"Ha sido un año muy duro"

Iglesias: "Yolanda Díaz puede ser la próxima presidenta de España"

El ya exvicepresidente segundo del Gobierno asume el nuevo liderazgo coral de Unidas Podemos y critica la actitud gamberra de Díaz Ayuso en Madrid. 

Iglesias
Pablo Iglesias
EFE

El Boletín Oficial del Estado (BOE) de este miércoles recoge el cese de Pablo Iglesias como vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 tras lanzarse a arrebatar la Comunidad de Madrid a Isabel Díaz Ayuso. En su primera entrevista como solo candidato de Unidad Podemos en la cadena Ser reconoce tener gran ilusión "por el equipo que se queda e insiste en que "Yolanda puede ser la próxima presidenta del país". Asegura que su papel ahora es más útil eintentando que "la mayoría de los madrileños hablen y gane la izquierda tras 26 años de indecencia de la derecha y frente a la amenaza de que la ultraderecha pueda estar al frente. Eso los demócratas lo tenemos que evitar".  

Ha remarcado que seguirá como secretario general del Podemos "el tiempo que toque" y continuará manteniendo interlocución con su homólogo en el PSOE y jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, aunque el diálogo a nivel del Ejecutivo recaerá en la vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz. Además, ha detallado que Unidas Podemos entra en una fase de "liderazgos colectivos" con una "coralidad" que le va a "sentar muy bien" a su espacio político, frente a la etapa más personalista que ha encarnado él hasta la fecha.

Concretamente, Iglesias ha destacado que ha tejido en su paso en el Gobierno una "confianza especial" con Sánchez y una relación de aprecio que puede servir para resolver determinadas situaciones políticas, si bien ha especificado que hay "liderazgos claros" de Unidas Podemos dentro del Gobierno que "no van a permitir" que se mueva "ni una coma" del acuerdo de coalición. Especificamente ha subrayado que el liderazgo "estatal" y dentro del Ejecutivo lo ostentará la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. "Se ha construido un liderazgo colectivo. Soy el secretario general de Podemos pero tenemos una vicepresidenta, varios ministros, y le va a sentar muy bien al espacio una coralidad que nos va a hacer mucho mas fuerte y más competitivos a nivel electoral", ha explicado en declaraciones a la Cadena Ser, recogidas por Europa Press.

Preguntado sobre si antes había una fase más personalista, el exvicepresidente ha respondido afirmativamente para añadir que ese factor, en el pasado, ha sido "condición de posibilidad" para "muchos avances" en la formación política, aunque ya ha llegado el momento de emprender estos cambios que generan "enorme ilusión" por medio del equipo encabezado por Díaz junto a las ministras Irene Montero e Ione Belarra. "Los cargos son instrumentos para cambiar la vida de la gente. He sido vicepresidente y he logrado hacer cosas importantes como por fin un gobierno de coalición pero la clave no soy yo sino lo colectivo y somos piezas de un equipo que debemos estar situados en lugares útiles. Seguiré haciendo mi papel como secretario general el tiempo que toque" asegura para explicar su salida del Gobierno. Reconoce que hubiera aparecido ayer en la rueda de prensa posterior al que fue su último Consejo de Ministros "pero no me lo pidieron".

No quiere hablar de dónde estaría su fracaso en los próximos comicios del 4 de mayo: "Seria muy torpe pensar que puede haber éxitos de partido que no coincidan con lo social. El éxito no es por el resultado de cada uno sino el de poder sumar para gobernar en Madrid. No me escucharán una mala palabra del resto de candidaturas progresistas".Y explica que "la derecha sabe que cuando la izquierda se pelea entre ellos supone hastío del votante de izquierdas". 

Respecto al enfrentamiento con un grupo de extrema derecha durante un mitin explica que "lo que hice no tiene ningún mérito y sí lo tiene que los vecinos de Coslada salieran a plantarles cara después de que habían asaltado un local vecinal en la localidad madrileña". Y explica que "cualquier dirigente político demócrata tiene que hacer lo mismo que hice yo si aparecen nazis haciendo el saludo romano".  El candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid ha acusado aquí a Vox y a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, de enviarle a sus "cachorros" y ha asegurado que en la capital "no hay sitio" para unos "canallas neonazis" que quieren "intentar" acabar con la democracia. En esta línea, el exvicepresidente del Gobierno ha defendido su actuación frente a unos "matones que dan palizas a trabajadores que vienen de otros países o a jóvenes que no piensan como ellos". Así, ha afirmado que no se puede "tolerar o aceptar" que en la sociedad haya "comportamientos" que no se deben "normalizar".

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