La ONU abronca a América Latina por despenalizar el consumo de drogas

  • El órgano encargado de aplicar las convenciones y convenios de las Naciones Unidas relativos a las drogas acaba de darle un tirón de orejas a los países de América Latina que han despenalizado el consumo de estupefacientes, lo que supone un importante revés para el creciente movimiento social que aboga por un cambio de las políticas sobre narcóticos en la región. Los activistas de países como México o Argentina han respondido que la ONU pretende seguir una línea demasiado conservadora.
Ioan Grillo - GlobalPost

(México D.F.). La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (INCB por sus siglas en inglés) asegura en su último informe anual que está especialmente preocupada por una ley aprobada en 2009 en México que despenaliza la posesión de pequeñas dosis de cannabis, cocaína, heroína y otras drogas.“Este acto legal puede dar una señal errónea”, indica el informe difundido por el INCB, un cuerpo independiente y cuasi judicial que vela por el cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre drogas auspiciados por la ONU.

El INCB le recuerda a México en su documento que las convenciones de la ONU exigen que la posesión, compra y cultivo de estupefacientes estén tipificados como delitos en los países que las suscriben. Asimismo, el informe critica al Tribunal Supremo de Argentina por dictaminar el año pasado que condenar a alguien por el consumo personal de cannabis es inconstitucional.Aunque no tiene poder sancionador, este órgano de control internacional tiene una importante influencia sobre las políticas sobre drogas, especialmente en los países en desarrollo.

Para los activistas que piden la reforma de las leyes sobre el consumo de drogas en México, el INCB ha adoptado una postura muy conservadora al respecto, y argumentan que las convenciones de la ONU no prohíben a los gobiernos buscar formas más progresistas para el tratamiento de los drogadictos.“Meter simplemente a todos los consumidores en la cárcel es una política errónea. No ayuda a la sociedad a mejorar, y en vez de eso probablemente destruye vidas”, ha asegurado a GlobalPost el ex presidente de Colombia César Gaviria. “Las Naciones Unidas se reúnen cada 10 años para decir que en los próximos 10 años el mundo estará libre del consumo de drogas, pero eso nunca sucede. Y los problemas de violencia están poniendo a México y Colombia en verdadero peligro”.

Gaviria, que gobernó Colombia entre 1990 y 1994 y durante cuyo mandato la policía mató al capo de la droga Pablo Escobar, se ha sumado recientemente a un lobby de presión para pedir la reforma de las políticas sobre drogas, un amplio movimiento que sostiene que la prohibición de las mismas contribuye a aumentar la violencia y en cambio no frena su consumo.El INCB ha criticado la participación de Gaviria y de otras personalidades en esta campaña.

“La Junta advierte con preocupación que en países de Sudamérica, tales como Argentina, Brasil y Colombia (y en países de Norteamérica como México y EE UU) hay un creciente movimiento para despenalizar la posesión de drogas bajo control”, indica el informe.“Lamentablemente, personalidades influyentes, incluyendo antiguos cargos políticos de alto perfil en países de Sudamérica, han expresado públicamente su apoyo a ese movimiento. La Junta está preocupada por que ese movimiento, que si no se contrarresta con resolución por los respectivos gobiernos, socave los esfuerzos nacionales e internacionales para combatir el abuso y el comercio ilegal de drogas narcóticas”.

Algunos organismos de control internacionales aseguran que con tales críticas, el INCB está saliéndose de los límites de su mandato, que es velar por las convenciones de la ONU, no participar en debates políticos.“Están haciendo comentarios basándose en ideas morales conservadoras, y no en consideraciones legales o médicas”, asegura Pien Metaal, del Programa de Drogas y Democracia, del Instituto Transnacional de Holanda.Si bien Estados Unidos ha impulsado históricamente la guerra contra las drogas en la ONU, otras potencias están introduciendo ideas conservadoras en el debate, explica Metaal.

Entre los miembros actuales de la INCB hay representantes de la Federación Rusa, China y Nigeria, que apoyan políticas duras contra los estupefacientes.Mientras tanto, EE UU y otros países occidentales están empezando a adoptar una línea más flexible, con un creciente número de estados despenalizando la posesión de marihuana y legalizándola para usos médicos.

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