Lunes, 06.04.2020 - 04:24 h
Tras su declaración en el juicio por la salida a bolsa

Guindos también negó en el Congreso un complot con el FMI para tumbar a Bankia

El exministro expuso en enero de 2018 que no influyó en la decisión del FMI de acelerar su dictamen sobre Bankia, que precipitó el ocaso del banco.

Luis de Guindos durante su declaración en el caso Bankia
Imagen del exministro y de la fiscal durante el juicio por la salida a bolsa de Bankia / EFE

El avance de las conclusiones del FMI sobre la situación de la banca española, y muy concretamente sobre Bankia, se ha convertido esta semana en uno de los asuntos clave en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional sobre la fallida salida a bolsa de la entidad. De hecho, el exministro de Economía, Luis de Guindos, se pronunció en reiteradas ocasiones sobre este asunto negando por activa y por pasiva que el Gobierno tuviera capacidad de influir en las decisiones que toma el organismo internacional. Sin embargo, en su intervención en la comisión de investigación del Congreso de los Diputados hace ahora poco más de un año fue más lejos al garantizar que su departamento "en absoluto" pidió al ente que adelantara su dictamen sobre la salud del sistema financiero español.

"Respecto a si le dije yo a la jefa de delegación que pusiera un párrafo, en absoluto, entre otras cuestiones porque no me hubiera hecho caso. Pregunte usted cómo funciona el staff del Fondo Monetario: hace sus comunicados en función de lo que consideran ellos oportuno, y ella fue la que vino a decirme que tenía un problema en el sistema financiero español y que tenía un problema en Bankia, que no todo el mundo me lo dijo", respondió el actual vicepresidente del BCE durante su intervención en la cámara baja a preguntas del entonces diputado socialista y actual Secretario de Estado de Infraestructuras, Pedro Saura. 

De acuerdo con el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados recogido por La Información, De Guindos se manifestó en una línea muy similar a la mantenida durante su testifical por videoconferencia en el juicio que acoge la Audiencia Nacional. Si bien en esta comisión sobre la crisis financiera fue más allá negando cualquier atisbo de influencia en el organismo que dirige Christine Lagarde. "Usted me sigue sobrevalorando porque dice que tengo capacidad para, con un comunicado del FMI, meter una referencia a la caja más grande. Señor Saura, no me sobrevalore, por favor. Ya sé que usted en el fondo usted me aprecia, pero no he llegado a eso todavía, no tengo capacidad para influenciar en los informes del Fondo Monetario Internacional", dijo entonces. 

Sin embargo y pese a sus reiteradas negativas, un informe del auditor externo del FMI al que ha tenido acceso este diario expuso en uno de sus escuetos puntos que si el organismo adelantó sus conclusiones preliminares sobre el Programa de Evaluación del Sector Financiero el 25 de abril del 2012 fue a petición propia del Gobierno, presidido entonces por Mariano Rajoy.  Esta valoración viene a contrastar la versión que siempre ha defendido De Guindos el cual, como ya expuso esta semana, tenía la intención de evitar un efecto contagio al sistema bancario español de la situación en la que se encontraba Bankia. 

No obstante, las duras advertencias que lanzó el FMI en sus conclusiones adelantadas no solo ahondaron más en la crisis que existía en la entidad (la cual acababa de presentar a la CNMV las cuentas anuales de 2011 sin auditar) sino que además precipitó la caída de Rodrigo Rato y el resto de cúpula al frente del banco. Este documento en cuestión ponía el foco en las entidades que habían recibido ayudas públicas y estrechaba el cerco en torno a diez de ellas, advirtiendo expresamente sobre los grandes problemas de capital que afrontaba la mayor entidad bancaria del país; es decir, Bankia.

"El banco señalado era Bankia"

"En el contexto de ese momento, quedaba claro para todos los testigos que el banco señalado era Bankia. Bankia era un conglomerado problemático de Caja Madrid, Bancaja y otras pequeñas cajas de ahorro", apuntaba el informe de auditoría elaborado por la Oficina de Evaluación Independiente (OEI), y que reconocía además que el hecho de haberse pronunciado sobre estos asuntos concretos en abril y no haber esperado a junio como hubiera sido lo razonable, fue un hecho "controvertido pero justificado".

Con todo, el exministro no solo se ha reiterado sobre este punto concreto puesto que en su declaración del pasado martes ante el tribunal de la Audiencia Nacional también insistió en negar cualquier responsabilidad en la salida de Rodrigo Rato de la entidad que se produjo apenas semanas después de conocerse estas conclusiones del FMI. Al respecto aseguró que en las reuniones mantenidas los días 4 y 6 de mayo en la sede del Ministerio con los presidentes del BBVA, Banco Santander y La Caixa no se habló de la dimisión del exvicepresidente del Gobierno pese a que éste apuntó a De Guindos directamente y a Francisco González como los artífices de su precipitada salida de Bankia; un asunto del que ya trató detenidamente el periodista Ernesto Ekaizer en su libro 'El libro negro, cómo falló el Banco de España a los ciudadanos'. De hecho, dedica parte del mismo a tratar los motivos concretos que llevaron al FMI a precipitarse en la emisión de parte de las conclusiones del Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP).

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