HRW denuncia la impunidad en el Ejército egipcio por abusos contra mujeres

  • El Ejército egipcio ha sido incapaz de investigar y sancionar los casos de violencia contra mujeres, supuestamente cometidos por soldados, como ha ocurrido en el caso de las pruebas de virginidad practicadas a manifestantes, denunció hoy Human Rights Watch (HRW).

El Cairo, 7 abr.- El Ejército egipcio ha sido incapaz de investigar y sancionar los casos de violencia contra mujeres, supuestamente cometidos por soldados, como ha ocurrido en el caso de las pruebas de virginidad practicadas a manifestantes, denunció hoy Human Rights Watch (HRW).

En un comunicado, HRW se quejó de que "las Fuerzas Armadas egipcias no han llegado a investigar alegaciones creíbles de otras instancias sobre la violencia por parte de sus miembros a mujeres, como los golpes y torturas a las manifestantes por oficiales castrenses el 9 de marzo y el 16 de diciembre de 2011".

La organización considera que la absolución el pasado 11 de marzo del único oficial, un médico militar, acusado en el juicio de las pruebas de virginidad es "un golpe" a las esperanzas de que se pidan cuentas a los autores militares de abusos contra mujeres en el último año.

"La sentencia del juicio por las pruebas de virginidad es solo un ejemplo más del fracaso del Ejército en castigar grandes abusos contra mujeres", afirmó la directora de HRW en Oriente Medio Sarah Leah Whitson.

Whitson agregó que ese fallo es, además, "un recordatorio de que el sistema de justicia castrense carece de la independencia fundamental para remediar las violaciones de derechos humanos cometidas por los militares".

En la nota, HRW evoca los hechos acontecidos el 9 de marzo del año pasado, cuando los soldados arrestaron a 190 manifestantes acampados en Tahrir, entre ellos 17 mujeres a las que se les preguntó en prisión si estaban casadas.

A las siete que dijeron estar solteras, un médico militar les practicó al día siguiente un test de virginidad, según el testimonio de cinco manifestantes.

Esa misma jornada y después de juzgarlas durante treinta minutos, las 17 mujeres detenidas fueron condenadas por un tribunal castrense a un año de prisión exento de cumplimiento.

HRW se quejó de que tuvieran que pasar nueve meses para que la fiscalía militar remitiera la denuncia por las pruebas de virginidad a un tribunal y de que tan solo se acusara el médico con los cargos de "indecencia pública" y "desobedecer órdenes", para después absolverlo.

La ONG subrayó que el tribunal basó su sentencia en la negación de los hechos por parte del facultativo y en "los testimonios inconsistentes" de dos guardianes de la cárcel.

Además, destacó que la fiscalía castrense no investigó esas inconsistencias, ni hizo ninguna pesquisa sobre los responsables en la cadena de mando militar que pudieron conocer la existencia de las pruebas de virginidad y no las impidieron.

"La investigación inexacta y el juicio por este caso reflejan la falta de independencia del fiscal y del tribunal militar", aseguró HRW.

En ese sentido, Whitson instó a que "sean cortes civiles, y no castrenses, las que se encarguen de procesar a los soldados por los continuados abusos contra civiles".

HRW apuntó que la absolución del médico militar refleja un modelo de actuación permanente por parte del Ejército en su fracaso a la hora de investigar casos de violencia contra las mujeres.

El grupo recordó que, como parte de la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos y de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, Egipto tiene la obligación de proteger a las mujeres víctimas de abusos y de discriminación, y garantizar su derecho a la intimidad.

"Las pruebas de virginidad coercitivas violan esas tres obligaciones", apunta la nota.

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