Martes, 23.04.2019 - 04:48 h
Un problema en Ejército y Guardia Civil

El drama de desactivar explosivos: once muertes y denuncias de material obsoleto

Los profesionales se quejan que, desde el inicio de la crisis, tienen que adiestrarse con munición obsoleta y que debería destruirse.

El drama de ser desactivador de bombas en el Ejército: once muertos desde 2010
El drama de ser desactivador de bombas en el Ejército / Interior

Técnico Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX). Es el grupo de élite del Ejército, de la Guardia Civil o de la Policía Nacional cuya herramienta de trabajo es explosivo plástico, el TNT o la Goma-2. Su lema es "un único fallo es el último que cometes". De ahí que su trabajo sea especialmente delicado; su vida está en juego. Pero en las Fuerzas Armadas lleva tiempo viviéndose un drama al que todavía no se ha puesto solución. Y es que desde 2010 hasta diez profesionales han perdido la vida en graves accidentes que también han dejado otros tantos de heridos. Por eso quienes han perdido a sus compañeros reclaman acabar con una situación que consideran sangrante: tener que adiestrarse y trabajar con material considerado "inútil" y que está obsoleto.

Los técnicos se preparan a diario para hacer frente a numerosas situaciones que pueden encontrarse en su jornada. Artefactos explosivos, bombas caseras, munición de guerra que aparece... Nunca saben lo que se van a encontrar. Por eso es importante que sus prácticas se realicen con material real. Solo así consiguen la especialización y preparación que necesitan. Y es en esa instrucción donde, según denuncian, se están produciendo graves situaciones que ponen en riesgo su vida y que ya se han llevado la de algunos compañeros.

"¿Cumple el material que nos entregan con los estándares de seguridad? ¿Es fiable? ¿Han pasado los pertinentes reconocimientos? ¿En qué estado se encuentran?" A todos los Tedax, ya sean del Ejército, de la Guardia Civil o de la Policía les une ese nexo: en qué estado se encuentra el explosivo y la munición con la que tienen que trabajar. La crisis económica ha agudizado estos problemas.

En el manual técnico MT7-023, considerado la referencia para los Tedax, se pueden leer cuáles son las "normas para la clasificación, utilización, conservación, almacenamiento y transporte de la munición". Es decir, se establece una clasificación de la munición y la forma de proceder en su empleo en base a una serie de factores. En dicha normativa también se recoge que el estado "inútil" corresponde con aquella munición que no es apta para ningún tipo de empleo debido al riesgo que entraña su utilización, por lo que debería procederse a su desbarate o destrucción. Es la catalogación "destruir-3D". ¿Qué se debería hacer? Los centros con munición inútil "los despositarán en los polvorines designados por la autoridad correspondiente para su posterior destrucción o desbarate".

Lo que está ocurriendo es que en algunas unidades, como por ejemplo en el Ejército de Tierra, se está empleando otro tipo de catalogación, la denominada "estado 40", que a efectos prácticos es lo mismo que la clasificación "inútil" pero con un importante matiz: desde que comenzó la crisis financiera el mando logístico correspondiente puede autorizar su uso para prácticas de desactivación. Todo un potencial peligro para los especialistas.

La situación que denuncian los Tedax también se encuentra reflejada en algún informe sobre los accidentes acaecidos en la última década. En uno de ellos, al que ha tenido acceso La Información, se puede leer: "Son conocedores de la normativa pero, ante la autorización por parte de la unidad logística superior, se actúa en contra del manual y los polvorines ponen en circulación para prácticas este material. Están realizando destrucciones encubiertas a expensas de la seguridad del personal".

Muertes y heridos

Graves accidentes en la última década

En la última década han fallecido un suboficial de los Tedax en Valdemoro en 2010, cinco especialistas del Ejército de Tierra en Hoyo de Manzanares en 2011, otro suboficial también de Tierra en Zaragoza ese mismo año, tres suboficiales en Almería en 2013 y un guardia Civil en Almería en 2015. A todos ellos hay que sumar otros tantos heridos, algunos con secuelas muy graves. 

¿Qué ocurre con los contratos de desmilitarización?

En 2015 las Fuerzas Armadas firmaron un acuerdo marco para desmilitarizar municiones por valor de 3,6 millones de euros, al que hay que sumar diferentes contratos para que empresas externas se encarguen de deshacerse del material inútil. Sin embargo, a pesar de estos acuerdos económicos, los especialistas en desactivación de explosivos siguen jugándose la vida. ¿Por qué? Ellos mismos lo denuncian: "Bajo el pretexto del adiestramiento, de no gastar y de utilizar el material que ya no sirve para lo que fue confeccionado" se producen estas situaciones. 

Ahora en Portada 

Comentarios