Los usuarios de internet en Marruecos no se callan

  • La red se está convirtiendo en un nuevo foro para la libertad de expresión en el país
Una mujer marroquí usa un ordenador en Skhirat, cerca de Rabat (Rafael Marchante | Reuters)
Una mujer marroquí usa un ordenador en Skhirat, cerca de Rabat (Rafael Marchante | Reuters)
Erik German | GlobalPost para lainformacion.com
Erik German | GlobalPost para lainformacion.com

Cuando el gobierno marroquí censuró el mes pasado a dos revistas por publicar una encuesta de opinión sobre el rey Mohamed VI, lo hizo a la vieja usanza: incautó y destruyó todas las copias de las publicaciones. Pero acallar los desacuerdos con la encuesta censurada (que mostraba un 91 por ciento de aprobación para el monarca) resulta imposible en la era digital.

A las pocas horas de la censura, un grupo de blogueros marroquíes denunció los hechos y rápidamente surgió un grupo en Facebook, ("Je suis un 9%", "Yo soy del 9 por ciento") que se refería a la minoría de los encuestados que expresaron su desaprobación hacia el rey. Aunque los internautas utilizan los servicios de internet para socializar, los periodistas online de Marruecos aseguran que estos hechos demuestran que la red se está convirtiendo en un nuevo foro para la libertad de expresión en el país.

"En la era de las nuevas tecnologías, nuestros gobernantes deben entender que acciones como esas son lo mismo que tratar de tapar el sol con un dedo", escribió una bloguera bajo el nombre de "Una marroquí" un día después de que el gobierno retirase las copias de los dos semanarios que publicaron la encuesta, "Tel Quel" y "Nichane". "Lo que hubiese pasado como una noticia trivial ahora se ha convertido en un escándalo", decía.

El preguntar ya es sacrilegio

Otro bloguero muy conocido, que utiliza el seudónimo de "Ibn Kafka", mostró su indignación por que el gobierno se hubiese tomado las molestias de silenciar la noticia de que el 91 por ciento de los marroquíes aprueban a su rey. "Pero incluso esta nota de aprobación no es suficiente para las élites gobernantes", dijo. "El simple acto de expresar una opinión sobre el reinado de Mohamed VI se considera como un sacrilegio".

El ministro de Comunicación de Marruecos, Khalid Naciri, ha dicho que el gobierno no tiene la libertad de elegir en lo que concierne a lo que se dice cuestionando al rey. "La constitución marroquí dice que la figura del rey es sagrada", afirma. "Si se hace una encuesta sobre la monarquía, eso es un ataque al carácter sagrado de la institución".

Pero el director de "Tel Quel", Ahmed Benchemsi, asegura que la estupidez de censurar el índice de aprobación que arroja la encuesta podría finalmente repercutir negativamente en palacio. "Yo formo parte del 91 por ciento; eso es lo más gracioso de todo", asegura. "Supongo que a partir de ahora tendré que formar parte del otro 9 por ciento".


Marruecos, la velocidad más rápida de África

El periodista digital Rachid Jankari, que escribe para varias páginas web marroquíes, asegura que la reacción en el ciberespacio posterior a la censura marca el comienzo de una nueva era para la libertad de expresión en Marruecos.

"Internet se ha convertido en un pilar para el cambio en Marruecos, para discutir, para denunciar corrupción y para hablar de los derechos civiles", afirma. "No se ve en las calles o en los cafés. Hay que estar conectado para sentirlo. Pero está empezando a crecer". Los pilares para tal crecimiento se están consolidando rápidamente. El número de usuarios de internet en Marruecos casi se ha duplicado desde 2007, pasando de 430.000 a 830.000, según los últimos datos difundidos por la agencia nacional de telecomunicaciones.

Marruecos tiene también buenas conexiones (las velocidades de descarga más rápidas de África, según Speedtest.net) y un creciente sector de cibercafés que ofrecen acceso a la red a quienes no lo tienen en casa. Eso sin mencionar la creciente comunidad de marroquíes en Facebook, que ya alcanza los 124.000 miembros.

"De hecho creo que esa es una cifra baja", asegura Ghassane Hajji, la persona encargada de medios sociales en la Embajada de EEUU en Rabat. Él calcula que hay al menos 800.000 marroquíes que usan Facebook con regularidad, pero que simplemente se han registrado como miembros de otros grupos. "Marruecos es el principal país árabe en cuanto a uso de Facebook", añade.


Internet para chatear

 

Pero Hajji asegura que llevará tiempo antes de que la blogosfera marroquí se convierta en algo tan amplio y variado políticamente como en los países occidentales. "En Marruecos internet se utiliza más para socializar, para estar en contacto con los amigos", afirma. "En este momento los marroquíes son más consumidores que creadores en la red".

En el límite de la vieja ciudad amurallada de Rabat, la gerente de un atestado cibercafé asegura que su experiencia corrobora dicha observación. Rekid Bouhlal, de 27 años, explica que sólo el 15 por ciento de sus clientes utilizan la red para investigar o escribir. "La mayoría se conecta para chatear", dice.

En una esquina tranquila del café, Hafid Simour, de 20 años, mira una pantalla repleta de mensajes. Asegura que lleva ocho años acudiendo a cibercafés, y que a 50 centavos de dólar por hora, no puede gastar mucho tiempo escribiendo mientras está conectado. "Me gusta chatear, enviar e-mails, escuchar música", dice. "Escribir un blog sale demasiado caro".

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