Legisladora de Florida pide a Obama que prohíba importar ciertas serpientes

  • La congresista Ileana Ros-Lehtinen anunció hoy que ha enviado una carta al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para pedirle que prohíba la importación de nueve especies de serpientes no nativas y que generan problemas para la fauna del sur de Florida.

Miami (EE.UU.), 27 dic.- La congresista Ileana Ros-Lehtinen anunció hoy que ha enviado una carta al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para pedirle que prohíba la importación de nueve especies de serpientes no nativas y que generan problemas para la fauna del sur de Florida.

"La pitón birmana y otras serpientes similares no nativas son especies invasoras que dañan a la vida animal indígena y al ecosistema del sur de Florida", asegura la congresista de este estado en su misiva.

Por ello, Ros-Lehtinen "urge a la Administración de Obama a que asegure la estabilidad continuada de nuestro ecosistema local tomando medidas para prevenir que estas especies sean importadas".

La congresista explicó a Obama que están "obligados a hacer nuestros mejores esfuerzos para contener o mitigar el impacto de estas especies invasoras, y también se deben adoptar políticas para evitar que el problema empeore".

"Estoy profundamente preocupada por la importación de miles de grandes serpientes constrictoras y apoyo firmemente la norma de prohibir la importación y el transporte interestatal de nueve especies de serpientes, como propuso el año pasado el Servicio de Pesca y Fauna de Estados Unidos", añadió.

La difusión de esta carta, que lleva fecha del 22 de diciembre, tiene lugar tan sólo dos días después de que el día de Navidad una pitón birmana de unos cuatro metros de largo fuera capturada por los bomberos en la piscina de una vivienda a las afueras de Miami.

Este tipo de reptiles no venenosos se han adaptado a las condiciones de los pantanos de los Everglades y han comenzado a reproducirse, lo que se ha convertido en un problema para Florida por tratarse de una especie invasora de la que se calcula que ya hay más de 50.000 ejemplares en el estado.

Su presencia en el sur de Florida es atribuida a personas que las adquieren como mascotas y cuando crecen las sueltan en los pantanos, donde se reproducen y se comen todo tipo de animales, desde pequeños roedores hasta caimanes. Recientemente se encontró una pitón que acababa de comerse un ciervo de más de 30 kilos.

En agosto pasado, otra pitón birmana de más de tres metros fue capturada bajo un remolque cuando fue avistada por el dueño de una granja, que le atribuyó la desaparición de varias de sus cabras, gatos y pollos. En marzo, otra de ellas, de más de cuatro metros, fue capturada en plena calle de Miami.

En 2009, una niña de dos años murió estrangulada mientras dormía por una pitón birmana que se escapó de su jaula en la casa donde vivían, al norte de Orlando (centro de Florida).

La Comisión para la Conservación de la Pesca y la Vida Silvestre de Florida ya advirtió entonces que estaba "viendo un escenario explosivo" con la población de pitones, por lo que había comenzado a implementar medidas de control.

Además, el Gobierno estatal aprobó una ley que prohíbe la adquisición de pitones birmanas y de otros seis reptiles como mascotas.

Mostrar comentarios