Lunes, 21.10.2019 - 07:47 h
El PP se desmarca de facilitar la investidura

La 'trampa' de Rivera: marca posición de lo que deberá ofrecer Sánchez tras el 10N

El líder de Cs se descuelga con una propuesta para permitir la investidura del socialista que, aunque no sea aceptada, marcará el futuro negociador.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Comité Permanente del partido celebrada este lunes en la sede de la calle Alcalá. EFE/Rodrigo Jiménez
Albert Rivera, tras la reunión del Comité Permanente del partido. EFE/Rodrigo Jiménez

Acción/reacción. Pedro Sánchez no perdió ni un minuto este lunes tras conocer la última oferta de Albert Rivera para permitirle ser presidente del Gobierno: lo que pide Cs ya es un hecho, según el PSOE, por lo que no hay nada que cumplir ni de lo que hablar. Rivera se descolgó a media mañana con un 'pasaporte para La Moncloa' siempre y cuando el presidente en funciones abrace un gobierno constitucionalista en Navarra, respete la sentencia del procés catalán y no indulte a los reos independentistas si son condenados, y no subir impuestos.

El órdago in extremis de Rivera cogió desprevenidos a todos. El PP constataba cómo el líder de Ciudadanos abanderaba una opción de gobernabilidad para España después de largos silencios y ausencias, mientras el PSOE se veía forzado a tratar de desmontar la oferta naranja en un intento por evitar que Unidas Podemos pudiese aprovechar el desconcierto para ofrecer un respaldo sin condiciones a Sánchez, excluyendo al centro-derecha, posición que llegados a este punto parece que poco le interesa al PSOE.

Entre la élite política hay quien mantiene que Pedro Sánchez ya no piensa en otra cosa que en las elecciones del 10-N, dando por amortizada esta legislatura y por dinamitado el acuerdo con los morados de Pablo Iglesias. No los quiere en su Ejecutivo después del varapalo que le dieron en la primera votación de investidura.

No obstante, la posición marcada ayer por Albert Rivera corta algo las alas al presidente del Gobierno, dado que estaría rechazando, de nuevo, una posibilidad de investidura que se suma a las realizadas con mayor o menor acierto por Unidas Podemos.

Rivera ha asestado un golpe a Sánchez que podría traducirse en pérdida de votos para los socialistas, mientras que impulsaría a su propio electorado y le permite cobrar mayor protagonismo frente al PP de Casado, cuando las encuestas no dan a Cs unos resultados brillantes. Sánchez había capitalizado hasta ahora la formación del Gobierno y había vendido los palos en las ruedas que ponía Iglesias como un éxito que le proporcionaba un espaldarazo frente a su electorado. Tras la propuesta de Rivera, Sánchez tendrá que explicar muy bien los motivos para ponerse de perfil.

Sánchez quiere un Gobierno en solitario y sin peajes; todo ello, con su puñado de diputados, muchos pero insuficientes para mantenerse en el palacio que linda con la carretera de la Coruña.

La rapidez de Sánchez en tratar de desbaratar la propuesta de Rivera muestra que su intención parece no ser otra que presentarse ante el Rey hoy mismo sin apoyos suficientes. Pero su rechazo a la propuesta de Ciudadanos tiene consecuencias para el futuro inmediato. Rivera ya ha marcado a Pedro Sánchez cuáles serán los mínimos que el PSOE deberá cumplir si tras las votaciones del 10 de noviembre no obtiene apoyos desde la izquierda para mantenerse en Moncloa y precisa de su auxilio. Dado que ayer noche el PP decidió no sumarse a la propuesta naranja de abstención con condiciones, pese a coincidir en lo fundamental de las reclamaciones, el escenario queda más abierto. Casado ha tratado de compensar la estrategia de Rivera, desmarcándose de un pacto. Ante el Rey plasmarán su última posición.

La opción marcada por Cs, en lo que a Navarra se refiere, tiene el respaldo férreo de UPN, formación que bajo las siglas de Navarra Suma (UPN-PP-Cs) cuenta con 20 diputados en el parlamento de Pamplona aunque no gobierna por el pacto del Partido Socialista con otros grupos de la cámara.

El cierre de filas en la 'cuestión navarra' fue acordada a tres bandas, aunque por separado, por UPN, y los responsables del PP y de Cs. Ayer, Rivera exigía a Pedro Sánchez la "ruptura con Otegi y Bildu en Navarra", apostando por un nuevo Ejecutivo conformado por Navarra Suma y el propio PSOE navarro. 

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios