Lunes, 22.07.2019 - 23:12 h
Fin de las testificales

El cruce de versiones en el caso Bankia genera más dudas sobre el final de Rato

Las declaraciones del exministro y los banqueros no desvela la incógnita sobre las verdaderas posturas en torno al Plan Rato y la razón de su salida.

Fotografía de Luis de Guindos con Rodrigo Rato / EFE
Rato señaló a Guindos y FG como los artífices del fin de su era al frente de Bankia. / EFE.

Con la declaración este miércoles del expresidente de Caixabank Isidro Fainé, el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga el caso Bankia acabó de escuchar la versión del último protagonista que quedaba por pronunciarse respecto a las ya famosas reuniones celebradas en la sede del Ministerio de Economía en las que se fraguó el principio del fin de la era Rato en el banco. Sin embargo, lejos de despejar las incógnitas sobre los asuntos que se trataron allí, sus testificales han levantado todavía más dudas en lo que respecta a la acogida que tuvo la propuesta de Rodrigo Rato para salvar 'in extremis' el banco así como a la petición de su dimisión.

Poco había trascendido hasta el momento en relación a estos encuentros que tuvieron lugar a puerta cerrada los primeros días de mayo de 2012, si bien el avance del macroprocedimiento ha ido revelando detalles de las reuniones mantenidas entre Luis de Guindos, Rodrigo Rato, Emilio Botín (Banco Santander), Francisco González (BBVA) e Isidro Fainé (Caixa). Aunque los grandes banqueros del país han asegurado que no era habitual que se celebraran estos encuentros a cuatro bandas, todos ellos los enmarcaron en el contexto de la difícil situación financiera que atravesaba el país en aquel momento.  

El primero en revelar que dichas citas acabaron focalizándose en Bankia fue el propio exdirector gerente del FMI. Ya casi al término de su denso interrogatorio en la Audiencia Nacional, relató con pelos y señales cómo fueron sus últimas horas al frente del banco responsabilizando directamente de su precipitada salida al exministro de Economía y al expresidente del BBVA, Francisco González. El 'dardo' de Rato a este último se produjo en plena crisis en la entidad al verse implicados en el caso Villarejo por un encargo que le hizo al comisario jubilado para frustrar el asalto de Sacyr al banco. 

"Los competidores"

Las revelaciones de Rato sorprendieron no solo por los detalles que aportó sino por el lenguaje empleado. Así, se refirió a los otros grandes banqueros del país como sus "competidores" sugiriendo que se beneficiaron del descalabro de Bankia el cual, según apuntó, se fraguó entre esas paredes del edificio. El exdirector gerente del FMI apuntó a la mano política y dijo que ese mismo 7 de mayo tanto el actual vicepresidente del BCE como FG le pidieron su dimisión bajo la única premisa de que no era bueno que un exvicepresidente del Gobierno estuviera al frente de una entidad. 

Precisamente el asunto de esta petición concreta divide las testificales puesto que si bien González reconoció en sede judicial que efectivamente le solicitó que abandonara la entidad por el bien de la estabilidad financiera del país y ante la pérdida de confianza por parte de los mercados, Guindos negó que saliera a relucir en los encuentros el asunto relativo a a su cese teniendo en cuenta que en los mismos participaba el propio Rato. En esta línea, dijo que hubiera sido una "irresponsabilidad" no haber convocado estas citas con el panorama financiero de entonces. 

El exministro aseguró en su intervención por videoconferencia que el plan de Rato para salvar la entidad -que pasaba por la inyección de 7.000 millones de euros- no solo no gustó al resto de interlocutores sino que provocó su desconfianza porque la situación era "terrorífica". Sin embargo, Isidro Fainé prefirió mostrar un perfil más bajo en su declaración en la Audiencia Nacional y expuso que los razonamientos de Rato le cuadraban e incluso los compartía. No obstante, también reconoció que la postura de González le pareció coherente a tenor del temor de los mercados ante el riesgo de contagio al resto de entidades financieras. 

En todo caso, el tribunal no solo tiene en cuenta la versión prestada por estos testigos de excepción sino también la postura que defendieron algunos exaltos cargos de Bankia durante su interrogatorio como acusados. Tal es el caso del exconsejero delegado Francisco Verdú Pons así como de José Antonio Moral Santín. Este último dijo que cuando descubrió la existencia de estos encuentros -en plena instrucción de este procedimiento- solicitó las actas de los mismos en la sede de Economía y en otras instancias del Gobierno y la respuesta fue negativa puesto que no figuraban en ningún documento.

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