Sábado, 15.12.2018 - 15:48 h
El proceso de transición energética

El Gobierno empezará a levantar trabas al autoconsumo de energía tras el verano

El Ministerio de Transición Ecológica prepara las primeras medidas contra las restricciones impuestas por el anterior Ejecutivo

Instalación de paneles en un tejado.
Instalación de paneles en un tejado. / EFE

El Gobierno empezará a levantar las trabas al autoconsumo a la vuelta del verano. Empezará por medidas que requieran acciones administrativas menores, como simples órdenes ministeriales de la Secretaría de Estado de Energía. La idea, según las fuentes consultadas, es que al final del proceso hayan desaparecido todas las trabas al desarrollo de la generación distribuida, que convierte cada centro de consumo en un centro de generación. Las directivas de la UE empujan en ese sentido para garantizar al seguridad energética en el continente.

Algunas de las trabas contra las que la nueva Administración pretende actuar de forma inmediata ya están identificadas: el papel de los notarios en los contratos de comercialización de las instalaciones de autoconsumo y las obligaciones que se imponen a quienes optan por el autoconsumo compartido son dos de ellas.

En el caso del papel de los notarios, el asunto podría ser resuelto con una Orden Ministerial. Con la normativa actual, las instalaciones de autoconsumo conectadas a la red eléctrica y con capacidad de volcar su excedente tienen que suscribir un contrato de comercialización y registrarlo ante un notario. Es una traba más, no excesivamente cara, que en algunos casos asumen las compañías comercializadoras, pero que se suma a otras que embarran el desarrollo del autoconsumo.

Proyectos compartidos

Sucede lo mismo con el autoconsumo compartido. El Tribunal Constitucional declaró nulos en junio varios artículos del Real Decreto 900/125, por el que se regulan desde octubre de 2015 las condiciones administrativas, técnicas y económicas de la producción y el suministro de energía eléctrica de autoconsumo. El fallo acaba con la norma que impedía que una instalación se pudiera “conectar a la red interior de varios consumidores”, además de otros artículos referentes al registro de las placas solares.

El fallo del Constitucional ha abierto brecha; ya hay proyectos de autoconsumo compartido en marcha. Pero se mantienen obligaciones de reparto entre los partícipes del proyecto de autoconsumo que van a ser eliminadas.

Las acciones más simples e inmediatas tienen como objetivo avanzar en el autoconsumo hasta eliminar todas las trabas a su desarrollo. Para algunas organizaciones, sin embargo, lo ideal sería trabajar con más ambición, sin parches, para impulsar una normativa que de cobertura a los nuevos modos de generación.

El Gobierno de Sánchez cuenta con el viento a favor. La eliminación de trabas al autoconsumo puede ser su gran legado en energía. Lo tiene fácil porque todos los grupos -a excepción del Popular- han apoyado en el Congreso -enero de 2017 y en mayo de 2018- una proposición de ley que reconoce el derecho a autoconsumir energía eléctrica sin ningún tipo de cargo.

Ciudadanos apoyó la iniciativa en enero de 2017, aunque luego vetó su tramitación junto con el PP en la Mesa del Congreso. En mayo de este año, PSOE, ERC, PNV, PdeCat y Coalición Canaria volvieron a presentar la proposición de ley. Lo hicieron después de que el Tribunal Constitucional diera la razón al Congreso en su derecho a levantar los vetos del Gobierno a las proposiciones que afectaran a ingresos o gastos recogidos en el presupuesto.

Los planes del Ministerio de Transición Ecológica que dirige Teresa Ribera intentan acercarse a la senda que marca la UE en sus directivas. El objetivo es combinar eficiencia energética con más uso de renovables en los edificios y en el transporte. La edificación y el transporte son los sectores clave al concentrar el 65% del consumo de energía y el 70% de las emisiones contaminantes. Y en todo ese proceso, la gestión de la demanda es la llave del nuevo modelo energético

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