Los fundamentos del juez para dar la libertad condicional a Uribetxebarria

  • El juez central de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, ha concedido la libertad condicional al preso etarra enfermo de cáncer Iosu Uribetxebarria Bolinaga, condenado por el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Lara, basándose en cinco fundamentos.

Madrid, 30 ago.- El juez central de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, ha concedido la libertad condicional al preso etarra enfermo de cáncer Iosu Uribetxebarria Bolinaga, condenado por el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Lara, basándose en cinco fundamentos.

Según el auto dictado esta noche, estos son los argumentos que justifican su decisión:

- "Principios de humanidad y derecho a la dignidad de las personas". A su juicio, éstos tienen que predominar sobre cualquier otra consideración legal y no pueden ejercerse "en plenitud" recluido en la cárcel, sin una muerte digna, pero sí fuera de ella, acompañado de familiares y tratamiento médico paliativo sanitario adecuado a ese "trance vital".

- "Junto al derecho a la vida, la dignidad humana reclama el derecho a una muerte digna". Ello, según el auto dictado esta noche por el juez, exige "una cierta calidad de vida" antes de su fallecimiento, tal y como establece la Organización Mundial de la Salud.

- "La pena ya no cumple la finalidad de resocialización del penado". Castro sostiene que en el caso de Uribetxebarria -condenado a 313 años, ocho meses y un día por diversos delitos, entre ellos asesinatos y secuestro- no puede darse el "fin primordial" de su reinserción por el estado en el que se encuentra.

- "No se puede interpretar enfermo grave e incurable como estado preagónico". Subraya que el tratamiento que pudiera recibir no asegura su cura definitiva ni tampoco una "aceptable certidumbre" en el pronóstico de su evolución con la que se pueda concluir si su dolencia es crónica.

- "El último período de la vida de un ser humano es el más difícil de afrontar física y psíquicamente". Esto, según el juez, requiere unas condiciones emocionales, materiales y personales, que son incompatibles con la situación de reclusión porque el acompañamiento de enfermos graves con padecimientos incurables no pueden hacerse desde prisión.

Mostrar comentarios