Miércoles, 11.12.2019 - 13:09 h
Fallece el polémico criminólogo

La semana más dura del caso Alcàsser, 27 años después de los trágicos asesinatos

Una película sobre Toñi, Miriam y Desirée, la aparición de 4 falanges en La Romana y la muerte de Juan Ignacio Blanco llevan de nuevo el foco al caso.

Caso Alcasser
 

Viernes 13 de noviembre de 1992: tres chicas desaparecen en la localidad española de Alcàsser. Su cuerpos fueron encontrados 75 días después en una fosa en el paraje de La Romana. Fueron secuestradas, violadas y asesinadas. Ahora, 27 años después, vuelven a ocupar los titulares y no solo porque Netflix haya estrenado un documental sobre un caso que conmocionó a España, sino porque han aparecido huesos humanos cerca de donde fueron descubiertos sus cuerpos por dos apicultores de la zona y porque uno de los criminólogos más vinculados con el caso, Juan Ignacio Blanco, acaba de morir. Siempre ha mantenido que tenía en su poder una cinta 'snuff' de Miriam, Toñi y Desireé. Nadie más la ha visto. 

¿Fue la investigación de la Guardia Civil correcta? La defensa y la acusación particular denunciaron durante el juicio irregularidades y llegaron a sostener que detrás de los asesinatos se ocultaba una poderosa mafia. Es una de las teorías conspiratorias que mantenía este periodista y escritor fruto de la investigación paralela que empezó con el padre de una de las niñas, Miriam. Ni él ni Fernando García querían creerse lo que las autoridades les transmitían. Otra de las quejas que siempre han mantenido los dos es la forma en la que fueron encontrados los cadáveres, así como su posterior exhumación. Esto es lo que hace que cobre más importancia una de las noticias de la semana que vuelve a sacar a la palestra uno de los casos más notorios de la crónica negra de España 26 años después. 

Aparecen nuevos huesos

Vicente y su mujer planean salir de excursión y el destino elegido es fruto de la curiosidad que les ha despertado el documental sobre las niñas de Alcàsser emitido por Netflix. Así llegan al deshabitado paraje de La Romana, donde el 27 de enero de 1993 aparece entre unos matorrales un reloj colgado de un antebrazo que sobresalía de la tierra. Era la punta del iceberg de un macabro descubrimiento: los cadáveres de las niñas que tenían en vilo al país. 

Antes de ello se habían documentado e, incluso, leído el sumario del caso. Una vez en el punto al que no son los únicos que se acercan por curiosidad deciden descansar debajo de un árbol. A lo lejos, Vicente ve algo que le llama la atención tirado en el suelo. Piensa que es una colilla, pero al acercarse se percata de que podría tratarse de un hueso. Por la zona en la que está empieza a ponerse nervioso.

"Cojo un palo que hay al lado y le doy la vuelta y compruebo que es un hueso. Remuevo un poco la tierra, no excavo como se ha llegado a decir, y aparecen otros tres", relata en Espejo Público. Los envuelve en papel de aluminio de los bocadillos que habían llevado para comer, se los mete en el bolsillo y acaba llevándolos al cuartel de la Guardia Civil. ¿Son de las niñas? Eso lo tendrá que determinar un estudio de ADN, pero por la forma en el que se exhumaron los cadáveres el propio forense Frontela no duda en que "haya huesos humanos por la zona". 

Ya había aparecido un diente

Y de hecho hace ya algo más de un año fue el propio antropólogo forense Francisco Etxeberria el que se encontró un diente a 20 centímetros de la fosa. Fue a la zona para grabar un reportaje para el programa 'El Lector de Huesos' de la televisión autonómica vasca ETB2. Todo parecía indicar que pertenecía a una de las niñas, al igual que las cuatro falanges podrían ser de ellas ya que en el sumario se habla de una mano mutilada. Al final el premolar no contenía restos de ADN y no arrojó ninguna luz. 

Frontela puso en duda la exhumación de los cuerpos

¿Cómo pueden ser de las niñas 25 años después". Al tratarse de un terreno poco transitado las lluvias pueden hacer mella en el terreno. A esta teoría se podría sumar la cuestionable forma de exhumar los cadáveres que tanto el forense que realizó la segunda autopsia como Juan Ignacio Blanco y el padre de Miriam han sostenido siempre. En el documental la persona encargada de documentar con fotografías la exhumación de los cuerpos desvela que tuvo que dejar de hacerlo para ayudar a los que estaban excavando: "Estaban cansados".  El pasado 16 de marzo, el doctor Luis Frontela acudió al plató de 'Cuarto Milenio'. Todavía se pregunta por qué no pudo ver los cuerpos tal y como salieron de la fosa. También asegura que algún día hablará.

Fallece el criminólogo del caso

El último episodio del caso se produjo hace pocas horas. El periodista y escritor Juan Ignacio Blanco falleció el pasado miércoles por la noche. Su nombre ha estado siempre muy ligado a las niñas de Alcàsser. Inició la investigación paralela junto al padre de Mirian.

Blanco ha defendido hasta el final de sus días la existencia de una cinta 'snuff' con las niñas en las que habrían participado personalidades de relevancia social y económica de España. La cinta nunca vio la luz y cuando desde Netflix le pidieron visionarla les aseguró que se lo pensaría. En el documental aparece desde su piso en la localidad madrileña de El Escorial, donde ha sido enterrado. 

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