Jueves, 20.06.2019 - 13:55 h
En 2019 no se les ha facilitado ropa

'Funcionarios Decathlon': los recortes de Torra dejan a Prisiones sin uniformes

CSIF denuncia que los trabajadores deben ir a comprar y pagar de su propio bolsillo el vestuario. Llevan más de dos años sin recibir prendas.

Torra y director general de Prisiones de la Generalitat
'Funcionarios Decathlon': los recortes de Torra dejan a Prisiones sin uniformes. / Efe

La precariedad, los recortes económicos y las agresiones forman parte del día a día de los funcionarios de Prisiones de la Generalitat de Cataluña. La escasez de efectivos es más que patente tras una década sin convocar una 'macro oposición', pese a que se han continuado abriendo nuevos centros de internamiento; y en el mes de noviembre del año pasado ya se habían producido más agresiones que en todo 2017 -una cada día y medio-. Unido a esto, los 'tijeretazos' presupuestarios de Quim Torra y antes de Carles Puigdemont, que han afectado a las condiciones laborales, han provocado también que en muchas cárceles no haya dinero ni para comprar los uniformes de los trabajadores.

La sorprendente situación ha sido denunciada por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), el sindicato mayoritario en Instituciones Penitenciarias, que asegura que los funcionarios de prisiones catalanes no reciben el vestuario obligatorio para trabajar, se ven obligados a pagarlo de su propio bolsillo y acuden personalmente a comprar las prendas a diferentes comercios, aunque "la mayoría lo hace en Decathlon", aseguran desde el sindicato.

Desde CSIF señalan que hay órdenes expresas, desde hace más de diez años, que obligan al personal de vigilancia a vestir de una forma determinada, con los distintivos correspondientes y con la identificación profesional que tenga cada trabajador. Admiten que el problema viene de lejos y que en 2014 se hizo llegar una protesta a los responsables de la Generalitat. La respuesta, asegura el sindicato, fue convocar al personal en pleno mes de agosto, con una cuarta parte de vacaciones, para tomar las medidas de los uniformes. 

Aquella decisión provocó que los funcionarios que estaban en vacaciones en el mes de agosto tuvieran que llamar cuando regresaron a sus puestos a un teléfono habilitado para poder detallar sus medidas, con el compromiso de la Administración de que durante el año 2015 estaría solventada la 'rocambolesca' situación. Sin embargo, no fue hasta agosto desde 2016 -justo dos años después- cuando se recibió una parte mínima del vestuario prometido. Otra pequeña cantidad de las prendas comprometidas se hizo llegar a los funcionarios en 2017.

"En dos años, los funcionarios de prisiones no han vuelto a recibir ni una sola prenda. Lo previsto era que cada año recibirían, de forma alternativa, una entrega de vestuario de verano y otra de invierno. De esta forma, al vestuario que se les debe tenemos que añadir el pendiente de estos dos últimos años", aseguran desde la central sindical. Apuntan que la falta de presupuesto y la ausencia de licitación obligaron a los trabajadores a pasar 2019 sin recibir ni una sola prenda de vestuario.

El problema se agrava, reconocen, en los centros ubicados en lugares con un clima especialmente frío, como es el caso de Lleida, donde no han recibido chaqueta tres cuartos con forro polar desde hace ocho años. Para solucionar el problema, la central exige que se anule la Orden de 2008 que obligaba a vestir de forma estricta y que se permita vestir con prendas análogas y que el dinero vaya incluido en las nóminas de los empleados públicos. 

El motivo fundamental es la falta de presupuesto y por eso también se han dirigido a los grupos políticos para que de forma urgente faciliten una partida para el suministro de vestuario, se impulse la reposición de efectivos y se convoquen de forma extraordinaria nuevas oposiciones que sirvan para cubrir la falta de trabajadores.

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