El cambio de Gobierno en China abre un nuevo periodo en los lazos con Taiwán

  • Los lazos entre China y Taiwán, escindidas tras la guerra civil (1945-49), están experimentando importantes cambios en los últimos meses, fruto de la llegada al poder en Pekín del presidente Xi Jinping y la especial situación de la política taiwanesa.

Francisco Luis Pérez

Taipei, 23 jun.- Los lazos entre China y Taiwán, escindidas tras la guerra civil (1945-49), están experimentando importantes cambios en los últimos meses, fruto de la llegada al poder en Pekín del presidente Xi Jinping y la especial situación de la política taiwanesa.

Importantes acuerdos firmados o en negociación, o el futuro intercambio de oficinas representativas, muestran que las siempre complicadas relaciones entre Taipei y Pekín entran por nuevos derroteros, que podrían desembocar en una histórica cumbre entre Xi y el presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, en 2014.

La velocidad con que se están intensificando los contactos que sorprende a todos

El pasado viernes se rubricó del vigésimo acuerdo entre las dos partes, relativo esta vez a la liberalización del comercio en servicios, y que complementa al Acuerdo Marco de Cooperación Económica, firmado en junio de 2010.

A pesar de que el presidente taiwanés Ma Ying-jeou ha prometido no iniciar negociaciones políticas ni militares con China durante su mandato, parece que el nuevo ímpetu chino por acelerar el camino hacia los temas políticos se está imponiendo.

No será fácil mantener alejada la política de las actuales negociaciones para el intercambio de oficinas representativas, hecho posible por el abandono taiwanés de la fórmula de "dos Estados, uno a cada lado del Estrecho", cambiada ahora a "un país, dos áreas" en el discurso inaugural del segundo mandato del presidente Ma en 2012.

Taiwán también hizo importantes concesiones a China el 13 de junio, durante el encuentro entre el ex presidente del Kuomintang Wu Po-hsiung y el presidente Xi en Pekín, donde el primero habló de "una China", despertando la iras de independentistas taiwaneses.

Taipei espera que Xi, a cambio, avance en conceder más espacio internacional a Taiwán, en especial en el ámbito de los acuerdos económicos bilaterales con sus socios comerciales y el ingreso en organismos económicos supranacionales.

Pekín, que no descarta permitir que Taiwán forme parte de esos organismos y que firme acuerdos comerciales, respondió a la buena voluntad isleña el 16 de junio, con 31 medidas para favorecer los intercambios y apoyar a los taiwaneses que estudien y trabajen en China.

El debate en China y Taiwán sobre un posible encuentro entre sus respectivos presidentes, en el marco de la Cumbre de APEC de Shanghai, en 2014, también supone un impulso simbólico al estrechamiento de los lazos y a explorar, al más alto nivel, nuevos marcos más allá de la fórmula de "un país, dos sistemas" aplicado en Hong Kong y Macao.

Esta cumbre es una oportunidad especial, porque se celebra en China, lo que permite a Pekín mayor flexibilidad, ya que el encuentro se podría considerar, por parte de los anfitriones, como un encuentro no internacional, y como Xi y Ma son presidentes de los partidos gobernantes, podrían entrevistarse en esa capacidad.

China, hasta la fecha, no ha consentido que un presidente taiwanés asista a las cumbres de APEC, para evitar que pueda interpretarse como su aceptación de la independencia de la isla.

La nueva política de Xi hacia Taiwán, en continuidad con la de su antecesor Hu Jintao, muestra una mayor presión para iniciar negociaciones políticas y por lograr acuerdos, ante la perspectiva de que en los próximos comicios presidenciales de la isla, en 2016, gane el independentista Partido Demócrata Progresista (PDP).

El nombramiento en China de Zhang Zhijun, ex viceministro de Asuntos Exteriores, como jefe de la Oficina de Taiwán en el Consejo de Estado.

Y de Chen Deming, ex ministro de Comercio, como jefe de la fundación negociadora, muestran la estrategia de acercarse a los taiwaneses con la economía y de integrar la política hacia Taiwán en la internacional, buscando modos para darle espacio en este último ámbito.

No están claros los efectos sobre Taiwán, en la que existen muchas reticencias de la oposición independentista ante el acercamiento a China, por la posibilidad de que afecte a su autonomía política y a su democracia.

Todo dependerá de si se le otorga o no mayor espacio internacional y de si se encuentra o no un marco de relaciones que preserve su independencia.

Mostrar comentarios