El joven que disparó contra la Casa Blanca se declara culpable de terrorismo

  • Washington, 18 sep (EFEUSA).- El joven acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por disparar contra el edificio de la Casa Blanca hace casi dos años, se declaró hoy culpable de terrorismo ante un tribunal federal de Washington.

El joven que disparó contra la Casa Blanca se declara culpable de terrorismo
El joven que disparó contra la Casa Blanca se declara culpable de terrorismo

Washington, 18 sep (EFEUSA).- El joven acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por disparar contra el edificio de la Casa Blanca hace casi dos años, se declaró hoy culpable de terrorismo ante un tribunal federal de Washington.

Oscar Ortega Hernández disparó un arma semiautomática a través de la ventanilla del copiloto de su coche, un Honda Accord, en la Avenida de la Constitución, frente a la Casa Blanca, el 11 de noviembre de 2011.

El joven, de 22 años y residente en el estado de Idaho, se enfrenta a una pena máxima de 27 años y medio de prisión en virtud de lo acordado por la Fiscalía y la defensa, aunque de no haberse declarado culpable podría haberse enfrentado a cadena perpetua.

El Departamento de Justicia ha asegurado que Ortega Hernández admitió que los disparos "fueron un acto terrorista", pero como parte del acuerdo de culpabilidad la fiscalía desechó otras 17 acusaciones contra él.

"Disparar un fusil de asalto contra la Casa Blanca para hacer una declaración política es terrorismo, así de simple", dijo el fiscal Ron Machen.

"Como hemos visto esta semana, hombres armados proclives a la violencia que vienen a la capital del país pueden infligir un daño terrible", dijo en referencia al tiroteo en el que un ex militar mató el pasado lunes a 12 personas, antes de resultar muerto, en unas instalaciones de la Armada en Washington.

Ortega Hernández fue detenido cinco días después de realizar los disparos en un hotel cercano a la ciudad de Indiana, en el estado de Pensilvania.

Los disparos no hirieron a nadie, pero una de las balas impactó en una ventana ubicada en el centro del área residencial de la Casa Blanca y frente al Despacho Oval, aunque no traspasó el cristal blindado.

Pese al cargo de intento de asesinato, el Servicio Secreto no llegó a temer por la seguridad del presidente y su esposa, que se encontraban en esos momentos en San Diego, en el estado de California, antes de partir para un viaje oficial a Asia.

El entorno social del acusado aseguró que estaba obsesionado con Obama y que se refería a él como "el Anticristo".

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