El PSOE carga contra los PGE por amnistiar al defraudador y recortar al débil

  • El PSOE ha arremetido contra el Gobierno por su "generosidad" con los grandes defraudadores al aprobar una amnistía fiscal en los Presupuestos Generales del Estado, y reservar los recortes para los más débiles, rebajando la dotación de políticas activas de empleo o eliminando la de Dependencia.

Madrid, 31 mar.- El PSOE ha arremetido contra el Gobierno por su "generosidad" con los grandes defraudadores al aprobar una amnistía fiscal en los Presupuestos Generales del Estado, y reservar los recortes para los más débiles, rebajando la dotación de políticas activas de empleo o eliminando la de Dependencia.

Así lo refleja el PSOE en un argumentario distribuido entre sus cuadros dirigentes, al que ha tenido acceso Efe, en el que exige al Ejecutivo que "rectifique" los recortes del anteproyecto de las cuentas públicas para 2012, aprobado ayer por el Consejo de Ministros, y compatibilice la austeridad con el crecimiento.

Según los socialistas, el Ejecutivo ha dejado claro en los Presupuestos y la reforma laboral que su presidente, Mariano Rajoy, "ha decidido que el coste de la crisis lo paguen los trabajadores y las clases medias".

El PSOE carga además contra el Gobierno por "destapar" unas cuentas que había estado "ocultando a los españoles" por intereses electorales, ya que "asfixian a la economía, suben los impuestos a los que pagan y perdonan a los que defraudan, van a crear más paro y van a hacer volver a España al atraso".

No discute el Partido Socialista, asegura su argumentario, la necesidad de reducir el déficit, sino que esta sea la única prioridad del Gobierno, que se "olvida de los ciudadanos y de España", que perderá así su fortaleza como país.

Tampoco cuestiona la necesidad de los recortes, "sino de dónde se recorta" y que, con la excusa de la crisis, el Gobierno "quiera desmantelar el Estado del bienestar".

En este sentido, los socialistas insisten en que los Presupuestos no son ni productivos, ni solidarios ni van a ayudar a generar puestos de trabajo, al tiempo que no consideran prioritarias las políticas sociales y "dejan abandonados a su suerte" a los españoles que más lo necesitan.

Unos Presupuestos cuyos ejes resumen en la eliminación de la dotación para la Ley de Dependencia, el "brutal recorte" de 1.557 millones de euros para las políticas activas de empleo, el de un 21 por ciento de la partida para Educación o el de más de 1.400 millones para infraestructuras, así como la supresión de las ayudas en vivienda para los jóvenes, entre otros.

También lamentan otras medidas aprobadas ayer para la reducción del déficit, como el incremento del precio de la luz y el gas en un 7 y en un 5 por ciento, respectivamente, o la modificación y subida de las tasas judiciales, que se suman a las avanzadas en diciembre del IRPF, el impuesto sobre los rendimientos del capital y el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI).

A ello suman el "frenazo en seco" a la inversión en I+D+i, energías renovables y nuevas tecnologías, con el que Rajoy "condena a España a bajarse del tren del progreso y la modernidad" para subirse a otro que devuelve al país "al negro pasado de furgón de cola".

Y mientras reserva esos recortes para los más débiles, el Ejecutivo ha sido generoso con "los grandes defraudadores", para quienes ha aprobado una amnistía fiscal parcial, que permite al que haga aflorar capitales no declarados poder normalizar su situación ante la Hacienda Pública, pagando el 10 por ciento del capital que declaren para quedar de nuevo integrados en el sistema tributario.

Frente a estas cuentas, las cuartas desde que se iniciara la crisis económica a mediados de 2008, asegura el PSOE, el anterior Gobierno presentó unos presupuestos con tres objetivos: reducir el déficit, mantener las políticas sociales y que España no interrumpiese su proceso de modernización, desarrollo tecnológico y avances.

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