La ONU inicia el diálogo de cara a Cancún entre demandas de compromiso de las ONG

  • Bonn (Alemania).- Bonn acogió hoy el inicio de la ronda de negociaciones formales, preparatoria para la próxima Cumbre de Cambio Climático de Cancún (México), en una jornada en que las organizaciones solidarias y ecologistas reclamaron a los países un mayor compromiso con el planeta.

La ONU inicia el diálogo de cara a Cancún entre demandas de compromiso de las ONG
La ONU inicia el diálogo de cara a Cancún entre demandas de compromiso de las ONG

Bonn (Alemania).- Bonn acogió hoy el inicio de la ronda de negociaciones formales, preparatoria para la próxima Cumbre de Cambio Climático de Cancún (México), en una jornada en que las organizaciones solidarias y ecologistas reclamaron a los países un mayor compromiso con el planeta.

Las delegaciones técnicas reunidas en Bonn buscan alcanzar un consenso en las estrategias encaminadas a detener el cambio climático en aspectos controvertidos como la limitación de las emisiones contaminantes y la dotación de fondos para la adaptación al cambio climático a los países en vías de desarrollo.

Las negociaciones de Bonn se asientan en los resultados de la última cumbre de Copenhague, cuyo documento final apenas reflejó los compromisos de cada país sin estrategias homogéneas, en busca de un texto legal que sustituya al Protocolo de Kioto, que expira en 2012.

El responsable de la ONU sobre Cambio Climático, Yvo de Boer, afirmó la semana pasada que el eventual acuerdo que surja en Cancún probablemente no se convierta en un tratado vinculante hasta un año después, en la cumbre de Sudáfrica.

"Junio es un momento crucial para la política climática después del periodo de confusión posterior a Copenhague", afirmó la responsable de política climática del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), Kathrin Gutmman.

Según afirmó, la cita danesa no arrojó "el tratado que el mundo necesita" pero sí acercó las negociaciones en algunos puntos, por lo que el encuentro de Bonn debe "impulsar importantes debates cercanos al acuerdo" como la protección forestal y la financiación para la adaptación al cambio climático.

En su opinión, asegurar consensos en esas áreas favorecería el acuerdo en México y "pondría al mundo en una buena posición" para cerrar un documento global en Sudáfrica, en 2011.

Gutmann destacó la importancia que las próximas reuniones del G8 y del G20 tendrán para que los jefes de Estado y de Gobierno puedan identificar nuevos métodos de financiación para iniciativas medioambientales.

Desde Oxfam Internacional criticaron que se esté debatiendo si los fondos de 100.000 millones de dólares al año a partir de 2020 prometidos en Copenhague por los países industrializados puedan concederse a modo de préstamos y no de ayudas.

"En un momento de emergencia económica en que varios países pobres están recortando sus presupuestos de salud y educación para evitar una crisis de deuda, los países ricos analizan si endosarles una deuda climática por una situación que no han creado y de la que son los mayores afectados", apuntó el asesor de Oxfam, Antonio Hill.

La organización solidaria propone en su informe "Las preguntas de los 100.000 millones de dólares" que las naciones ricas extraigan esos fondos de nuevos impuestos a las transacciones bancarias y nuevas tasas al sector del transporte aéreo y de los subsidios que actualmente destinan a los combustibles fósiles.

Las tensiones y el descontento de gran parte de países, que se sintieron excluidos del Acuerdo de Copenhague, marcaron la tónica de la última cumbre y, desde entonces, la ONU se ha esforzado por promover un ambiente de diálogo fructífero e integrador que esperan consolidar en el encuentro de Bonn, que termina el 11 de junio.

Del 2 al 4 de mayo, unas cuarenta delegaciones ministeriales se reunieron en Königswinter, a las afueras de Bonn, bajo el mecenazgo de la canciller alemana, Angela Merkel, y del presidente mexicano, Felipe Calderón, para promover el avance de las negociaciones.

Desde la ONU han insistido en destacar la voluntad internacional, dejada patente en Copenhague, de limitar el calentamiento global a dos grados, por encima de los niveles preindustriales, pero también han advertido de que las medidas comprometidas en Dinamarca no permitirán alcanzar ese objetivo.

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