Las ejecuciones en China se han reducido a 4.000 al año, la mitad que en 2006

  • La aplicación de la pena de muerte en China, el país que más recurre a esta condena, se redujo hasta 4.000 ejecuciones anuales, la mitad de las 8.000 estimadas en 2006, según cálculos publicados hoy por una ONG y académicos de Derecho.

Marga Zambrana

Pekín, 13 dic.- La aplicación de la pena de muerte en China, el país que más recurre a esta condena, se redujo hasta 4.000 ejecuciones anuales, la mitad de las 8.000 estimadas en 2006, según cálculos publicados hoy por una ONG y académicos de Derecho.

La Fundación Dui Hua, una organización humanitaria con sede en EEUU que trabaja en un mejor trato a los presos en riesgo, señaló hoy que las ejecuciones se han reducido en China un 50 por ciento desde que el Tribunal Supremo recuperó el poder para ratificar las condenas a la pena capital, el 1 de enero de 2007.

El dato fue hecho público durante una reunión el mes pasado en la ciudad de Hangzhou (este de China) sobre pena de muerte en la que participaron funcionarios, agencias de la ONU y académicos, la primera de este tipo celebrada en China.

Según los cálculos barajados por organizaciones como Dui Hua y académicos chinos con acceso a datos del Legislativo, en 2006 se llevaban a cabo unas 8.000 ejecuciones al año, por lo que esta organización deduce que en la actualidad se aplica la mitad.

El profesor Liu Renwen señaló en la reunión de Hangzhou que en los cuatro años desde que el Supremo ha recuperado la capacidad de revisión se ha revocado al menos un 10 por ciento de las condenas.

Liu, miembro de la Escuela de Derecho de la Academia China de Ciencias Sociales, un órgano adscrito al Ejecutivo chino, fue quien publicó en 2006 la cifra de 8.000 ejecuciones, similar a la de Dui Hua y a la publicada por la agencia oficial Xinhua en 2008.

Otro académico presente en Hangzhou, el profesor de derecho William A. Schabas, de la Universidad de Middlesex, en Londres, señaló hoy a Efe que durante el encuentro no hubo un reconocimiento por parte de los funcionarios acerca del número de ejecuciones, pero sí de su reducción.

"Hay un acuerdo general acerca de que la cifra de ejecuciones es muy superior a la del resto del mundo", señaló, por correo electrónico, Schabas, que se mostró satisfecho con el declive del 50 por ciento de las ejecuciones.

La fundación Dui Hua señala en su comunicado de hoy que en el objetivo de los actuales líderes chinos es abolir la pena de muerte, aunque sin una fecha concreta para ello, ya que, dijo, estas sentencias tienen suficiente apoyo popular.

El recurso a la pena capital esconde también motivos económicos, ya que es más barato que mantener a una población de más de 25.000 presos en las cárceles chinas, según la base de datos de Dui Hua.

Sin embargo, el profesor Schabas señala que en una encuesta reciente llevada a cabo por la Universidad de Wuhan, el Instituto Max Planck de Freiburg y el Centro de China Reino Unido, el apoyo público es menor al que defiende Pekín.

"Es el único estudio científico de opinión pública sobre pena de muerte que conozco en China. Revela que el apoyo no es tan grande", sino de un 45 por ciento, pero cuando se incluye el peligro de ejecutar a un inocente el dato baja hasta un 25 por ciento.

"La opinión pública no es, en su mayoría, favorable a ejecuciones por delitos de tráfico de estupefacientes o económicos", explica Schabas, quien añade que "la pena de muerte siempre ha sido una característica de los estados autoritarios, donde la oposición política se suprime. Eso explica el recurso de Pekín" a ejecutar.

No obstante, señala que es muy positivo que los altos cargos chinos reconocieran en Hangzhou que su objetivo último es abolir la pena de muerte.

En esa reunión participaron el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Ministerio chino de Asuntos Exteriores y el Instituto de Derecho de la Academia China de Ciencias Sociales, con más de 30 académicos y funcionarios.

En febrero, la Asamblea Nacional Popular, el legislativo nominal chino, ha limitado el número de delitos susceptibles de pena de muerte hasta 55, 13 menos que la cifra inicial, y la edad para aplicarla hasta los 75 años.

En el encuentro, según Dui Hua, hubo puntos de acuerdo como la necesidad de una mayor transparencia en la aplicación de esta pena.

John Kamm, director ejecutivo de Dui Hua, señaló que China ha realizado un "espectacular progreso" en la reducción del número de ejecuciones, pero la cifra "es todavía demasiado alta y se está reduciendo de forma demasiado lenta".

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