Lozano Leyva: "Habrá un antes y un después de Fukushima en seguridad, pero también en los medios, es inadmisible lo que se ha hecho"

  • El físico nuclear y divulgador Manuel Lozano Leyva hace balance de lo vivido en la última semana durante la crisis nuclear en Japón. En su opinión, la situación está prácticamente controlada y si todo sigue así los desalojados podrán volver pronto a sus casas.
A.M.R.

Pregunta: ¿Hay motivos para ser optimistas?

Manuel Lozano Leyva: Desde el momento en que tuvieron potencia, cuando ya lograron tener el primer cable yo empecé a ser optimista, porque lo que les ha faltado ha sido potencia, se quedaron sin electricidad y han tenido que pelear muy en precario. Ahora tienen toda la electricidad que necesitan. Además ocurre que los isótopos cuanto más radiactivos son, más calientan todo y más rápido decaen. Esta semana me iba imaginando cuáles eran esos isótopos y tienen una vida muy corta. Ya, por ejemplo, es prácticamente imposible que haya más deflagraciones de hidrógeno, puede que ni siquiera haya una presión tan fuerte en las vasijas para que ellos hagan una liberación de vapor, aunque puede que lo tengan que hacer, pero ahora pueden esperar a que el viento sea favorable.

P. Lo último es que está saliendo humo blanco de los reactores 2 y 3 y han tenido que desalojar temporalmente.

Lozano Leyva: Esto es vapor de agua y puede incluso que lo hayan liberado voluntariamente, aunque no lo sé. Por otra parte, ahí tiene que haber grietas en algunos reactores por lo cual al rerfrigerarse soltará vapor, porque aquello frío no está. Lo que ocurre es que se puede ser optimista respecto a los isótopos que se han liberado. Fundamentalmente va a ser Yodo, que tiene ocho días y pico de vida media y está decayendo muy rápidamente. Espero que Cesio 137 no haya mucho, y después parece que vaya a haber otros isótopos que son muchísimo peores, como son el Estroncio 90 y algunos actínidos, y desde luego tampoco plutonio, que ése sí que es malo. Con todo esto se puede ser optimista, yo lo soy, desde luego.

P. ¿Optimista quiere decir que puede que haya radiación alta durante un par de semanas?

Lozano Leyva: Ni siquiera alta. Por las noticias que me llegan de mis colegas de la OIEA y del CSN, las dosis son muy pequeñas todavía. Si llueve puede haber deposiciones en los campos, pero una de las ventajas de la radiactividad es que ni pica, ni se huele ni nada, pero se detecta con una facilidad tremenda. El control es muy fácil, se sabe cuánta hay, aunque sea en cantidades mínimas. Y eso va a permitir que si las condiciones siguen como son hasta ahora, las personas puedan volver a sus casas muy pronto...P. ¿Incluso las que fueron evacuadas en un radio de 20 kilómetros? Porque hay quien ha dicho que la zona sería inhabitable por los siglos de los siglos...

Lozano Leyva: Pues quien haya dicho eso lo hace como se han dicho tantísimas cosas esta semana, porque hay mucha gente que encuentra un placer especial en asustar y alarmar. Yo le aseguro que van a volver muy pronto a sus casas. Lo que ocurre es que, claro, el gobierno japonés lo que sí ha demostrado ha sido una prudencia extrema, porque lo primero que hizo fue evacuar, aún sabiendo que eso provocaba una gran alarma social, pero es lo mejor que hay que hacer, quitar a las personas de en medio, por si acaso. Y ahora también sospecho que serán muy prudentes a la hora de dejar volver a las personas a sus casas, pero a muy corto plazo podrían hacerlo.

P. ¿Y la contaminación de los alimentos?

Lozano Leyva: Eso es absolutamente lógico, por una parte, porque si ha habido radiación que se ha emitido a la atmósfera, y si ha nevado o si ha llovido, se ha deposiutado parte en los campos, como es lógico. Hasta ahora es una cantidad que parece ser mínima, pero sea mínima o sea importante, piense que es de Yodo, que el yodo decae con una media de 8 días y pico, y que el control es muy sencillo de hacer: si hay alimentos contaminados pues no se toma y ya está. Y en cuanto pase un tiempo se podrá volver a consumir los alimentos de ahí, frescos. Pero aconsejaría que no se tomara ninguno, hasta que lo digan las autoridades, claro.

P: ¿Hay riesgo de que haya contaminación de las aguas?

Lozano Leyva: Mire, los detectores de radiactividad son tan sensibles que lo detectan todo. Aún le hago yo un vaticinio, fíjese: hasta en España vamos a detectar ese yodo, porque podemos y es muy fácil. Ahora, si después se detecta y se siembra alarma, eso ya es otra cosa. Va a llegar en niveles absolutamente mñinimos, pero tenemos la capacidad de detección a ese nivel, y ya verá como cuando se detecta en las universidades y laboratorios apropiados, se desatará de nuevo la alarma, pero eso es absolutamente ridículo.

P. Porque las partículas se esparcirán por todo el mundo...

Lozano Leyva: ¿Usted sabe que en la habitación donde está debe de haber unas seis o siete moléculas de las que exhaló Jesucristo al expirar? Si tenemos la capacidad de detectar las moléculas, pues alguna habrá... Lo que no se pude hacer con esto es ni caer en el alarmismo tan histérico que hemos vivido ni frivolizarlo. Lo que se ha hecho en Japón ha sido correcto y los que han actuado correctamente son los técnicos. Me ha parecido un insulto llamarles kamikazes o suicidas y decir que el futuro van a tener problemas... No van a tener ningún problema. El mayor riesgo eran las deflaraciones de hidrógeno, porque eso no podían preverlo y alguno ha quedado herido por traumatismos, pero la radiactividad la tenían completamente controlada, cada vez que subía se apartaban y demás, porque el mejor antídoto contra la radiactividad es la distancia.

P. Sin embargo la propia compañía ha advertido de que algunos de los trabajadores pueden haber inhalado partículas radiactivas...

Lozano Leyva: Sí, pero ¿sabe por qué? Estoy casi seguro de que ha ocurrido por lo siguiente: ellos tenían máscaras de microfiltros, en las que la respiración no se hace refleja sino voluntaria, y llega un momento en que se te olvida y tus compañeros te tienen que levatar. Si alguno ha caído en la tentación de quitársela para respirar un poco, seguramente habrá inhalado Yodo, radiactividad... pero claro, todo eso depende de la dosis. Alguno afectado casi seguro que ha habido. Pero la radiactividad tampoco es tan misteriosa, el cuerpo se recupera, depende de la dosis. Es como el tabaco, no es lo mismo fumarse un cigarrillo que cuatro paquetes. Es acumulativo. Por lo que yo he leído han llegado a cientos de milisieverts/hora cuando la mortalidad se produce en la mitad de los expuestos por encima de los 5.000 milisieverts/hora.

P. Se ha acusado a TEPCO de ocultar información...

Lozano Leyva: Cualquier falta de información me parece muy grave, pero si ha habido un accidente que todo el mundo ha vivido en directo ha sido éste. Estos días, con mis colegas hemos ido prediciendo lo que iba a suceder. Y eso es porque han informado. ¿Que haya habido detalles que hayan ocultado? La verdad es que no lo sé. Yo me he sentido bastante bien informado.

P. Mucha gente tiene la sensación de que los técnicos minimizaron en general lo que iba a pasar, que fueron demasiado optimistas al principio.

Lozano Leyva: Es lógico que en algunos científicos fluctuara un poco la opinión, porque el tiempo corría en contra de unas cosas y a favor de otras. Por ejemplo, el tiempo corría en contra de la presencia de hidrógeno, y a favor del decaimiento de las sustancias más radiactivas. La mayoría ni hemos caído en el catastrofismo imperante ni hemos frivolizado el asunto. Desde el momento en que sabemos que se pararon los grupos diesel, todos estábamos muy preocupados. No creo que haya habido científicos que hayan dicho que no pasa nada. Aunque realmente estamos en un escenario en que todavía se puede decir que no ha habido ningún afectado. Ojalá sea así. Lo que ocurre es que hay que entender que los técnicos hayamos sido bastante más prudentes, y bastante más optimistas que el fantoche de la Comisión Europea que hablaba de apocalipsis (puede usted poner los epítetos que quiera)... Y si uno dice que eso es una barbaridad le dicen que está frivolizando el accidente, aunque no es mi caso pero sí el de otros colegas.

P. Y sobre el papel de los medios de comunicación en esta crisis, ¿qué opina?

Lozano Leyva: Muy mal, horrible, espantoso... me parece que ha sido tremendo. He visto en los periódicos incluso más serios unos niveles de histeria y de injusticia absolutos. Incluso he visto en una misma página fotos del desastre del terremoto y el tsunami, de los muertos, de Fukushima y abajo fotos de Hiroshima y Nagashaki... Mire, usted, eso es, como mínimo, amarillismo. Una locura... Y otra cosa que me ha sorprendido es que este tipo de información tremendista al final tiene el efecto contrario, como ha ocurrido con la encuesta que publicaba ayer El País, que hay más gente a favor que en contra de la energía nuclear. Estos alarmismos se hacen desde la base de suponer que las personas son tontas. Y la gente lo que agradece es que, aunque nos equivoquemos, los técnicos digamos las cosas como las sabemos. Y al final parece que se ha impuesto nuestra actitud, o nuestro criterio. Yo siempre he dicho que ha habido un antes y un después en la seguridad tras Fukushima y va a haber un antes y un después en la información tras Fukushima, porque es inadmisible lo que se ha hecho.

P. ¿Cómo va a cambiar la seguridad nuclear?

Lozano Leyva: Fukushima nos ha supuesto una lección que va a hacer que la seguridad nuclear aumente hasta límites tremendos, porque estamos ante un dato experimental fantástico- le hablo como científico. Hemos tenido una central antigua, de los 60, a la que se le ha sometido a una prueba impresionante, un terremoto y un tsunami de máxima intensidad. Eso nos va a enseñar una cantidad de datos impresionante... de cómo no se puede poner una central a nivel de mar, incluso un poco más bajo, para evitar bombeos, que no se pueden poner las piscinas de combustible usado encima del reactor, cómo en todo momento tiene que haber acceso a la potencia en caso de accidente, que la seguridad pasiva no es lo único sino que la activa también importa... La seguridad nuclear va a aumentar muchísimo.

P. Los técnicos daban unas garantías de seguridad que se han caído un poco tras lo sucedido, ¿no?

Lozano Leyva: El riesgo cero no existe, ni en aviación, ni en presas, hay riesgo cero. Lo que ocurre es que en 50 años de energía nuclear, y los datos estaban ahí, ha provocado poquísimas víctimas, incluido Chernóbil. Si lo comparas con la contaminación, el gas, el petróleo... es extraordinariamente segura. La verdad es que había una percepción de que la energía nuclear era extraordinariamente segura, y ahora, para colmo, esto lo confirma. Porque insisto en que estamos en un escenario donde no ha provocado absolutamente ningún afectado lo de Fukushima. Oiga, ¿eso no es seguro después de lo que ha pasado allí, después de 20.000 muertos? Oiga, pues depende de cómo se mire.

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