Martes, 21.01.2020 - 03:50 h

El obispo de Ávila ensalza a Suárez, que 'buscó el consenso sin rencor ni revanchas'

  • Cientos de personas abarrotan la Catedral del Salvador para dar el último adiós al primer presidente de la democracia.
  • El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha encabezado la comitiva que ha acompañado al féretro de Suárez por el centro de Madrid, donde ha sido despedido con solemne toque de oración.

Los restos mortales del expresidente del Gobierno, Adolfo Suárez, han recibido ya sepultura en la Catedral del Salvador de Ávila, tal y como era su deseo. El cuerpo de Suárez descansa junto al de su mujer en el claustro del templo bajo un epitafio que reza 'La concordia fue posible'. El féretro ha entrado en la catedral portado a hombros por ocho agentes de la Policía Municipal tras ser recibido por el himno nacional y una cerrada ovación de los ciudadanos que han abarrotado las inmediaciones. El obispo de la ciudad, Jesús García Burillo, y el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, también abulense, han oficiado la ceremonia. Hasta allí se han desplazado cientos de personas que han querido asistir en vivo al último adiós al padre de la democracia, así como numerosas autoridades encabezadas por el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy. También ha estado presente el cardenal Antonio Cañizares, obispo de Ávila entre 1992 y 1996, y amigo personal y confesor del expresidente fallecido.

[Te interesa leer: 'La concordia fue posible' es el epitafio inscrito en la sepultura de Suárez]

'Adolfo Suárez vuelve a casa para reposar junto a quien fue todo en su vida, su esposa Amparo', ha señalado el obispo, exaltando la devoción del expresidente por su mujer y teniendo un recuerdo también por Marian, la hija del matrimonio que murió a causa de un cáncer. 'Las convicciones cristianas' de Suárez, ha continuado Burillo, guiaron su gestión marcada por 'el pacto y el consenso, sin revancha, con espíritu democrático y buscando el entendimiento' que concluyó con 'la reconciliación del pueblo español' a través de una Transición reconocida 'en el mundo entero'.

'Su política consiguió que las dos Españas volvieran a encontrarse tras décadas de animadversión y odio', ha concluido el obispo ante el féretro del expresidente del Gobierno, colocado frente al altar mayor junto a las condecoraciones recibidas por el expresidente fallecido, las máximas que puede obtener un ciudadano español: el Toisón de Oro que le otorgó el Rey en 2007 y el Collar de la Real Orden de Carlos III que le concedió el Gobierno este lunes a título póstumo.Honras fúnebres para un hombre de Estado

Miembros de los tres ejércitos -Armada, Tierra y Aire- y de la Guardia Civil han despedido con honores de Estado a Suárez a su salida por la Puerta de los Leones del Congreso de los Diputados, donde una banda militar ha interpretado el himno nacional tras 24 horas de homenaje a su persona en la capilla ardiente. Autoridades y familiares lo han presenciado desde las escaleras de esa puerta, mientras un piquete de honor portaba el cuerpo al son de música fúnebre, con los militares llevando sus armas a la funerala -boca abajo- en señal de duelo. Acto seguido, ha sido aupado al armón de artillería que lo ha trasladado hacia la Plaza de Cibeles, previo paso por la de Cánovas del Castillo y el Paseo del Prado.

El itinerario del cortejo fúnebre fue ampliado para que todo el que quisiera pudiera presenciarlo y despedir a Suárez. Miles de personas han abarrotado las calles por las que se ha trasladado el cuerpo, al que han recibido entre vítores y aplausos.'¡Viva la democracia!', '¡Gracias, presidente!' o '¡Viva Suárez!' han sido algunos de los gritos más escuchados entre los ciudadanos, muchos de los cuales no han podido reprimir las lágrimas. No han faltado tampoco reproches a los políticos actuales, a quienes algunos asistentes han emplazado a 'aprender de él'.

Familiares y autoridades han seguido a pie al armón de artillería, al que ha recibido en su destino un toque de oración por parte de la compañía del Ejército de Tierra del Inmemorial del Rey, una salva de ordenanza y una cerrada ovación en la citada Plaza de Cibeles tras los 45 minutos de recorrido. El féretro ha dado la vuelta a la plaza, adornada con una pancarta con la bandera española y el lema 'Gracias, presidente'. 'Suárez ha muerto, la Transición, no', rezaba otro cartel. El cuerpo del expresidente del Gobierno ha sido introducido posteriormente en el coche fúnebre para ser trasladado a la Catedral de Ávila.

A continuación, la familia del Duque de Suárez se ha montado en varios vehículos con la misma dirección mientras escuchaban los aplausos de agradecimiento de los ciudadanos. El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, se ha desplazado también hasta la capital castellana, al igual que el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el expresidente del Gobierno y de esa comunidad, José María Aznar. Allí les ha recibido el alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto, quien ha asegurado 'es un gran honor' para su municipio 'tener a Suárez para siempre' poco antes de iniciarse el mencionado funeral corpore insepulto.

La comitiva que ha acompañado al cortejo por el centro de Madrid ha estado liderada por el propio Rajoy, los presidentes del Congreso y del Senado, Jesús Posada y Pío García Escudero; la vicepresidenta del Gobierno y el resto de ministros; el presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos; el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce; la defensora del Pueblo, Soledad Becerril; y numerosos presidentes de comunidades autónomas, así como el líder de de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, y representantes de casi todos los partidos políticos. Las más altas autoridades del Estado y la clase política unidos para despedir al padre de la democracia junto a sus hijos, nietos y resto de familiares y amigos.La familia, agradecida

La capilla ardiente de Adolfo Suárez quedó cerrada a las 10.00 horas, tras veinticuatro horas de muestras de respeto, admiración, gratitud y cariño por parte de las más altas instituciones, los partidos políticos y miles de ciudadanos, que han pasado por el Congreso a rendir homenaje al expresidente.

Poco antes del cierre de la capilla, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, acudió de nuevo a dar sus muestras de condolencia a la familia, con la que conversó durante unos minutos, al igual que el presidente de la Cámara, Jesús Posada.

Los hijos de Suárez han querido agradecer el respeto y trabajo de los medios de comunicación desde que el pasado viernes anunciara Adolfo Suárez Illana que la muerte de su padre era inminente, y han saludado emocionados uno por uno a los periodistas.

En el momento en el que se ha cerrado la capilla, la familia ha abandonado el Salón de Pasos Perdidos y tras ellos han salido el resto de autoridades y diputados, que han estado velando en las últimas horas a Adolfo Suárez.

Desde que ayer quedara instalada la capilla a las 10.00 en el salón de los Pasos Perdidos, más de 30.000 personas han aguardado horas de cola para dar su último adiós a Suárez, según datos facilitados por Posada.

Representantes de las instituciones y personalidades de la política han seguido llegando también esta mañana para dar su pésame a la familia de Suárez, entre ellos el recién elegido presidente de CEIM, Arturo Fernández; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, o el expresidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla.

La capilla con sus restos mortales sólo ha permanecido cerrada desde las 02.18 horas hasta las 07.00 para que los familiares pudieran descansar y prepararse para el entierro, que se celebrará hoy en la Catedral de Ávila, a partir de las 13 h.

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