Lunes, 18.06.2018 - 19:15 h

La defensa de La Manada dice que la joven denunció por miedo a la grabación

Según el abogado del militar del grupo, antes de llegar al portal donde sucedieron los hechos "acordaron todos ellos mantener relaciones sexuales".

La Manada
 

El abogado Manuel Canales, defensor del militar acusado de una violación en grupo a una joven los pasados sanfermines, ha afirmado la inocencia de su cliente y ha asegurado que la chica presentó denuncia por el "pánico" que sintió al pensar que se habían grabado las relaciones sexuales con su móvil.

El letrado ha subrayado en la última sesión del juicio, que la joven "no quería denunciar, se vio forzada por las circunstancias", necesitaba "buscar una solución, una salida" si las grabaciones estaban en su móvil, que sube las imágenes a Google automáticamente y quizá accedieran otras personas a la cuenta.

Y es que según este abogado, antes de llegar al portal donde sucedieron los hechos "acordaron todos ellos mantener relaciones sexuales".

Tras explicar que por eso eligieron en el portal un cubículo "que parece discreto", ha señalado que terminadas las relaciones los acusados "uno a uno, de forma escalonada, van saliendo", pero "no huyen" sino que "van paseando" y se detienen cerca, en el monumento al Encierro, a hablar con otras jóvenes.

Para Canales puede ser que a la chica le sentara mal que le dejaran diciéndole, "con malas formas, muy mala educación y fuera de las regla de la caballerosidad", que iban a "seguir la fiesta solos", "pero no huyeron".

Lo demuestran a su juicio las cámaras de seguridad" instaladas en la zona y también que ella saliera del portal dos minutos después y se quedara llorando en un banco "a 30 metros de ellos" sin pedir ayuda "a saber por qué".

El abogado ha refrendado también la inocencia de su cliente en el hecho de que identificados por la Policía Foral en la plaza de toros unas horas después "les dejan marchar", lo que les hace pensar que "no son los jóvenes a los que buscan porque ellos no han cometido ningún delito".

En todo caso su actitud fue "colaboradora y pacífica", una vez detenidos también, ofreciendo incluso los vídeos grabados "convencidos de que iba a ser la prueba que les iba a permitir salir".

"Las imágenes cierto que son interpretables dependiendo de quien las vea, pero lo que está esta claro es que se ve a un grupo de jóvenes practicando sexo", y analizadas por los peritos forenses "coinciden en que no hay agresión".

Canales ha añadido que en la exploración ginecológica de urgencias "no se encontró lesiones de ningún tipo", ni anales ni vaginales, salvo "un rozamiento que se produce en las relaciones sexuales consentidas".

"No hay prueba que corrobore la versión de la denunciante", ha dicho, y ha agregado que la joven "incurrió en múltiples contradicciones" y ya en la sala admitió que "nadie en ningún momento le dijo que se sometiera, que fue una percepción de ella".

Los acusados, ha concluido, "nunca supieron que ella no quería hacer nada porque las relaciones fueron consentidas".

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