Jueves, 21.11.2019 - 03:50 h
Las empresas se van de Cataluña

Fainé se reunió con Soraya en Moncloa para trazarle el plan de 'fuga' de La Caixa

En CaixaBank existe la sensación de que con su decisión están haciendo un favor al Gobierno de Rajoy mientras que Moncloa opina lo contrario.

Empresas catalanas que se mudan
Empresas catalanas que se mudan

Soraya Sáenz de Santamaría e Isidro Fainé mantuvieron un encuentro reservado en Madrid hace unos días para analizar la situación del llamado 'universo Caixa', es decir, el conglomerado de empresas que giran en torno a La Caixa, de cara al referéndum del 1 de octubre y una posible declaración unilateral de independencia (DUI). En esa reunión, la vicepresidenta del Gobierno conoció de primera mano los planes del principal empresario catalán para hacer frente al órdago de los secesionistas.

La cita entre el manresano y la vallisoletana se celebró en La Moncloa, según fuentes conocedoras de la misma, que fechan el encuentro en las horas previas a la celebración del referéndum del pasado 1-O. En ese momento, La Caixa ya había previsto el escenario que se avecinaba: que el primero de octubre iba a celebrarse una votación en Cataluña a la que seguiría una posible declaración de independencia y que, por tanto, la entidad bancaria debería tomar una decisión para seguir operando en un clima de seguridad jurídica.

Ese día, a horas del 1-O, el presidente de la Fundación La Caixa ya tenía diseñado el plan de 'fuga' de Cataluña y así se lo detalló a la vicepresidenta del Gobierno en persona.  Los acontecimientos posteriores ratificaron esa hoja de ruta de forma que cuando Carles Puigdemont anunció que comparecería en el Parlament de Cataluña para plantear la independencia, La Caixa hizo lo propio y anunció que cambiaban la sede social del banco a Valencia y del resto de entidades satélites. 

Caixa no se siente favorecida por el Gobierno

Para poder cambiar de sede social de forma exprés, el Consejo de Ministros tuvo que aprobar el pasado viernes un decreto-ley que permitiera a las entidades tomar esa decisión en un consejo de administración y no en una junta de accionistas, como se refleja en sus estatutos. Sin embargo, lo que para muchos fue un traje a medida para La Caixa no es considerado como tal en la entidad catalana: "No le debemos nada al Gobierno. En todo caso ellos nos la deben a nosotros porque les estamos desmontando todo el procés", afirman fuentes de CaixaBank en relación a la desbandada en cascada de decenas de grandes compañías.

En Moncloa, en cambio, existe la sensación contraria. Creen que CaixaBank les debe un gran favor por ese decreto ley que ha servido a la entidad para evitar una junta de accionistas caliente. De hecho, en el Gobierno de Rajoy llevan tiempo contando con que La Caixa deberá colaborar y formar parte de la solución al conflicto catalán.

Reunión con Junqueras y oferta

Isidro Fainé ha mantenido una apretada agenda de reuniones y conversaciones privadas con destacados miembros del Gobierno central, la jefatura del Estado y la Generalitat. El objetivo de estas gestiones realizadas por el empresario catalán ha sido proteger a CaixaBank y asegurar los depósitos de los clientes de la entidad ante la escalada de tensión en Cataluña. Así, además de con la vicepresidenta, ha podido conversar de forma reservada con el Rey Felipe VI y con el vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras.

La cita clave con Junqueras se celebró unas horas después del referéndum, según confirman fuentes conocedoras del encuentro. A un lado de la mesa Fainé y, al otro, Junqueras. El empresario fue categórico y transmitió al número dos de Puigdemont que "si retiraban la DUI y hacían una hoja de ruta distinta" La Caixa no se movería de Cataluña. Es decir, horas después del 1-O, el propio Isidro Fainé trasladó en persona a la Generalitat que si se olvidaban de una declaración de independencia la entidad bancaria no movería su sede social de Barcelona. Si seguían para adelante, le dijo, tendrían que tomar la decisión de marcharse. Las mismas fuentes precisan que de forma paralela a Fainé, otro importante directivo de CaixaBank transmitió a Puigdemont el mismo mensaje.

Isidro Fainé y Oriol Junqueras.
Isidro Fainé y Oriol Junqueras.

Fuentes de la entidad aseguran a La Información que "no nos transmitieron con seguridad de que fueran a retirar la DUI y decidimos irnos". Añaden que si CaixaBank hubiera decidido no trasladar su domicilio social de Cataluña y se declara la independencia unilateral, "¿quién nos garantiza de que no vayan a aprobar una ley para intervenir los consejos de administración de los bancos? Una DUI hubiera sido el caos para nosotros", se quejan.

"Les pedimos que, si querían, aspiraran a la independencia, pero por otros caminos y no de manera inmediata y unilateral", explican las mismas fuentes sobre las reuniones entre La Caixa y los dirigentes de la Generalitat. Una DUI, explican desde el banco catalán, hubiera puesto en peligro la financiación ya que el BCE la hubiera cortado y hubiera supuesto, además, retiradas masivas de fondos. "El miedo es libre y nosotros tenemos que garantizar y asegurar los depósitos de nuestros clientes", afirman. Es el famoso ejemplo de la panadería, que necesita harina para hacer pan. La Caixa, a su vez, necesita al BCE para tener liquidez.

La decisión de trasladar el domicilio social de CaixaBank fuera de Cataluña, por cierto, no ha sentado por igual a los miembros del Govern. Según fuentes cercanas al Ejecutivo autonómico, mientras que Junqueras ha entendido la postura del banco, Puigdemont no lo ha hecho "y está muy muy molesto". Igual 'feedback' tienen de la CUP, de quien no descartan que promueva algún tipo de campaña en contra de la entidad como ya sucedió hace escasos días.

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