El PSOE fulmina el último reducto del Tomasismo en Madrid

    • Carmona, que presumía de ser amigo de Tomás Gómez y contar con el apoyo de la Gestora y de Ferraz, era la última cara visible del llamado 'Tomasismo'
    • "No dará un paso atrás, no tengo precio. Seguiré siendo amigo de Tomás Gómez y de Juan Segovia", ha dicho Carmona.
El PSOE fulmina el último reducto del Tomasismo en Madrid
El PSOE fulmina el último reducto del Tomasismo en Madrid

Antonio Miguel Carmona ha dejado de tener la confianza de Ferraz, si es que alguna vez la tuvo. Ya pasó el corte en febrero porque no quedaba otra. A más de uno en la dirección federal del PSOE le hubiera gustado destituirle en ese momento también. Y más después de que minutos tras la destitución de Tomás Gómez como secretario general del entonces llamado PSM y candidato a la Comunidad de Madrid, Carmona apareciera junto a Gómez, le diera un beso y se fundiera con él en un larguísimo abrazo. Esa imagen no se había olvidado en Ferraz.

Muchos no lo entendieron entonces. Parecía que Carmona se estaba inmolando. Sin embargo Ferraz entendió que no era el momento, y como todavía no había aparecido Manuela Carmena en escena, el socialista aparecía bien en las encuestas. "Carmona es necesario para ganar la alcaldía. El PSOE lo necesita para ganar y lo saben.Tiene el apoyo de la gente y de las encuestas", señalaban fuentes socialistas a un mes de las elecciones. Era principios del mes de abril.

Sin embargo la sombra alargada de Gómez ha seguido planeando estos meses. Tampoco se entendió que tras la destitución de su amigo Tomás él se postulara para ser secretario general. Como si no hubiera pasado nada. Como si no fuera amigo de quién era. Él dijo que siempre había sido su sueño ser secretario general. Antes de dar el paso dijo que hablaría con Tomás y por supuesto, con Pedro Sánchez.

Y por último también ha pesado los malos resultados que se cosecharon en Madrid. Es verdad como dice Carmona, y admiten desde Ferraz, que el partido tiene un problema en las grandes ciudades. Sin embargo su mal resultado en la capital es inapelable. Él se defiende asegurando que el PSOE ha logrado el 9% en Barcelona, el 12% en Valencia y en Madrid un 16%. Carmona además ha dejado caer que el partido hizo la peor campaña que se recuerda en Madrid. Desde el entorno del socialista se ha denunciado que desde la dirección Federal se apostó por un ticket Carmena (no Carmona) Gabilondo. Y puede que tenga razón. Sin embargo, Carmona no hace ni rastro de autocrítica, cuando seguramente sus excentricidades, saltos varios por la Puerta del Sol o incluso la propuesta de naumaquias, tampoco han jugado mucho a su favor.

Muchos analistas aseguraron que Pedro Sánchez vendió a Carmona por Carmena. Algo que hoy ha dejado caer el portavoz del PSOE en el ayuntamiento. No sabemos si fue así pero lo que está claro es que muchos votantes socialistas optaron por la exjuez de 71 años y ese apoyo catapultó a la número uno de Ahora Madrid. Los datos no mienten. El Partido Socialista Obrero Español sacó en la alcaldía de Madrid en 2011 con Jaime Lissaveztky su peor resultado con 364.000 votos frente a los 487.893 de Miguel Sebastián del año 2007. En esta ocasión el PSOE de Antonio Miguel Carmona logró 249.152 votos. Con un 15% fue el peor resultado de la historia en Madrid.

Podemos saber si el PSOE perdió votos en favor de Carmena comparando con los resultados que el propio PSOE ha sacado en la ciudad de Madrid en la votación a la Asamblea de Madrid. Es decir comparando los votos que ha sacado Carmona y los que ha sacado Gabilondo en la ciudad de Madrid. La comparación, además de inevitable es necesaria. Carmona logró 166.000 votos menos que Gabilondo, 249.000 frente a 416.078. Esto lo ha omitido Carmona. La diferencia es de 170.000 votos a favor de Gabilondo.

Y con estos resultados, sumado a su amistad con Gómez su caída era cuestión de tiempo. Tampoco ha gustado su apoyo sin fisuras a Carmena en la alcaldía. Con respecto a esto también hubo desencuentro entre Carmona y Ferraz a la hora de entrar o no en el Gobierno con Ahora Madrid. La orden de Ferraz fue clara, oposición constructiva. Carmona era partidario de haber entrado en ayuntamiento de Madrid, pero optó por acatar la decisión, como bien ha dejado claro en su rueda prensa de hoy.

La división del socialismo madrileño quedó reflejada en el Congreso del viernes. El 44% de los delegados votó en blanco la nueva ejecutiva del PSOE-M, que volvió a cambiar de nombre como si eso importara. Es casí idéntico al resultado que obtuvo Juan Segovia, también amigo de Gómez y Carmona, en las primarias del partido para elegir secretario general. La líder del PSOE-M, Sara Hernández no incluyó finalmente a Segovia en al ejecutiva dejando la puerta abierta a abrir una nueva brecha en el socialismo madrileño. Los Tomasistas se quejaron y casi la mitad del partido votó en blanco.La guerra del socialismo madrileño

El socialismo madrileño ha vivido en unaguerra contínuadesde su creación. Han sido muchos los nombres, las disputas, los enfrentamientos. Daba igual si estaba en el Gobierno o no. Daba igual que los militantes eligieran una opción y Ferraz impusiera la otra (aunque luego no lo consiguiera). De laAgrupación Socialista Madrileñaal actual Partido Socialista de Madrid pasando por laFederación Socialista Madrileña, los cuchillos han ido volando de los distintos sectores: Renovadores, acostistas, guerristas, y en los últimos tiemposTomasistas.

Sólo en los últimos años, en la etapa democrática ha habidoseis secretarios generales y dos gestoras, la última la que hasta ayer ha dirigidoRafael Simancastras el golpe de mano que dio Pedro Sánchez el 12 de febrero con la destitución de Tomás Gómez.Alonso Puerta, Joaquín Leguina, Teófilo Serrano,Jaime Lissavetzky, Rafael Simancas y Tomás Gómezhan sido los secretarios generales del actual PSM. Entre medias dos gestoras, una en 2007 dirigida porCristina Narbonatras la dimisión de Simancas, y la actual dirigida por el propio Simancas.

Inmerso en sus disputas internas el PSOE lleva20 años sin gobernar en la Comunidad de Madridy 28 sin gobernar la alcaldía de Madrid. Desde que Joaguín Leguina perdiera las elecciones con Gallardón el PSOE no ha sido alternativa y se ha quedado bastante lejos del PP. Bueno lo fue en 2003, pero el 'Tamayazo'impidió que un pacto entre PSOE e IU nombrara a Simancas Presidente.Ahora con esta brecha ya existente, la destitución de Carmona puede hacer saltar el partido por los aires. Antonio Miguel era el único rostro visible del llamado Tomasismo en el PSOE.

Ahora ya no está. Ferraz ha conseguido imponer una secretaria general de su confianza. Sara Hernández dijo que no quería reiniciar el PSOE-M y que haría un partido más unido y fuerte. Parece difícil que lo logre con deciciones como estas. Sin embargo, ya lo decía Maquiavelo: "Todo reinado empieza con una ejecución memorable". Sólo el tiempo dirá si esta decisión, dolorosa e incomprensible para muchos, ha sido acertada, como lo fue el nombramiento de Ángel Gabilondo.

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