Viernes, 25.05.2018 - 10:45 h
Juicio

La defensa de La Manada: "Se destruye su imagen sin haber cometido el delito"

El abogado de tres de los acusados ha asegurado que "no son modelo de nada", incluso "patanes y primarios", pero son "trabajadores y buenos hijos".

Agustín Martínez Becerra
Agustín Martínez Becerra, abogado de tres de los cinco acusados de violación de San Fermín. Foto: EFE

El abogado Agustín Martínez Becerra, defensor de tres de los cinco acusados de violar a una joven madrileña durante los sanfermines del año pasado, ha negado hoy los cargos sustentados en unas pruebas "viciadas de origen".

La suya ha sido la primera intervención de la última sesión del juicio, dedicada a las conclusiones de las defensas, y en ella ha repetido las declaraciones de la propia denunciante en las que admitió que por su comportamiento los acusados pudieron entender "que sí o que no" había consentido las relaciones sexuales.

Ha negado además que sus clientes sean autores de alguno de los vídeos grabados, ya que estaban en los móviles de los otros dos imputados, un militar y un guardia civil, y también cualquier relación con el robo del móvil de la chica que reconoció este último el primer día de juicio.

"No son modelo de nada", incluso "patanes", "imbéciles" en algunos aspectos, "simples" y "primarios" con el fútbol o la relaciones sexuales, "cuantas más mejor", pero son "trabajadores" y "buenos hijos" y se "está destruyendo" su imagen y su nombre "sin que hayan cometido el delito", ha asegurado instantes antes de pedir al tribunal su absolución.

El letrado ha comenzado por criticar la instrucción del sumario, "una de la más kafkianas que hemos tenido la desgracia de padecer", y el juicio paralelo que propicio tras una "breve, escueta denuncia".

"Se trataba de dar un escarmiento, poco importaba si los hechos eran ciertos o no", ha afirmado, y ha cuestionado también el trabajo de la primera abogada de oficio que tuvieron sus clientes, ya que "se limitó a no hacer absolutamente nada".

Desmontando las pruebas
A partir de ahí Martínez Becerra se ha centrado en intentar desmontar las pruebas aportadas porque "se parte de la culpabilidad para llegar a la conclusión, también de culpabilidad" en una agresión sexual.

Para él policías forales y municipales "renunciaron a actuar" en defensa de la legalidad y la verdad y entraron en contradicciones con "marcas" que unos agentes situaban en una parte de la cara de la chica, otros en otra y otros no vieron; o su actitud "abatida" o "en 10 minutos tranquila" a juicio de otros.

En el caso de los peritos ha indicado que "partieron del error evidente" de tratar de determinar "la existencia" en la chica de un estrés postraumático y no "el origen" de este.

Ha acusado además a la joven madrileña de haber protagonizado una declaración "que no pasa ninguno de los filtros".

"El día 7 de julio de 2016 no hubo ninguna agresión sexual" y para sostener esta tesis ha retomado frases que pronunció la denunciante el día que compareció ante el tribunal y que difieren de lo aportados en la denuncia y en instrucción.

Entre ellas ha subrayado "no le taparon la boca", se "estaba besando" y "cogida de la mano" con uno de los acusados cuando comenzaron el resto a entrar en el portal donde tuvo lugar la presunta violación, pensó que "iban a fumar un porro", "no sitió intimidación", "no gritó" y "no se despertó desnuda y sola".

De hecho Martínez Becerra ha asegurado que de camino al portal ella era "la líder del pelotón" y ha puesto en duda que si su intención era irse al coche a dormir esperara en la puerta de un hotel mientras los procesados accedían al interior en busca de habitación.

Ha destacado también que ninguna de las acusaciones citara a testificar a la policía municipal que tomó declaración a la joven, y al respecto ha manifestado que "se le aportó de manera deliberada y consciente" como se vio cuando declaró en la sala convocada por él que la chica sabía que le habían grabado y no lo hizo constar en su denuncia.

De igual forma se ha referido a la ausencia de algún informe medico de psicólogos o terapeutas después de año y medio, algo que "no es un error o un olvido, es que no existe tratamiento".

El abogado ha cuestionado además la fotografía que las redes sociales tomaron unos detectives privados con la frase "hagas lo que hagas, quítate las bragas" ya que, ha puntualizado, no se trata de que la joven no pueda llevar una vida normal es que "sorprende para alguien que ha sido agredida sexualmente".

Por ultimo ha retomado la declaración del medico de urgencias que vio leves erosiones "compatibles" con una agresión sexual, "pero se le olvidó que con unas relaciones consentidas podían haber sido igual".

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