Lunes, 18.06.2018 - 23:21 h
El juicio previsto para hoy, aplazado

Juana Rivas lo consigue: el juez concede tres días más para buscar otro abogado

La madre de Maracena está acusada de sustracción de menores tras negarse a entregar sus dos hijos al padre, al que acusa de malos tratos.

Juana Rivas llega al Juzgado para "decir la verdad" y "pedir ayuda" a la jueza
Juana Rivas en una de sus visitas al Juzgado / EUROPA PRESS

Estaba previsto que se celebrase este jueves en el Juzgado de lo Penal 1 de Granada el juicio contra Juana Rivas, la madre de Maracena (Granada) acusada de sustracción de menores después de que permaneciera casi un mes en paradero desconocido con sus dos hijos incumpliendo la orden judicial que le obligaba a entregárselos al padre, el italiano Francesco Arcuri, al que acusa de malos tratos. Finalmente, tras una agitada mañana en los juzgados, el juicio se aplaza para el 18 de julio. Si no se presenta ese día, entraría directamente en prisión por una orden de búsqueda y captura.

Rivas, que se enfrenta a una petición fiscal de cinco años de prisión, ha pedido la suspensión del juicio por estar de baja médica el abogado defensor que quiere que la represente, algo que el juez no ha aceptado, pero, debido a que el abogado que iba a representarla en este juicio ha abandonado la sala tras un rifirrafe con el juez, se ha procedido a aplazarlo y la acusada tiene un plazo de tres días para conseguir otro abogado. El letrado podría enfrentarse a un delito de desobediencia  e inhabilitación.

"Agradezco que el letrado Juan de Dios haya respetado mi decisión de ser defendida pro mi abogado José Estanislao, quien espero que esté curado pronto, porque he depositado mi confianza en él y no quiero un abogado de oficio", ha explicado Rivas a su salida. "No sé lo que va a pasar, ni qué pasos hay que seguir ahora", dice Rivas que asegura que no ha habido estrategia en el procedimiento de los hechos ocurridos durante la mañana.

Tanto el letrado José Estanislao López, que padece una úlcera que le impide desplazarse desde Sevilla, como Juan de Dios Ramírez han ejercido a lo largo de la causa como representantes legales de Rivas, vecina de Maracena, que quiere que sea el primero de ellos quien la defienda durante la vista oral.

No obstante, López ha informado de que no podrá acudir al juicio por estar oficialmente de baja médica, lo que ha acreditado de forma documental y forense, mientras que Ramírez ha trasladado al juzgado en un escrito que ya se había desvinculado del caso y no ha tenido tiempo suficiente para preparar el juicio.

Este último letrado comunicó además que quiere respetar la voluntad de Juana Rivas, quien tiene "depositada exclusivamente" la confianza para la defensa en esta causa y de sus intereses en el abogado José Estanislao López.

El Tribunal Superior de Justicia andaluz ha informado de que el juez, quien ya trasladó a través de una providencia reciente que no había lugar a la suspensión pedida con anterioridad por López al poder hacerse cargo de la causa Ramírez -que también estaba designado como defensor, mantiene de momento la vista.

En el juicio contra Juana Rivas estaba acordada la declaración de una decena de personas, entre peritos y testigos, como la de su expareja y padre de sus dos hijos, el italiano Francesco Arcuri, quien en caso de que finalmente se celebre la vista oral declarará a través de videoconferencia desde Cagliari, donde se encuentra con sus dos hijos.

Precisamente en un tribunal de esa ciudad italiana, en la región de Cerdeña, han concluido esta misma semana las pruebas periciales acordadas en otro procedimiento civil que se sigue allí por la custodia de los hijos de Rivas y Arcuri.

Además de cinco años de cárcel, la Fiscalía solicita contra Rivas la inhabilitación especial para ejercer el derecho de patria potestad por un plazo de seis años, mientras que Arcuri pide la misma pena de prisión, la pérdida de la patria potestad durante ocho años y que lo indemnice con 30.000 euros por daños materiales y morales.

La Fiscalía señalaba en su escrito de acusación las cinco instancias judiciales que, a lo largo de nueve meses, requirieron a Rivas con distintas resoluciones la obligación de devolución de sus dos hijos a Italia, país de su residencia habitual con el padre.

Rivas, acusada de permanecer en el verano de 2017 un mes en paradero desconocido junto a sus dos hijos para no entregarlos al padre, mantiene que no ha cometido delito alguno, por lo que se considera exenta de responsabilidad.

La mujer ha justificado en reiteradas manifestaciones públicas y judiciales que intentó actuar para proteger a sus dos hijos frente a Arcuri, que fue condenado en 2009 por lesionarla y al que denunció nuevamente por maltrato en julio de 2016, denuncia que ya ha llegado a la justicia italiana.

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