La ONU muestra su preocupación por el aumento del cultivo de coca en Bolivia

  • Viena.- El órgano de la ONU encargado de velar por el cumplimiento de la legislación internacional sobre drogas, la JIFE, ha mostrado su preocupación por el aumento de la superficie de cultivo de coca en Bolivia y su uso en prácticas tradicionales como el mascado y el consumo de té de hojas de esa planta.

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Viena.- El órgano de la ONU encargado de velar por el cumplimiento de la legislación internacional sobre drogas, la JIFE, ha mostrado su preocupación por el aumento de la superficie de cultivo de coca en Bolivia y su uso en prácticas tradicionales como el mascado y el consumo de té de hojas de esa planta.

La Junta de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) "observa con preocupación" que pese a las medidas de control que aplica Bolivia, en los últimos años han aumentado tanto la superficie total declarada de cultivo del arbusto de coca como la producción de hoja de coca.

La JIFE indica que desde 2000 se ha duplicado la superficie de coca cultivada, hasta llegar a las 30.500 hectáreas en 2008, el 18,2 por ciento del total de América del Sur, y un 6 por ciento más que el año anterior.

Además, en 2008 ha descendido la superficie erradicada de esta planta hasta 5.483 hectáreas, la segunda menor cifra desde 1995.

Así, este órgano de la ONU, que envió el pasado año una misión a Bolivia, se muestra preocupada porque "haya aumentado el riesgo de que la hoja de coca sea desviada para su utilización en la fabricación ilícita de cocaína".

Por ello, "la Junta insta al Gobierno boliviano a que adopte políticas más eficaces y asuma un papel más dinámico en la eliminación del cultivo del arbusto de coca y de la producción de hoja de coca en el país, y a que haga frente con firmeza a la fabricación y el tráfico ilícitos de cocaína".

Además, los esfuerzos del país latinoamericano para tratar de enmendar un artículo de la Convención de 1961 sobre drogas con el fin de retirar la hoja de coca de la lista de sustancias ilegales es tomada en cuenta, pero la JIFE recuerda que hasta que no se apruebe ese proyecto sigue vigente el documento tal como se conoce.

El pasado año el presidente de Bolivia, Evo Morales, viajó a Viena para anunciar esa iniciativa y argumentó ante los delegados de la Comisión de Estupefacientes de la ONU que la hoja de coca no era cocaína, por lo que no debería de estar prohibida.

De esta forma, la Junta recuerda que las prácticas tradicionales, ya sea el mascado o el consumo de té de coca, "siguen siendo actividades ilícitas con arreglo a las disposiciones de la Convención".

Por tanto, el Gobierno boliviano deberá "velar por el pleno cumplimiento de las obligaciones contraídas en virtud de ese tratado, incluida la obligación de acabar con todos los usos de la hoja de coca con fines distintos a los previstos en la Convención".

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