Lunes, 20.05.2019 - 09:21 h
Se han intervenido cuatro toneladas 

Golpe a la pesca ilegal de siluros y carpas en el río Ebro con hasta siete detenidos 

Los investigadores llevaron a cabo múltiples vigilancias sobre el grupo criminal para obtener datos, según informa la Policía Nacional. 

Desarticulada una organización criminal dedicada a la pesca y tráfico ilegal de capturas al este de Europa
Golpe a la pesca ilegal de siluros y carpas en el río Ebro con hasta siete detenidos. / E.P. 

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal dedicada a la pesca y tráfico ilegal de carpas y siluros hacia mercados del este de Europa. En la operación han sido detenidas siete personas y se han intervenido cuatro toneladas de siluros recién pescados. Al parecer, pescaban en la cuenca del Ebro con artes prohibidas como electricidad o redes ilegales y almacenaban el género en precarias condiciones de salubridad, lo que suponía un grave riesgo para la salud de los consumidores.

 La investigación se inicia en noviembre de 2018 cuando se recibe comunicación vía Europol sobre la existencia de un grupo criminal asentado en España dedicado a la pesca ilegal de siluros y carpas para su comercialización ilegal en Rumanía. En esta notificación se facilitaba el nombre de pescadores, así como la zona donde se estaba generando la actividad ilegal, según recoge Europa Press. 

Con esa información inicial se empezaron gestiones al objeto de acreditar la presencia de las personas indicadas en la información procedente de Rumanía, en España y una vez conseguido dicho objetivo, tratar de acreditar la actividad ilegal imputada desde Rumanía, ha informado la Jefatura Superior de Policía Nacional en una nota de prensa.

Transporte 

Una vez identificados los nacionales rumanos indicados, se detectó en el mes de diciembre de 2018, una furgoneta convencional saliendo del domicilio de los presuntos pescadores desde España con destino a Francia. El vehículo fue parado en la frontera para determinar las condiciones de transporte, el volumen de mercancía ilegal que se transportaba, la vía de salida desde España y la documentación que acredita la trazabilidad del producto transportado.

Los agentes pudieron determinar que en el interior del vehículo se transportaba un número importante de cajas cargadas con carpas y siluros, que no tenían marcas de haber sido pescados con anzuelo y que las condiciones de transporte no eran adecuadas para un viaje de esas características por vía terrestre.

Además, los agentes constataron que la documentación que acreditaba el origen de la mercancía estaba falsificada por lo que se procedió a comunicar con las autoridades competentes rumanas para llevar a cabo la detención de la furgoneta en territorio rumano y así poder comprobar qué tipo de documentación presentaban para su entrada en Rumanía.

Al mismo tiempo, y en Eurojust, se produjo una solicitud oficial por parte de las autoridades rumanas para proceder a formalizar un acuerdo de colaboración entre países y en futuro, un Equipo Conjunto de Investigación entre los países, que permitía trabajar con Ordenes Europeas de Investigación.

Tres grupos interrelacionados 

Los investigadores llevaron a cabo múltiples vigilancias sobre el grupo criminal para obtener datos sobre quiénes lo conformaban y la estructura o jerarquía del mismo. Así, se determinó la existencia de tres grupos interrelacionados en Zaragoza, Huesca y Lérida; y se procedió a localizar los domicilios de todos los integrantes; así como el lugar de almacenaje de las artes prohibidas de pesca y el pescado ilegalmente capturado.

De ese modo y tras las vigilancias 'in situ', las intervenciones telefónicas concedidas y todos los datos obtenidos documentalmente, se determinó el 'modus operandi' de la organización y se concertó con las autoridades rumanas el día concreto en que se llevaría a cabo la explotación de la operación, de modo conjunto y sincronizado, en los diferentes países implicados en la investigación.

Absoluto desprecio a la salud del consumidor 

Desde la Policía Nacional han subrayado el "absoluto desprecio" a la salud de los consumidores y a los posibles efectos adversos que pudiese generar el producto al ser consumido en "tan lamentable" estado de salubridad; y que se ponía de manifiesto en el hecho de tener que limpiar el producto con lejía para que perdiese el olor a podredumbre que le acompañaba.

Finalmente y una vez acreditado el lugar de almacenamiento, las personas implicadas en los diferentes escalones de la organización, desde pescadores, transportistas, almacenistas, distribuidores, se decidió iniciar la explotación de la operación el día 14 de mayo que se saldó con la detención de siete personas en España y la intervención de cuatro toneladas de siluros recién pescados.

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