Debe el 95% del PIB

El Estado no tiene dinero cuando más se necesita... y va a endeudarse de por vida

Fotografía Pedro Sánchez y Nadia Calviño / EFE
Fotografía Pedro Sánchez y Nadia Calviño / EFE

El año 2007 debería ser recordado como el último en que los españoles fueron felices. El paro cayó a su nivel más bajo en la historia reciente (7,9%). Los ciudadanos tenían dinero en sus bolsillos y compraban casas, coches y viajes. Y para el Estado fue también el último año feliz: había superávit fiscal del 1,7%. Una deuda pública del 35% del PIB. Tenía más ingresos que gastos, y hasta se podía ahorrar. Y la economía creció un 3,6%.

Este 1º de Mayo de 2020 se presentaron las previsiones para 2019: la deuda será del 115,5% del PIB, tres veces y media la de 2007. El déficit será del 10,3%, seis veces más. El paro se disparará al 19%, más del doble. Y la economía caerá un 9,2%. Nunca en la historia se habían presentado unas cuentas tan deterioradas en tan poco tiempo.

No es lo peor. Por culpa de esta crisis, el Estado tendrá que destinar más dinero a los parados, a las empresas, a las familias, y a la Sanidad. Y lo hará en un momento en que los ingresos se habrán derrumbado porque la recaudación por impuestos directos e indirectos será muy baja.

"Solo hay dos vías para resolver la crisis fiscal: o aumentar la recaudación o desmantelar programas del Estado del bienestar", afirmaban los economistas José Ignacio Conde-Ruiz, Carmen Marín, Manuel Díaz y Juan Rubio-Ramírez, en el blog Nada es Gratis.

Aumentar la recaudación ahora es algo casi imposible. En cuestión de semanas, el Estado se ha quedado sin muchos ingresos. Primero, porque al estar paralizada la actividad económica en muchas industrias, recauda menos en impuestos directos como el IRPF, los indirectos, como el IVA, y los especiales, como el tabaco, el alcohol o los carburantes.

Sin embargo, según las previsiones enviadas por España a Bruselas esta semana, los ingresos solo caerán un 5%, algo difícil de entender cuanto la economía se hunde un 9,2%. "En ninguna recesión los ingresos han caído menos que el PIB", decía el economista José Carlos Díez en su cuenta en Twitter.

Desmantelar el Estado del bienestar es bastante complejo pues ahora es más necesario que nunca para los parados, las empresas, las familias, los pensionistas y los enfermos. En total, podemos acabar el año con 19 millones de personas viviendo del dinero público. "España no puede financiar un aumento del gasto tan brutal", afirmaba el economista José Carlos Díez.

De modo que, si el Gobierno de izquierdas no quiere recortar el gasto social, su única salida será pedir más dinero: endeudarse.

¿Puede hacerlo? El Estado debe 1,12 billones de euros. El 95% del PIB. Cada año, solo en intereses, el Estado paga unos 80 millones de euros, según un informe del IESE. Eso suponen casi 30.000 millones de euros anuales. Mucho más de lo que se gastó en 2019 en parados (19.000 millones de euros).

Esas cifras van a empeorar. España tendrá que pagar más intereses por su deuda dado que la prima de riesgo casi se ha duplicado desde mediados de febrero: de 70 a 130 puntos básicos. Los inversores cada vez se fían menos.

Pero no hay más remedio que pedir dinero. ¿Cuánto? En la crisis de 2012, la UE concedió al Reino de España un préstamo de 100.000 millones de euros. Solo se emplearon 40.000 millones, de los cuales ya se devolvieron 18.000 millones hasta enero de 2019.

Ahora no se trata de rescatar al sistema financiero. Se trata de rescatar a un país. En 2012, cuando se hablaba de que España necesitaría un rescate-país, se calculó que se necesitaría medio billón de euros. Pero al final se desechó la idea.

Esta vez será diferente. El Gobierno español ha pedido ayudas por valor de 1,5 billones de euros para España para los países que están sufriendo la crisis del coronavirus. La pregunta es: ¿cuánto se va a destinar a España? ¿En qué condiciones? ¿Cuál va a ser el coste? ¿Cuándo hay que devolverlo?

Pedro Sánchez ha pedido casi literalmente que le regalen el dinero. Que se haga mediante subvenciones o deuda perpetua porque si se hace con préstamos, el nivel de deuda español se va a disparar.

La Unión Europea ha aprobado preparar ese paquete de recuperación por más de 1,5 billones pero no aclaró si serían subvenciones o préstamos. Probablemente será una mezcla de ambas. Ese paquete se aprobaría a finales de año, para empezar a funcionar al principios de 2021.

A muchos países europeos no les hace gracia dar dinero gratis, y ya se está entablando la batalla norte-sur, o ricos y pobres. Un vídeo mostraba hace pocos días cómo un camionero holandés le decía al primer ministro Rutte: "No des dinero a los españoles e italianos".

Muchos europeos ricos recuerdan con mal sabor de boca las ayudas que durante años estuvieron lloviendo sobre Grecia. Luego descubrieron que Grecia había hinchado su deuda pública, y la había ocultado a las autoridades de la UE. Grecia tuvo que ser rescatada con 320.000 millones de euros en varias etapas, más que el PIB de Dinamarca. España puso entonces 25.000 millones de euros en préstamos.

Ahora, paradójicamente, no es Grecia sino España la que necesita ser rescatada. La cantidad final se sabrá a final de año, pero por lo pronto España necesita 150.000 millones de euros, según un informe de la agencia Moody’s, lo que es tres veces más de lo que España se gastó en su rescate bancario. Y es solo el principio. La cantidad final será del doble o más. Y se llamará rescate-país.

Hay políticos que piensan que nos merecemos ese dinero y que no hay que devolverlo. Creen que no es un rescate sino un regalo. En Podemos confían en "una Unión Europea en la que haya cooperación y solidaridad a la hora de defender los derechos sociales, laborales y económicos". Recordando el rescate bancario de 2012, Pablo Echenique, portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, llegó a decir que esta vez, "antes de rescatar a la banca vamos a rescatar a la gente".

En un irónico artículo escrito en 'La Vanguardia' titulado “¿Quién paga esto?”, el periodista Mariano Guindal decía que desde la izquierda están presionando a Pedro Sánchez para que pida más. "Nos están diciendo que todo el dinero que necesitaremos vendrá de fuera, que no habrá que devolverlo y que no nos pondrán condiciones. ¡Esto es Hollywood!".

Pero la verdad es que será un dinero que habrá que devolver porque el dinero no llega gratis. Ni siquiera es gratis la llamada "deuda perpetua" que ha solicitado España. Hay que pagar los intereses. Y lo que se gastará este país en intereses, no se destinará a otros gastos, como obras públicas.

Será una carga de dimensiones colosales para las generaciones futuras. Sufrieron la crisis de 2008 y, sin haber salido de ella, entran en la de 2020. No tienen garantizado el trabajo, cobran menos que sus padres, a duras penas llegarán a tener una pensión y encima ahora tienen el riesgo de perder el empleo, y pagar las deudas del país durante toda su vida.

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