas civiles que en un momento dado y ante una situación de emergencia colaboraran con Policía, Guardia Civil, Fuerzas Armadas y servicios de inteligencia. Pero la falta de presupuesto para esta reserva digital echó para atrás a los especialistas en el ciberespacio y a los potenciales colaboradores. Robles no ha retomado el proyecto.

Precisamente, Defensa considera que sobre la citada Infraestructura Integral de Información (I3D) "descansa la supervivencia de los servicios críticos para la defensa y las Fuerzas Armadas". Por este sistema pasa, además, cualquier circunstancia o situación de emergencia tanto en tiempos de paz como en caso de conflicto. Se trata, en conclusión, de una "infraestructura crítica" en la que convergen todas las redes privadas virtuales del Ministerio de Defensa. A través de ellas, además, se transmiten tanto comunicaciones vía Internet, como archivos de datos o mensajes de voz y vídeo. Es el 'gran hermano' de los tres ejércitos.

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