Sábado, 23.02.2019 - 08:57 h
Polémica

La OCU exige limitar la publicidad de alimentos no saludables para los niños

Un estudio refleja que el 77% de los anuncios que los menores reciben está relacionada con alimentos poco saludables.

El 70% de los niños españoles come mientras ve la televisión o juega con una pantalla táctil
El 70% de los niños españoles come mientras ve la televisión / EP

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) exigió este martes limitar la publicidad de alimentos no saludables dirigida a los menores y consideró que la publicidad infantil “debería regirse por unas regulaciones estrictas y obligatorias”, en lugar de estar sujeta a códigos de autorregulación creados por la industria, “sin obligaciones ni castigos”. Así lo denunció a través de un comunicado en el que lamentó que dicha regulación no exista en España “pese a las recomendaciones de instituciones como la Organización Mundial de la Salud”.

La OCU, junto a la Escuela Nacional de Salud del Instituto de Salud Carlos III, ha llevado a cabo un estudio sobre publicidad dirigida a niños para comprobar el grado de adaptación de España a las recomendaciones de la Oficina Regional para Europa de la OMS en relación a los alimentos que pueden publicitarse o no según su composición nutricional con el propósito de reducir el marketing dirigido a los niños.

De sus resultados se desprende, según la organización, que el 77% de la publicidad que los menores reciben está relacionada con alimentos poco saludables y que no cumplen los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud, que, “de ser oficiales, no podrían anunciarse ni dirigirse a niños de ninguna manera”.

Para la realización del informe se han analizado 54 horas de emisión de los principales canales infantiles y juveniles, así como de los generalistas con mayores índices de audiencia infantil, durante una semana, en horario de 6.00 a 00.00 horas.

Según la OCU, solo el 23% de los 119 productos de alimentación categorizados en el perfil nutricional propuesto por la OMS se podrían haber anunciado si se hubiera aplicado este modelo.

El resto corresponden a anuncios de alimentos “no permitidos” por tener mal perfil nutricional (31%), o a anuncios que en ningún caso estarían permitidos (46%), ya que corresponden a alimentos como el chocolate, caramelos, galletas, pasteles y bollería, bebidas energéticas o zumos de frutas.

La organización valoró como un “fracaso” el código PAOS, un sistema de autorregulación que afecta a la publicidad de alimentos y bebidas dirigida a niños menores de 12 años y de 15 si la publicidad viene de Internet, pero que, a su juicio, no regula la calidad nutricional de los productos anunciados ni la frecuencia de emisión.

Ante la “falta de compromiso” por parte de los anunciantes y el “evidente fracaso” de los modelos de autorregulación, la organización de consumidores pide un cambio de normativa para rebajar la “enorme presión” publicitaria de los alimentos poco saludables dirigidos al público infantil e insta a los fabricantes a que sigan reduciendo los contenidos de grasas, azúcares y sal de algunos alimentos para que sean más saludables.

La OCU subrayó que los niños “no tienen el juicio necesario para saber lo que les conviene, solo lo que les gusta”, razón por la cual se trata de un público “especialmente vulnerable”, ya que, además, no cuenta con un “criterio formado para responder racionalmente a determinados estímulos”.

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