Miércoles, 24.07.2019 - 03:01 h
Localizado por el georradar

El cadáver de Borràs estaba enterrado en el jardín: la expareja confiesa el crimen

Estaba presente cuando los agentes empiezan a buscar en la vivienda en la que ambos compartían el cuerpo de la mujer desaparecida hace casi un año.

domicilio en el que parece el cuerpo de Borràs
Domicilio en el que parece el cuerpo de Borràs / Europa Press

Habían sido pareja. Se separaron pero seguían compartiendo vivienda. Se trata de Mònica Borrás y Jaume Badiella. Él denunció su desaparición el pasado mes de agosto tras una discusión. Aseguró que salió de casa y  no volvió, pero esta mujer de Terrasa de 49 años no se llevó ni el móvil ni el bolso ni las llaves. Ahora se podrá confirmar que jamás salió de la casa y que fue su expareja la que presuntamente la mató y después enterró en el jardín.

Luis Avial, experto en georadar, relata como dieron con el cuerpo en Espejo Público. Asegura que los Mossos tenían muchas sospechas "y muy fundadas" de que Borrás estaba en la casa. Se fue verificando habitación por habitación. Los agentes desmontaron cada habitación para verificar al 100% si estaba el cuerpo o no. Después se verificó el patio y se dejó para el final el taller., un cobertizo construido en la parcela por este informático experto en espeleología.  Una vez lo dejan vacío entra el georradar y marcó el punto donde estaba el cuerpo de la víctima. Ese sería el momento en el que el detenido habría reconocido que la había matado, según recoge Efe. Antes no habría colaborado en nada. 

La desaparición de Borràs, de 49 años, fue denunciada en Terrassa en agosto de 2018 por el ahora autor confeso del crimen, lo que motivó que los Mossos d'Esquadra abrieran una investigación con el fin de localizarla y difundieran su fotografía y descripción física, apelando a la colaboración ciudadana.

Diez meses más tarde, los Mossos d'Esquadra han detenido a su expareja por su presunta relación con la desaparición violenta de la mujer. Los Mossos d'Esquadra no tienen noticia de Mònica Borràs desde agosto del año pasado, cuando salió del domicilio de Terrassa que compartía con su expareja.

Cuando la mujer fue vista por última vez con vida no llevaba consigo ni su bolso, ni su teléfono ni su documentación personal y tampoco consta que utilizara su vehículo, lo que hizo pensar a los Mossos d'Esquadra que podía tratarse de una desaparición en contra de su voluntad.

Josep Guijarro, periodista que entrevistó al presunto asesino nada más desaparecer Borràs, aclara que ninguna de las cámaras de comercios que están cerca del domicilio habían registrado su salida. Le identifica como una persona fría y calculadora. También habló con la madre, que también sospecharía de la expareja de su hija desde el primer momento. 

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