Martes, 10.12.2019 - 14:51 h
El caso más problemático de España

Guindos acorrala a Rato y dice que Fainé y FG rechazaron su plan para salvar Bankia

Insiste en que había una situación "terrorífica" y que se pidieron a Europa 41.000 millones de euros, de los cuales 22.400 fueron para Bankia. 

Luis de Guindos durante su declaración en el caso Bankia
Guindos acorrala a Rato y dice que Fainé y FG rechazaron su plan para salvar Bankia. / EFE

El exministro de Economía Luis de Guindos ha querido dejar patente en su testifical en el juicio por el caso Bankia que "la enorme situación de alarma" en el sector financiero obligó al Gobierno a entrar en escena. De este modo, el economista ha apuntado en dos direcciones: la primera, la necesidad de actuar ante las presiones del FMI y del Banco de España y, la segunda, que el fin de la etapa Rato no vino impulsada por el Ejecutivo. Para ello ha aludido a los famosos encuentros mantenidos entonces entre los presidentes del BBVA, Banco Santander y La Caixa en el Ministerio de Economía para asegurar que tanto Isidro Fainé como Emilio Botín "mostraron claramente su desconfianza" al plan trazado por Rato para salvar la entidad. 

El actual vicepresidente del BCE, que ha declarado como testigo por videoconferencia desde la sede del organismo en Alemania, ha afirmado que se produjeron una serie de encuentros en su departamento con los máximos representantes del sector financiero español pero no para hablar de Bankia sino del nuevo Real Decreto aprobado por el Ejecutivo con el que se obligaba a la banca a provisionar otros 30.000 millones de euros más. Fue ahí donde Rato, siempre según su relato, pidió otra reunión que tuvo lugar dos días después, el 6 de abril, y en ésta expuso el plan que pasaba por una inyección del FROB de 7.000 millones. 

Al respecto, De Guindos ha asegurado que no tuvo buena recepción pero ha negado que se pusiera sobre la mesa su eventual dimisión, que se produjo un día después. "¿Cómo íbamos a hablar de cuestiones personales con Rato delante?", se ha preguntado para añadir que este tipo de encuentros en los que no participan representantes del Banco de España o de la CNMV "son absolutamente normales". "Hubiera sido una irresponsabilidad que el ministro no se reuniera con otros presidentes", ha añadido.

De Guindos ha refutado de esta manera la teoría expuesta desde el banquillo de los acusados no solo por parte de Rato sino también de otros acusados como el exconsejero delegado Francisco Verdú PonsJosé Antonio Moral Santín que apuntaron a una intervención política en el banco los meses previos al fin de la etapa Rato. De hecho, incluso el propio Fernández Ordóñez expuso este lunes también como testigo que el exministro le habló de la salida de Rato y que el supervisor no tuvo otra alternativa que respaldar esta decisión para evitar crisis mayores. Sin embargo De Guindos ha apuntado en otra línea afirmado que fue Rato quien le llamó para comunicarle su dimisión el día 7 de mayo mientras iba de camino a ver al presidente del Gobierno Mariano Rajoy. En esa misma conversación le comunicó su intención de que le sustituyera Ignacio Goirigolzarri, motivo por el cual el ministro llamó al exdirector general de BBVA y le dijo que tenía "todo el respaldo" del Ejecutivo.

Con todo, su testifical ha arrancado apuntando directamente a las advertencias expresas del entonces gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, acerca de la "situación terrorífica" que se vivía a finales de 2011 en el sector financiero y bancario español, lo que le llevó a poner en marcha nada más llegar al Ejecutivo los reales decretos para sanear el sistema bancario. De hecho, ha cifrado las ayudas públicas solicitadas a Europa en 41.000 millones de euros de los cuáles 22.400 fueron a parar a Bankia. No obstante, y pese a la presión internacional a la que se ha referido en numerosas ocasiones, De Guindos ha asegurado que el Gobierno "en absoluto" entró en los planes "concretos y específicos" de la entidad.  De hecho, ha asegurado que desde el Banco de España "nunca" se le comunicó que hubiera problemas con las cuentas anuales de 2011 -que se presentaron a la CNMV en marzo de 2012 sin la firma del auditor- y que lo que se intentaba era lograr soluciones dado que se estaba "ante el abismo".

Niega presiones al FMI: "Mi capacidad de influencia es inexistente"

Tanto es así que ha especificado que mantuvo tres reuniones en abril con el entonces presidente de la entidad, Rodrigo Rato, como él mismo reconoció en su declaración en calidad de acusado durante el arranque de este procedimiento. La fiscal  Anticorrrupción, Carmen Laúna, se ha mostrado especialmente interesada en conocer en qué condiciones se produjo el avance del informe del FMI (conocido en abril pese a que su difusión no estaba prevista hasta junio) en el que se ponía el foco en la mala situación de Bankia. Al respecto le ha preguntado si estuvo detrás de esta prematura difusión, si bien el actual vicepresidente del BCE ha negado con rotundidad este extremo. 

"Quien se crea que el ministro de economía de un país puede afectar a los comunicados del FMI se equivoca absolutamente. La crisis de Bankia llevaba mucho tiempo ahí; creo que (el informe) fue un elemento adicional de reconocimiento de la realidad. Mi capacidad de influencia es inexistente", ha respondido el exministro de Economía quien ha hecho especial hincapié en que las dudas entorno a la solvencia del banco nacido de la fusión de las siete cajas comenzaron con la intervención del Banco de Valencia en 2011. "Es el primer caso de la historia de España en el que una subsidiaria de un banco importante tiene que ser intervenida. Fue una señal problemática", ha insistido. 

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