El Senado pospone para después del verano la votación sobre la reforma sanitaria

  • NUEVA YORK, 23 (del corresponsal de EUROPA PRESS, Emilio López Romero) El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lleva varios días presionando a favor de una reforma sanitaria y ayer puso toda la carne en el asador en una esperada rueda de prensa, la cuarta de su mandato en horario de máxima audiencia, que se centró en la importancia de que se apruebe un cambio en el sistema sanitario del país.

NUEVA YORK, 23 (del corresponsal de EUROPA PRESS, Emilio López Romero)

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lleva varios días presionando a favor de una reforma sanitaria y ayer puso toda la carne en el asador en una esperada rueda de prensa, la cuarta de su mandato en horario de máxima audiencia, que se centró en la importancia de que se apruebe un cambio en el sistema sanitario del país.

Aun así, no han pasado ni 24 horas de la comparecencia de Obama y el Senado ya ha anunciado que no votará el proyecto de ley hasta después de que concluya el receso de verano en el Capitolio, lo que supone un varapalo para las aspiraciones del presidente, que quiere tener lista la reforma para ratificarla antes de que concluya el año.

El encargado de hacer el anuncio ha sido el líder de la mayoría demócrata en la Cámara alta, el senador Harry Reid, en unas declaraciones a los periodistas en las que ha asegurado que siendo un tema tan importante, ahora lo fundamental es tener un buen proyecto legislativo y no cumplir un determinado calendario.

Al otro lado de Capitolio, en la Cámara de Representantes, también es muy probable que se acabe anunciando próximamente un retraso en la votación, según informan varios medios locales, que aseguran que el proyecto de ley se encuentra ahora en el comité de Energía y Comercio antes de que pueda ser sometido a votación en el pleno de la cámara.

Sin duda se trata de una derrota, aunque sea parcial, para la Casa Blanca, que sigue viendo como la oposición a la reforma sanitaria no sólo llega desde el bando republicano, sino que el sector más conservador de su partido tampoco está convencido del proyecto y las encuestas de opinión revelan que casi la mitad de la población no ve con buenos ojos los planes de Obama.

En la actualidad unos 47 millones de estadounidenses no reciben atención sanitaria porque no tienen seguro y no pueden hacer frente a las desorbitadas facturas de los servicios médicos. Además, el elevado coste de los programa Medicare (para personas de la tercera edad) y Medicaid (para gente sin recursos) amenaza con colapsar el sistema la largo plazo.

El presidente, al igual que anteriores inquilinos de la Casa Blanca, se ha propuesto sacar adelante una reforma sanitaria durante su mandato pero a pesar de que ya cuenta con el respaldo de importantes sectores como el hospitalario o el farmacéutico, son muchos los que lo rechazan alegando que tendrá un elevado coste para los contribuyentes.

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