Las claves más polémicas del programa del PSOE para las generales

    • El texto final de los socialistas recoge cambios fruto de los intensos debates internos.
    • Los socialistas optan ahora por derogar por completo la reforma laboral del PP, pero no por eliminar el artículo 135.

     

Sánchez, la semana pasada, en la Conferencia Política, suspendida tras los atentados de París.
Sánchez, la semana pasada, en la Conferencia Política, suspendida tras los atentados de París.

Pedro Sánchez resumió este sábado las 278 páginas del programa socialista en siete puntos: un nuevo estatuto de los trabajadores “en el que los contratos fijos serán la norma, y los contratos temporales serán una excepción limitada”, la universalización de la enseñanza pública de los cero a los 18 años, un ingreso mínimo vital para todas las familias sin recursos, “que aumentará en función del número de hijos, y que nos permitirá acabar con la pobreza infantil en cuatro años", el impulso a los sectores industriales innovadores y competitivos, “para que la industria recupere el 20% del producto nacional y del empleo”, una reforma fiscal “justa y valiente”, “que grave menos al trabajo y más a la riqueza y a la contaminación”, la obligación de los cargos públicos de Gobierno y oposición a presentar una certificación de la Administración Tributaria sobre la evolución de su patrimonio y el pago de sus impuestos, al principio y final de mandato, y un “consenso político y socil para reformar la Constitución”.

Esa reforma se presenta en la parte final del texto con el que los socialistas concurren a las generales, pero es sin duda uno de los asuntos que generan más debate, fuera y dentro del partido. El programa finalmente aprobado recoge un cambio esencial, reconocer el “blindaje” del sistema público de servicios sociales“como cuarto pilar del Estado del Bienestar”. La reforma de la Carta Magna que planean los socialistas reconocerá así “el derecho de los ciudadanos a acceder a servicios sociales que proporcionen una protección adecuada a toda la ciudadanía”.

Otro de los puntos más discutidos es el que hace referencia al artículo 135. Los socialistas no lo derogarán, como era su intención inicial. En su lugar, lo reformarán “para incorporar las condiciones de salvaguarda de la“Estabilidad Social del Estado”. Esto es, que la financiación de los servicios y prestaciones sociales habrán de estar garantizados.

Ingreso mínimo vital: Entre los nuevos derechos reconocidos en la Constitución el de “una renta o ingreso mínimo vital ante situaciones de carencia efectiva para el mantenimiento de una vida digna”. Se trata de una de las medidas estrella del proyecto socialista, que se define como una “prestación dirigida a los hogares sin ingresos o en situación de necesidad, sea cual sea la causa, como prestación no contributiva de la Seguridad Social”. Según sus cálculos, beneficiará a unas 730.000 familias y unas 1.847.000 personas.

La reforma constitucional impulsará además una mejoría del “reconocimiento del derecho al trabajo”, hará referencia a la tutela judicial en caso de despido injustificado, o “dotará de contenido el derecho a la vivienda mediante la previsión de obligaciones concretas para los poderes públicos, especialmente en casos de desahucio”. Además, los partidos estarán obligados a celebrar primarias y se limitarán los aforamientos.

Voto a los 16: Es otra de las propuestas más comentadas. Los socialistas quieren «abrir el debate sobre la posibilidad de otorgar el derecho de sufragio a los jóvenes mayores de 16 años» en el marco de su reforma electoral. El argumento que plantean es la incoherencia que geenra que un joven de 16 años sea responsable penalmente, pero no se le reconozca el derecho a voto.

Fiscalías antidiscriminación: serán fiscalías especializadas para perseguir aquellos delitos relacionados con la discriminación, la intolerancia y el odio, en el marco de la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación que prometen.

Lista de maltratadores: Los socialistas pretenden incrementar además las medidas contra la violencia de género, publicando la lista de maltratadores con sentencia firme o prohibiendo el régimen de visitas a los menores por los padres que cumplen condena por violencia de género. En estos casos, no se podrá otorgar la custodia compartida.Cambio en las relaciones con la Iglesia: Otro de los puntos más controvertidos. Promover la laicidad es una de las prioridades de los socialistas, de forma que la religión pasará a impartirse en horario extraescolar y no será evaluable.“Sepromoverá una escuela pública laica donde no quepa la integración ni en el currículum ni en el horario escolar de enseñanzas confesionales”, se puede leer en el programa. Se recoge un matiz, “sí se promoverá la incorporación de la enseñanza cultural sobre el hecho religioso en términos de integración y convivencia como parte de nuestro patrimonio cultural y para evitar, por ignorancia, los riesgos de los fundamentalismos”. Además, la Iglesia habrá de pagar impuestos por aquellos inmuebles que no utiliza para el culto. Las referencias a la Iglesia Católica quedarán excluidas de la Carta Magna.Además, los socialistas proponen recuperar la asignatura de Educación para la Ciudadanía y otras que se consideren necesarias para concienciar contral a corrupción.Senado a Barcelona: La intención es convertirlo en una auténtica cámara de representación territorial.

Limitar a dos los mandatos de los presidentes del Gobierno: pretenden, además, poner fin a las puertas giratorias con un periodo de incompatibilidad de cinco años después de abandonar un cargo político.

Memoria Histórica: ocupa un lugar específico en el programa. Los socialistas se comprometen a realizar más exhumaciones y buscar soluciones al problema de los llamados niños robados.

Prohibición de contratos temporales para puestos permanentes: La derogación total o no de la reforma laboral fue otro de los asuntos más debatidos a nivel interno. Tras varias discrepancias, el texto final recoge la “derogación total” dee la reforma del PP. No obstante, existen indefiniciones. Sobre el despido, únicamente se señala que buscará recuperar "la causalidad y proporcionalidad incluyendo la revisión de los costes del mismo, y la razonabilidad en los despidos colectivos, garantizar que el despido sea la última medida en los procesos de reestructuración empresarial y asegurar una tutela judicial efectiva frente al despido". Sí se recoge la prohibición de que se cubran puestos de trabajo permanente con contratos temporales. En este último caso, la duración máxima será de un año, ampliable a dos en función de la “negociación colectiva”.

Ayudas para desempleados que particpen en cursos de formación: Además, se suprimirán las bonificaciones a la contratación, salvo las dedicadas a personas con discapacidad, en riesgo de exclusión o víctimas de violencia de género y se pondrá en marcha un ambicioso plan de formación, especialmente dirigido a jóvenes que no trabajan ni tienen la titulación básica.

Entre otras medidas, se recoge también que los desempleados que participen en cursos de formación recibirán una ayuda económica en el tiempo que dure el proceso y según los resultados.

Impuestos: El compromiso es no incrementar la presión fiscal a “quienes ya pagan impuestos por las rentas del trabajo”. El programa recoge un mínimo común en el Impuesto de Sucesiones y Patrimonio, una bajada en el IVA cultural y nuevos impuestos, como el que grava las emisiones de dióxido de carbono o los residuos de envases, embalajes y bolsas.

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